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domingo, 15 de febrero de 2015

Testimonio de Patrick y Nancy, del ateísmo a la fe

Patrick y Nancy Latta, un matrimonio canadiense que visita El Salvador, vienen de la mano de la Santísima Virgen desde Bosnia Herzegovina del pueblo bendecido por Dios, Medjugorje, para compartir su testimonio de conversión con el pueblo salvadoreño. Y tuve la bendición de escuchar el testimonio de ésta bella pareja.  Me encantó saber que comenzaron diciendo que estaban más que orgullosos de poder estar en el país  que lleva el nombre de El Salvador del mundo, algo tan importante que se nos olvida a los salvadoreños, que orgullo vivir aquí, que triste que lo pasemos por alto. Les comparto el testimonio de un hombre ateo, convertido y gran servidor de la Virgen de Medjugorje.

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Empresario de éxito, fracasado en la vida, todo cambió al leer un mensaje de la Virgen de Medjugorje
Era un super millonario con dos divorcios a sus espaldas y cuatro hijos que estaban metidos en drogas y alcohol. Su dios era el dinero…
Patrick logró darles a sus hijos todo lo que el dinero puede comprar, pero arruinó sus vidas. De apariencia afable y paso tranquilo, cada día recibe junto a Nancy, su mujer, a decenas de peregrinos llegados de todo el mundo para contarles cómo un solo mensaje de la Virgen cambió su vida y la de su familia.
Divorciado dos veces
Patrick Latta es canadiense, y comienza su relato escoltado por su esposa, Nancy, de nacionalidad croata. “Cuando yo conocí a Nancy ya estaba divorciado dos veces. Era un empresario de éxito en Canadá, pero había fracasado en todo lo demás”.
“El dinero era mi dios”
Lo demás, como lo define Patrick, se resume en “dos divorcios y cuatro hijos destrozados. El segundo de ellos era drogadicto. Fue expulsado del colegio por traficar con droga. La culpa fue mía, porque la vez que se acercó a mí, siendo muy jovencito, preguntándome quien era Dios, yo le enseñé un billete de 20 dólares y le dije: “Hijo mío, aquí está dios”.
Patrick continua presentando a sus hijos: “El tercero es un chaval enorme, muy corpulento. Jugaba cuatro partidos de rugby a la semana, y cada día de esos cuatro, llegaba borracho a casa”.
La niña de Patrick repitió el patrón de su padre desde muy jovencita, ya que “se casó con 17 años y se divorció con 19. Luego se caso con 21 y se divorció con 24. Cuando le pregunté qué estaba haciendo con su vida, me respondió: “Papá, ¿qué hiciste tú?”.
Del mayor de sus hijos, Patrick prefiere no dar detalles: “Lleva una vida tan desordenada moralmente que no les puedo explicar”.
“Todo lo que el dinero podía comprar”
Patrcik y Nancy formaron una pareja adinerada y excéntrica que se casaron por lo civil subidos en un helicóptero. “Sí, siempre viví así. Yo tenía todo lo que el dinero podía comprar, y eso fue lo que les di a mis hijos. Les compré de todo, pero destrocé sus vidas”.
Respecto al matrimonio, dice que “finalmente nos casamos por la Iglesia simplemente por contentar a la madre de Nancy. Cuando fue a preguntar al obispo por mi situación canónica, nos encontramos con la sorpresa de que mi primera esposa, con la que me había casado por la Iglesia, había luchado 17 años sin que yo supiera nada por obtener la declaración de nulidad, por lo tanto yo no estaba casado ni lo había estado nunca, y es a ella, a mi primer a esposa, a quien le debo el trabajo que supuso aquel trago”.
De modo que celebraron el sacramento del matrimonio, “sin que eso significara absolutamente nada por nosotros”.
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Un libro que le cambió la vida
Un buen día, el hermano de Nancy le regaló un libro con los mensajes de la Virgen de Medjugorje, “y yo se lo di a Patrick para que los tirara a la basura”, apunta Nancy. Pero Patrick, no sabe aún por qué, abrió el libro y leyó “un solo mensaje” que cambio toda su vida: Abrí el libro a boleo y leí el más corto de todos esos mensajes. Decía: “Yo te llamo a la conversión. Es tu última oportunidad”. Cuando Patrick recuerda aquello aún se le asoman lágrimas a los ojos. Contiene la respiración y continúa: “Aquel mensaje, no me digan cómo ni por qué, tocó profundamente mi corazón. Era mi última oportunidad. Fue ahí cuando me di cuenta de que yo vivía con los dos pies en el infierno. Así comencé a leer todos aquellos mensajes y a tratar de ponerlos en vida.
El Rosario
El primer mensaje decía: “Rezar el Rosario juntos, en familia, y veran milagros”, así que Patrick le propuso a Nancy rezar el rosario, y comenzaron a hacerlo todos los días.
Fue cuando Patrick, siguiendo el contenido de aquellos mensajes, propuso a Nancy ir a Misa, cuando ella pensó que a su marido le pasaba algo malo en la cabeza. Pero empezaron a ir a Misa, y más tarde a ayunar. “Empecé a ayunar porque la Virgen dijo: “Con la oración y el ayuno, pueden detener las guerras”, y yo en mi casa tenía una guerra abierta con la droga, otra con el alcohol, y otra con la inmoralidad”.
Una guerra ganada por la Virgen
Poco a poco, Patrick y Nancy comenzaron a hacer vida aquel puñado de mensajes de aquel libro, hasta que un buen día, el segundo hijo de Patrick se unió con ellos en la oración en familia: “Hoy mi hijo tiene 37 años. Ha dejado las drogas, está casado, tiene dos hijos, y es profesor en una escuela católica. Él ha traído hace poco a 52 niños a rezar el rosario a Medjugorje. Es un milagro. Es una guerra ganada por la Virgen con el poder de nuestro rosario diario”.
Lo más importante de esto, Patrick dice que ha sido su ejemplo: “Me lo dijo mi hijo, que cuando por primera vez vio que yo rezaba el rosario, él tuvo la intuición de que debía hacer lo mismo, hasta que se unió a la oración”.
La Confesión tras 30 años
Patrick leyó entonces entre los mensajes que debía confesarse, de modo que fue a un sacerdote y le pidió confesión. Patrick llevaba 30 años sin confesar, y después de contarle al sacerdote toda su vida alejada de Dios, escuchó la fórmula: “En el nombre de Dios, yo te absuelvo”. Y rompió a llorar. “Fueron las palabras más impresionantes que había oído en toda mi vida”.
De camino a Medjugorje
Fue pasando el tiempo y Patrick, un buen día, le dijo a Nancy: “Amor, quiero vender todo y marcharme a vivir a Medjugorje”, de modo que cerró empresas, vendió casas, yates y propiedades, compró dos billetes de avión a Ámsterdam y, después de comprar un coche, en el momento de arrancar, le dijo a Nancy: “Cielo, ¿cómo se llega a Medjugorje”. Nancy rompió a llorar: “Dios mío Patrick, hemos vendido todo, has cerrado tus empresas y yo mi despacho. No tenemos nada porque quieres irte a vivir a Medjugorje ¡Y ni si quiera sabes cómo llegar! ¿Por qué me haces esto? ¿Por qué quieres vivir allí?”.
La respuesta de Patrick no pudo ser más convincente: “Nancy, la madre de Dios se aparece allí cada día. ¡Ella vive allí! Si la Virgen María vive en Medjugorje, yo quiero ser su vecino”.
Pedir perdón a su hija
Un buen día, Patrick entendió que le debía pedir perdón a su hija, “y así lo hice. Hable con ella y le dije: “Hija, perdón por no haber sido un buen padre, por haberme divorciado de tu madre y por haberte destrozado el corazón. Yo se que un hijo no puede sobrevivir en condiciones a dos divorcios de su padre”, y a partir de ahí, comenzamos a tener cierta comunicación, algo que jamás había sucedido”.
Por otra parte, el hijo alcohólico de Patrick “dejó el equipo de rugby después de una visita a Medjugorje. Vino a casa y lo único que le regalé fue un rosario, que él comenzó a rezar. Dejó el alcohol, y hoy tiene familia y trabajo”.
“El éxito del Matrimonio está en la oración”
Para Patrick y Nancy el éxito de cualquier matrimonio “radica en el Rosario, en rezarlo juntos”. Su experiencia de vida avala dicha afirmación y asegura Patrick que él sabe que si un día no hubiesen empezado a rezar, “hoy no estaríamos juntos”.
“De modo que yo les puedo decir que el rosario y el ayuno han derrotado a las guerras que yo tenía en mi casa. Solo me queda mi hijo el mayor. Aún debo rezar por él y así lo hago, pero les aseguro que mi vida, llena de lujo, dinero y poder, era un infierno, y hoy que no tengo apenas nada material, solo deudas, vivo en paz. Todo eso fue porque un día leí un mensaje de la Virgen en Medjugorje, y yo le creí”.
 

viernes, 6 de junio de 2014

Hoy voy a hablar contigo de Ella, de tu Madre, de mi Madre.

Señor, Jesús, gracias porque tu Madre es mi Madre.
Autor: Ma Esther De Ariño | Fuente: Catholic.net
Vengo ante ti, la Capilla está vacía y en este silencio y soledad encuentro el momento propicio para hablar un rato contigo... podemos hablar de muchas cosas.... y traigo en el alma tantas penas, tantas preocupaciones, tantos desvelos, todos encerrados en mi "pequeño mundo", pero no. Hoy no te voy a hablar de mi, tu me conoces, tu lo sabes todo, Señor..
Hoy voy a hablar contigo de Ella, de tu Madre, de mi Madre, porque tu me la diste, me la entregaste desde la Cruz donde ya estabas a punto de morir.
Los brazos de María son los primeros que te arroparon allá, en una noche fría pero la más bella y buena de todas las noches y así empezaste a conocer lo que es el amor y el calor de una madre. Después atravesaste montañas y pueblos, siempre arropado en los brazos de una mujer, tu madre, que con el corazón de latir asustado, huía a otras tierras para proteger tu vida.
Tiempo después la vuelta y la vida tranquila, sencilla y humilde en la aldea de Nazaret... ¿Te acuerdas, Jesús del pozo donde la acompañabas a buscar el agua? ¿Te acuerdas de sus risas, de la mirada de sus ojos dulces y hermosos, desbordada de amor e infinita ternura?...¡Qué bonitos días, cuánta paz, cuánto amor!.
Tu crecías.... te estabas convirtiendo en un jovencito y Ella siempre a tu lado. Fuiste con tu "padre" y Ella a Jerusalén, entraste en el Templo y por aquel "misterioso mandato" te quedaste a participar en las discusiones de los grandes pensadores... y te dolía el corazón porque sabías del dolor de "esos dos seres" tan amados al vivir la zozobra de tu ausencia.... pero es que ya estabas empezando a cumplir tu misión...
Después volviste con "ellos" y ¡qué años tan inolvidables y hermosos! ¡Qué unión, qué felicidad, qué hogar tan pleno de armonía y de amor!. Cuántas veces la mirarías en el quehacer de las labores en la humilde casa, a la hora de estar reunidos en la comida, en la oración, desbordándose tu amor de hijo en aquella dulce y tierna mujer, sencilla pero con dignidad de reina, alegre y dispuesta... ¡cuánto te quería, cuánto la amabas... ¿Te acuerdas Jesús? Y un día la viste llorar... José, "tu padre" había muerto, Ella lo amaba mucho y lloraba...y tus brazos la rodearon y Ella apoyando su cabeza en tu pecho encontró, a pesar de su dolor, la paz.
El tiempo pasó y llegó el día...Día en que habías de "saber decir adiós" y tenías un nudo en la garganta pero la viste a Ella con el brillo de las lágrimas en los ojos, pero serena, otra vez "el fiat" en su corazón, esclava a la voluntad de Dios, pero con la dignidad de reina y señora despedirte con el más fuerte y amoroso de los abrazos, de unos brazos que tal vez no te volverían a envolver y apretar contra su corazón hasta que te entregaran en ellos después de bajarte de la cruz...¡qué despedida, Jesús, qué despedida!. Así los dos nos enseñasteis a "saber decir adiós."
Seguro que alguna vez regresaste para verla y estar con Ella pero... tu Misión había comenzado y ya no "eras suyo".
Después tu subiste al Calvario y Ella lo subió contigo para estar al pie de la cruz. ¡Jesús, si habías tenido todos los más crueles sufrimientos que un hombre puede tener, creo que ninguno pudo atormentar tu corazón como el volverla a ver en aquellos momentos! y nos la diste por Madre para que sus brazos, ya sin ti, pudieran abrazar a toda la Humanidad y en ella, a mí!. ¡Gracias, Jesús!.
¡Aleluya, Aleluya!. Otra vez Tu y Ella abrazados. ¡Madre querida, aquí estoy, he resucitado! ¿Te acuerdas, Jesús?. ¡No hubo una mañana más hermosa para Ti y para Ella!.
Y después el tiempo pasó...y un día, un día muy especial, Ella subió al cielo para estar contigo, con San José, con los Santos y los ángeles en la infinita y gloriosa presencia de Dios.
Jesús, hemos hecho un pequeño recuerdo de esa gran mujer, ejemplo de todas las madres del mundo: Estrella de la mañana, Reina de los ángeles, Virgen fiel, Virgen misericordiosa, Puerta del Cielo, Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Reina de la Paz....
Señor, Jesús, gracias porque tu Madre es mi Madre.
Santa María, ruega por nosotros, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
En algunos países ya pasamos el mes de las madres, pero es digno de seguir celebrándolas y dedicárselas a las que partieron y nos siguen amando desde el Cielo y las que todavía están con nosotros sabemos que no hay un amor como ese amor, que es el que más se asemeja al de nuestro Padre Dios, pues lo da todo sin pedir nada a cambio, tal vez, si, una sola cosa, al igual que el Señor..... ¡que las amemos!.

lunes, 6 de enero de 2014

Poder de los nombres de Jesús y María




Palabras de Nuestro Señor Jesucristo a Sor Natalia Magdolna:
-Mira, hija mía, si tienes un gran pesar, y no puedes orar, si estás confundida acerca de algo, si estás lastimada, si te sientes apagada y no tienes fuerzas para nada, dime solamente con confianza y amor: “¡Jesús, Jesús!”. Entonces, oyendo mi Nombre, los ángeles, los santos y mi Madre Inmaculada, se postran ante Mí y me adoran y el infierno se cierra, ya que el infierno está también bajo el poder de Dios y debe inclinarse ante mi Nombre. En efecto está escrito en la Biblia que el cielo y la tierra deberán inclinarse ante mi Nombre. ¿No crees que el pronunciar mi Nombre es una oración poderosa?
-Si durante la oración, tú no puedes hacer más que pronunciar mi Nombre con amor y confianza; hazlo cada vez que respires, y así tú habrás rezado muy bien y podrás alcanzarlo todo.
Palabras de Jesús a María Valtorta:
“Cuando nuestro Enemigo trata de fastidiarte demasiado, di: “Dios te salve María, Madre de Jesús, me confío a ti”. El demonio tiene todavía más aversión del nombre de María que de mi Nombre y de mi Cruz. No lo logra, pero trata de dañarme en mis fieles de mil maneras. Pero solamente el eco del nombre de María le hace huir. Si el mundo supiera llamar a María, estaría salvado.
Por tanto invocar nuestros dos nombres juntos es algo poderoso para hacer caer rotas todas las armas que Satanás lanza contra un corazón que es mío.”
Y una de las formas en que podemos invocar estos dos Nombres es mediante el acto de amor: “Jesús, María os amo, salvad las almas”, que el Señor ha enseñado a Sor Consolata Betrone, prometiéndole que cada vez que se dice,  salvamos un alma y reparamos mil blasfemias. He aquí la explicación más detallada:
Mensaje de amor que el Sagrado Corazón de Jesús lanza al mundo para salvarlo.
Mientras el mundo se atomiza y desintegra por el odio de los hombres y de los pueblos, Jesucristo quiere renovarlo y salvarlo por el amor.
Quiere que se eleven hacia el cielo llamas de amor que neutralicen las llamas del odio y del egoísmo.
A tal efecto, enseñó a Sor M. Consolata Bertrone un Acto de Amor sencillísimo que debía repetir frecuentemente, prometiéndole que cada Acto de Amor salvaría el alma de un pecador y que repararía mil blasfemias.
La fórmula de este Acto es:
“Jesús, María, os amo, salvad las almas”
Allí están los tres amores: Jesús, María, las almas que tanto ama Nuestro Señor y no quiere que se pierdan, habiendo por ellas derramado Su Sangre.
Le decía Jesús: “Piensa en Mí y en las almas. En Mí, para amarme; en las almas para salvarlas (22 de agosto de 1934). Añadía: la renovación de este Acto debe ser frecuente, incesante: Día por día, hora por hora, minuto por minuto”(21 de mayo de 1936).
“Consolata, di a las almas que prefiero un Acto de amor a cualquier otro don que pueda ofrecerme”… “Tengo sed de amor”… (16 de diciembre de 1935).
Este Acto señala el camino del cielo. Con él cumplimos con el mandamiento principal de la Ley: “Amarás al Señor Dios tuyo con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente”… y a tu prójimo como a ti mismo.
Con este continuo Acto de Amor damos a Dios lo más excelente: que es amor a las almas. Con esta Jaculatoria nos podemos comunicar constantemente con Dios. Cada hora, cada minuto, es decir, siempre que lo queremos. Y lo podemos hacer sin esfuerzo, con facilidad. Es una oración perfecta; muy fácil para un sabio como para un ignorante. Tan fácil para un niño como para un anciano; cualquiera que sea puede elevarse a Dios mediante esta forma. Hasta un moribundo puede pronunciarla más con el corazón que con los labios.
Esta oración comprende todo:
Las almas del Purgatorio, las de la Iglesia militante, las almas inocentes, los pecadores, los moribundos, los paganos, todas las almas. Con ella podemos pedir la conversión de los pecadores, la unión de las Iglesias, por la santificación de los sacerdotes, por las vocaciones del estado sacerdotal y religioso. En un acto subido de amor a Dios y a la Santísima Virgen María y puede decidir la salvación de un moribundo, reparar por mil blasfemias, como ha dicho Jesús a Sor Consolata, etc., etc.
“¿Quieres hacer penitencia? ¡Ámame!”, dijo Nuestro Señor a Sor Consolata. A propósito, recordemos las palabras de Jesucristo al Fariseo Simón sobre Magdalena penitente: “Le son perdonados muchos pecados, porque ha amado mucho”.
Un “Jesús, María, os amo, salvad las almas” pronunciado al levantarse, nos hará sonreír durante el día; nos ayudará a cumplir mejor nuestros deberes, en la oficina, en el campo, en la calle, etc. Se pronuncia con facilidad, sin distraerse y con agrado.
Un “Jesús, María, os amo, salvad las almas”, santifica los sudores, suaviza las penas. Convierte la tristeza en alegría. Sostiene y consuela luchas de la vida. Ayuda en las tentaciones. Hace agradable el trabajo. Convierte en alegría el llanto. Fortalece y consuela en las enfermedades. Y trae las bendiciones sobre los trabajos y sobre las familias.
Un “Jesús, María, os amo, salvad las almas”. Ayudará a calmar tu indignación, a convertir tu ira en mansedumbre. Sabrás mostrarte benévolo al que te ofende. Devolver bien por mal. Conduce a efectos nobles; palabras verdaderas, obras grandes y sacrificios heroicos, iluminará tu entendimiento con luces sobrenaturales; estimulará el bien, retraerá el mal. Obtendrá el arrepentimiento al pecador; en el justo avivará la fe y le hará suspirar por la felicidad eterna.
Dios merece ser amado por ser nuestro Sumo Bien. Esta Jaculatoria es un dulce cántico para Jesús y María.
¡Cuán dulce es repetirlo frecuentemente! ¡Cuán agradable es avivar el fuego de amor a Dios!
Y habiéndolo pronunciado millares de veces durante tu vida, ¡cuán alegre será tu hora de la muerte, y qué gozosa volará tu alma al abrazo de Jesús y María en el cielo!
Dijo Jesús a Sor Consolata:
“Recuerda que un Acto de amor decide la salvación eterna de un alma y, vale como reparación de mil blasfemias. Sólo en el cielo conocerás su valor y fecundidad para salvar almas”.
“No pierdas tiempo, todo Acto de amor es un alma”. Cuando tengas tiempo libre y no tengas otra cosa que hacer, toma tu corona del Rosario en tus manos y a cada cuenta repite: “Jesús, María, os amo, salvad las almas”… En cuatro o cinco minutos habrás hecho pasar por tus dedos todas las cuentas y habrás salvado 55 almas de pecadores, habrás reparado por 55.000 blasfemias.
Dice San Agustín: “Quien salva un alma, asegura su propia salvación”, y quien salva centenares y millares y hasta millones de almas, con un medio tan fácil y tan sencillo, sin salir de su casa, ¿que premio no tendrá en el cielo?
Nuestro Señor le pedía a Sor Consolata que repitiera frecuentemente ese acto de amor hasta ser incesante, es decir, continuamente, porque continuamente van muchas almas al infierno porque no hay quién las salve… Repitamos todo lo que podamos este Acto de amor: “JESÚS, MARIA, OS AMO SALVAD LAS ALMAS”, para que sean muchas las almas que arranquemos al infierno para hacerlas felices eternamente en el cielo. Las almas que salvamos con este Acto de Amor, será un día nuestra corona de gloria en el cielo.
Cuando uno está ocupado con trabajos manuales, se puede repetir este Acto de Amor con la mente y tiene su mismo valor como lo dijo un día Nuestro Señor Jesucristo a Sor Consolata.
Y nosotros por qué no podríamos hacer lo mismo en lugar de perder un tiempo tan precioso en charlas inútiles; repitamos frecuentemente este Acto de Amor, y así acumularemos tesoros preciosísimos para el Cielo.
Los que se salvaron están en el cielo por haber amado a Dios. Los grados de gloria en el cielo se miden por la intensidad del amor que las almas practicaron en la vida.
Sólo entonces nos daremos cuenta de lo que vale un Acto de Amor y de su fecundidad en salvar almas.
Sor Consolata le pidió un día a Jesús: “Jesús enséñame a orar”. Y he aquí la Divina respuesta: “¿No sabes orar? ¿Hay acaso oración más hermosa y que sea más grata que el Acto de Amor?”
Jesús, María, os amo, salvad almas
La importancia de esta invocación, corta pero muy poderosa, se puede entender a través de las palabras que Jesús ha inspirado a sor Consolata y que nosotros leemos en su diario:
No te pido sino esto: un acto de amor continuo, Jesús, María os amo, salvad almas.
Dime, Consolata, qué oración más linda me puedes hacer? Jesús, María os amo, salvad almas: ¡amor y almas! Qué hay de más bello?
¡Tengo sed de tu acto de amor! Consolata, ámame mucho, solamente ámame, ámame siempre! Tengo sed de amor, pero de amor total, de corazones no divisos. Ámame tú por todos y por cada corazón humano que existe. Tengo tanta sed de amor. Apaga tú mi sed . Lo puedes . ¡Lo quieres! ¡Animo y adelante!
¿Sabes por qué no te permito muchas oraciones vocales? Porque el acto de amor es más fecundo. Un “Jesús te amo” repara mil blasfemias. Recuerda que un acto perfecto de amor decide la salvación eterna de un alma. Por lo tanto, ten remordimiento en perder un solo Jesús, María os amo, salvad almas.
Son maravillosas las palabras de Jesús que exprimen su gozo por esta invocación y, aún más, por las almas que con ésta podrán llegar a la salvación eterna. Esta promesa consoladora la encontramos muchas veces en la obra de sor Consolata, invitada por Jesús a intensificar y a ofrecer su amor:
No pierdas tiempo, porque cada acto de amor representa un alma. De todos los regalos, el mayor regalo que tú me puedas ofrecer es una jornada llena de amor.
Quiero un incesante Jesús, María os amo, salvad almas desde cuando te levantas hasta cuando te acuestas.
Jesús no podría ser más explícito y sor Consolata se expresa así:
Tan pronto como me levanto empezar enseguida el acto de amor, y, con fuerza de voluntad, no interrumpirlo más hasta que me acuesto por la tarde, rezando a mi Ángel de la Guarda que, durante mi sueño, rece él en mi lugar. Mantener este propósito constantemente renovándolo de madrugada y por la tarde.
Pasar bien mi jornada. siempre unida a Jesús con el acto de amor; Él transferirá en mí su paciencia, fuerza y generosidad.
El acto de amor que Jesús quiere incesante no depende de las palabras que se pronuncian con los labios, sino es un acto interior, de la mente que piensa en amar, de la voluntad que quiere amar y del corazón que ama. La formula Jesús, María os amo, salvad almas quiere ser simplemente una ayuda.
Y, si una criatura de buena voluntad me querrá amar y hará de su vida un solo acto de amor, de cuando se levanta hasta cuando se acuesta (con el corazón, bien entendido), yo haré, por esta alma, verdaderas locuras. Tengo sed de amor, tengo sed de ser amado por mis criaturas. Las almas creen que, para llegar a mí, necesitan una vida austera, penitente. ¡Ves cómo me transfiguran! Me hacen temible, mientras yo soy solamente Bueno! ¡Cómo olvidan el precepto que yo os he dado: “Amarás al Señor Dios tuyo con todo tu corazón, con toda tu alma, etc. “! Hoy, como ayer, como mañana, a mis criaturas pediré solamente y siempre amor.

jueves, 10 de octubre de 2013

Todos invitados a consagrarnos a la Virgen María, este 13 de octubre

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Les comparto este correo que recibí hace unos días. Creo que es un buen momento para que estemos todos consagrados a la Virgen María.

En forma personal puedes prepararte para la Consagración universal que hará el Papa S.S Francisco al Inmaculado Corazón de María en Ciudad del Vaticano el 13 de Octubre 2013 en la Jornada Mariana del Año de la Fe.

Podemos unirnos espiritualmente ese gran 13 de Octubre y consagrarnos cada uno, desde donde nos encontremos, al Inmaculado Corazón de María, según el modelo de consagración propuesto por San Luis María de Montfort.

Todos estamos invitados a hacer la consagración, ponernos en manos de María para cooperar en el advenimiento del Reino de su amado Hijo Jesús en el mundo. CONSAGRACIÓN DE SÍ MISMO A JESUCRISTO
POR MEDIO DE MARÍA
(San Luis María Grigñón de Montfort)

¡Oh Jesús, Sabiduría eterna y encarnada!, verdadero Dios y verdadero hombre, Hijo único del Padre Eterno y de María, siempre virgen! Te adoro en la gloria del Padre, durante la eternidad y en el seno virginal de María, tu Madre, en el tiempo de tu Encarnación.
Te doy gracias porque, anonadándote, haz venido al mundo –hombre entre los hombres y servidor del Padre– para librarme de la esclavitud del pecado.
Te alabo y glorifico Señor, porque has vivido en obediencia amorosa a María, para hacerme fiel discípulo suyo. Desgraciadamente, no he guardado los votos y promesas de mi bautismo y no soy digno de llamarme hijo de Dios. Por ello, acudo a la misericordiosa intercesión de tu Madre, esperando obtener por su ayuda el perdón de mis pecados y una continua comunión contigo, Oh Sabiduría Encarnada.
Te saludo, pues, oh María Inmaculada, templo viviente de Dios: en ti ha puesto su morada la Sabiduría Eterna para recibir la adoración de los ángeles y de los hombres. Te saludo, oh Reina del cielo y de la tierra: a ti están sometidas todas las criaturas. Te saludo, refugio seguro de los pecadores: todos experimentan tu gran misericordia. Acepta los anhelos que tengo de la Divina Sabiduría y mi consagración total.
Yo, N…., consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en tus manos mis compromisos bautismales. Renuncio a Satanás, a sus seducciones, a sus pompas y a sus obras, y me consagro a Jesucristo para llevar mi cruz detrás de El, en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre. En presencia de toda la corte celestial, te elijo en este día por mi Madre y Maestra. Me entrego y consagro a ti, como tu esclavo, mi cuerpo y mi alma, mis posesiones tanto internas como externas, incluso el valor de todas mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras, dejando en ti, el entero y completo derecho de disponer de mi, y todo lo que me pertenece, sin excepción, de acuerdo a tu voluntad, para mayor gloria de Dios en el tiempo y en la eternidad.
Madre del Señor, acepta esta pequeña ofrenda de mi vida y preséntala a tu Hijo: si El me redimió con tu colaboración, debe también ahora recibir de tu mano, el don total de mí mismo. En adelante, deseo honrarte y obedecerte en todo como verdadero esclavo tuyo.
¡Oh Corazón Inmaculado de María!, que yo viva plenamente esta consagración para prolongar en mí la amorosa obediencia de tu Hijo y dar respuesta a la misión trascendental que Dios te ha confiado en la historia de la salvación. ¡Madre de misericordia!, alcánzame la verdadera Sabiduría de Dios, y hazme plenamente disponible a tu acción maternal. Colócame así, entre los que tu amas, enseñas, guías, alimentas y proteges como hijos tuyos. ¡Oh Virgen fiel!, haz de mí un auténtico discípulo e imitador de tu Hijo, la Sabiduría Encarnada. Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo en la tierra y a la gloria del cielo.
Amén ¡Totus Tuus! 

fatima

Aprovecha y hazlo en familia e invita a todas las personas que puedas, ya sea tu familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, etc.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Tema del momento: #OremosPorSiria

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Me revuelve el estomago saber que todavía somos seres salvajes.

Simplemente salvajes, no importa la cultura, religión y estatus social; estamos hechos y compuestos por conductas y sentimientos que nos inspira a sacar nuestros más bajos instintos…y lo que menos hacemos es luchar contra ellos. Es más, son “inspiradores” para otros seres que están envueltos en una adicción al pecado.

Dicho esto, tenemos el otro lado de la moneda, porque no hay mal sin bien. Y es en este momento que debemos luchar (los que podemos y queremos) contra todos esos demonios que están felices  comiéndose al mundo.

Gracias a nuestro Santo Padre, Papa Francisco que ha salido con una iniciativa vital para ayudar a “desmantelar al enemigo” de todas esas almas vacías de amor.

El sábado 7 de septiembre de éste año, el Papa nos solicita ser parte de una jornada de oración y ayuno por Siria, Medio Oriente y El Mundo.

Tratemos de darle a la Virgen un Ave María, un Rosario, lo que quieran pero oren con amor, con fe.
Se preguntan ¿Por qué a ella?, porque ella es quien más teme el demonio por ser Santa, Perfecta y Madre de Dios. Porque ella lidera ésta batalla y sabe como inspirarnos a evitar que se siga derramando sangre en nombre del mal. Ella es la Reina de la PAZ.

Podemos dejar de ser seres viles, se puede, pero no todos quieren. Es más grande el odio, el ego, el poder de controlar a un bello mundo que está para que TODOS lo disfrutemos al máximo. ¡Vive y deja vivir!…¡Que cuesta!

De verdad, solo desató mi tristeza porque no entiendo cuando pasan situaciones de este tipo. No entiendo como naciones son controladas por un líder político que siempre busca ensalzar su “YO”, no les interesa la nación, ni la gente, ni el bienestar común.

Inspiren a cuanta genta quiera y pueda ser parte de esta causa, YO si creo que si queremos algo y lo hacemos en unión a DIOS y con FE, todo es posible. No solo es por Siria, hagámoslo por nuestro planeta que es nuestro UNICO hogar.

¿Se puede cambiar al mundo? Si queremos, si se puede.
¿Estamos dispuestos?

miércoles, 8 de mayo de 2013

Mayo: Mes de María

Mayo: Mes de María

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La Iglesia otorga este mes a María para conocerla y amarla más


                
 
Mayo es el mes de las las flores, de la primavera. Muchas familias esperan este mes para celebrar la fiesta por la recepción de algún sacramento de un familiar. También, Mayo es el mes en el que todos recuerdan a su mamá (el famoso 10 de Mayo) y las flores son el regalo más frecuente de los hijos para agasajar a quien les dio la vida. Por otro lado, todos saben que este mes es el ideal para estar al aire libre, rodeado de la belleza natural de nuestros campos. Precisamente por esto, porque todo lo que nos rodea nos debe recordar a nuestro Creador, este mes se lo dedicamos a la más delicada de todas sus creaturas: la santísima Virgen María, alma delicada que ofreció su vida al cuidado y servicio de Jesucristo, nuestro redentor.
Celebremos, invitando a nuestras fiestas a María, nuestra dulce madre del Cielo.

¿Qué se acostumbra hacer este mes?
  • Ofrecimiento de flores a la Virgen.
      Este es el mejor regalo que podemos hacerle a la Virgen. Regalar flores es una manera que tenemos las personas para decirle a alguien que la queremos mucho. A la Virgen le gusta que le llevemos flores y, también, si se puede, le podemos cantar sus canciones preferidas como las que te sugerimos más adelante, en la página……..
      Para dar mayor solemnidad al Ofrecimiento, los niños pueden ir vestidos de blanco, símbolo de pureza.
  • Reflexionar en los principales misterios de la vida de María.
      Reflexionar implica hacer un esfuerzo con la mente, la imaginación y, también, con el corazón, para profundizar en las virtudes que la Virgen vivió a lo largo de su vida. Podemos meditar en cómo María se comportó, por ejemplo, durante:
      -
la Anunciación
      -la Visita a su prima Isabel
      -
el Nacimiento de Cristo
      -
la Presentación del Niño Jesús en el templo
      -el Niño Jesús perdido y hallado en el templo
      -las Bodas de Caná
      -María al pie de la cruz.
  • Recordar las apariciones de la Virgen.En
Fátima
      , Portugal; en
Lourdes
      , Francia y en el Tepeyac, México
(La Guadalupe)
      la Virgen entrega diversos mensajes, todos relacionados con el amor que Ella nos tiene a nosotros, sus hijos.
  • Meditar en los cuatro dogmas acerca de la Virgen María que son:
1.
      Su inmaculada concepción: A la única mujer que Dios le permitió ser concebida y nacer sin pecado original fue a la Virgen María porque iba a ser madre de Cristo.
2.
      Su maternidad divina: La Virgen María es verdadera madre humana de Jesucristo, el hijo de Dios.
3.
      Su perpetua virginidad: María concibió por obra del Espíritu Santo, por lo que siempre permaneció virgen.
4.
      Su asunción a los cielos: La Virgen María, al final de su vida, fue subida en cuerpo y alma al Cielo.
  • Recordar y honrar a María como Madre de todos los hombres.
      María nos cuida siempre y nos ayuda en todo lo que necesitemos. Ella nos ayuda a vencer la tentación y conservar el estado de gracia y la amistad con Dios para poder llegar al Cielo. María es la Madre de la Iglesia.
  • Reflexionar en las principales virtudes de la Virgen María.
      María era una mujer de profunda vida de oración, vivía siempre cerca de Dios. Era una mujer humilde, es decir, sencilla; era generosa, se olvidaba de sí misma para darse a los demás; tenía gran caridad, amaba y ayudaba a todos por igual; era servicial, atendía a José y a Jesús con amor; vivía con alegría; era paciente con su familia; sabía aceptar la voluntad de Dios en su vida.
  • Vivir una devoción real y verdadera a María.
      Se trata de que nos esforcemos por vivir como hijos suyos. Esto significa:
      1. Mirar a María como a una madre: Platicarle todo lo que nos pasa: lo bueno y lo malo. Saber acudir a ella en todo momento.
      2. Demostrarle nuestro cariño: Hacer lo que ella espera de nosotros y recordarla a lo largo del día.
      3. Confiar plenamente en ella: Todas las gracias que Jesús nos da, pasan por las manos de María, y es ella quien intercede ante su Hijo por nuestras dificultades.
      4. Imitar sus virtudes: Esta es la mejor manera de demostrarle nuestro amor.
  • Rezar en familia las oraciones especialmente dedicadas a María.
      La Iglesia nos ofrece bellas oraciones como la del
Ángelus
        (que se acostumbra a rezar a mediodía)
Regina Caeli
      Que nos ayudan a recordar el inmenso amor de nuestra madre a nosotros, sus hijos
       
      Fuente: Catholic.net

jueves, 10 de enero de 2013

¿Dios, por qué?



Hay veces que le quisiera preguntar a Dios:
¿Por qué permite tanta crueldad en el mundo?
¿Por qué deja que haya tanta gente pobre en el mundo?
¿Por qué hay tantas personas tristes e inconformes?
¿Por qué estamos cubiertos de enfermedades?
¿Por qué nos matamos los unos con otros, sin piedad?

….y luego al pensarlo me detengo y no lo hago…por miedo que Él me pregunte a mi:

¿Por qué no haces tú algo al respecto?
¿por qué si ves un acto de crueldad, lo ignoras?
¿Por qué pasas frente al pobre, no le ayudas?
¿Por qué si sabes que alguien esta triste, no la confortas?
¿Por qué si sabes que hay  tantas enfermedades, no contribuyes a evitarlas?
¿Por qué  si te entregué lo más preciado, a mi hijo,  para redimirte de tus pecados, miras como se matan sin piedad, y sigues con tu vida como si nada?

Está en mi responder todos los “por qué” que me torturan, está en mi dar el siguiente paso. Dios me dejó la Biblia, un libro sabio y completo con todas las leyes a seguir y para poder sobrevivir. Me  mandó a su amado hijo, Jesucristo para aprender del divino amor que me tiene y me lo entregó y lo sacrificó para mi salvación.  Luego Jesús se quedó conmigo en la Santa Eucaristía para darme la fuerza que necesito para vencer los obstáculos del mundo. Me dejó una Santa Madre, La Virgen María, intacta del pecado para consolarme, cuidarme y entenderme. Me dejó al Espíritu Santo para guiarme, los Ángeles para protegerme, los Santos para imitarlos, los Sacerdotes, las Religiosas, su Santa Iglesia y mucho más para ayudarme a responder todas esas preguntas que Él me pueda hacer y así yo deje de querer preguntarle a Él ¿POR QUÉ?

No cuestiones a Dios, cuestiónate ti mismo.

sábado, 15 de diciembre de 2012

El evangelio secreto de la Virgen María


Hace poco terminé de leer un libro que me prestaron sobre el Evangelio secreto de la Virgen María por el Padre Santiago Martín.

La Virgen María es querida y venerada por millones de fieles católicos. Para otros, en cambio, es un obstáculo al ecumenismo, debido a los recelos que hacia ella sienten buena parte de las otras Iglesias. Casi todos, sin embargo, parecen desconocer las experiencias y dificultades que ella debió atravesar para llevar a cabo la misión de ser madre, educadora y fiel discípula de Cristo. Este libro se hace eco de una antiquísima tradición de la Iglesia y recoge las experiencias de la Virgen, narradas a san Juan, el discípulo de su Hijo que Él destinó a cuidarla en el ocaso de su vida. Nos muestra el rostro de una mujer valiente, que ha amado y sufrido mucho, que ha visto cómo mataban a su único hijo y que ha sido capaz de resistir la prueba sin perder ni la fe ni la esperanza.

Me pareció un libro tan lleno de sabiduría, instructivo y conmovedor. Dentro del libro, el Padre Martín explica cómo se llega a obtener estos escritos y al final de éste deja que el lector tome su propia decisión de “creer o no creer” lo leído. Pero independientemente de esta decisión, para mi, fue alentador, sorprendente y muy necesario.

El detalle de descripción de la vida de María, sus padres, su amado José y cómo fue el niño Jesús en su crecimiento como persona y como Dios.

En este tiempo de Adviento, es bueno hacer lectura constructiva que alimente al alma y corazón para hacernos mejores personas. ¡Se los recomiendo!

jueves, 6 de diciembre de 2012

La Concepción Inmaculada de María


Por medio de ella y en ella comenzó el cristianismo.
Conoce le Dogma para reflexionar:

Cada 8 de diciembre, la Iglesia celebra el dogma de fe que nos revela que, por la gracia de Dios, la Virgen María fue preservada del pecado desde el momento de su concepción, es decir desde el instante en que María comenzó la vida humana.

El 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus, el Papa Pío IX proclamó este dogma:
“…declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles…”

(Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)
María es la “llena de gracia”, del griego “kecharitomene” que significa una particular abundancia de gracia, es un estado sobrenatural en el que el alma está unida con el mismo Dios. María como la Mujer esperada en el Protoevangelio (Gn. 3, 15) se mantiene en enemistad con la serpiente porque es llena de gracia.

Las devociones a la Inmaculada Virgen María son numerosas, y entre sus devotos destacan santos como San Francisco de Asís y San Agustín. Además la devoción a la Concepción Inmaculada de María fue llevada a toda la Iglesia de Occidente por el Papa Sixto IV, en 1483.

El camino para la definición dogmática de la Concepción Inmaculada de María fue trazado por el franciscano Duns Scotto. Se dice que al encontrarse frente a una estatua de la Virgen María hizo esta petición: “Dignare me laudare te: Virgo Sacrata” (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti).

Y luego el franciscano hizo estos cuestionamientos:
1. ¿A Dios le convenía que su Madre naciera sin mancha del pecado original? 
Sí, a Dios le convenía que su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo más honroso, para Él.
2. ¿Dios podía hacer que su Madre naciera sin mancha de pecado original?
Sí, Dios lo puede todo, y por tanto podía hacer que su Madre naciera sin mancha: Inmaculada.
3. ¿Lo que a Dios le conviene hacer lo hace? ¿O no lo hace? 
Todos respondieron: Lo que a Dios le conviene hacer, lo que Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.
Entonces Scotto exclamó:
Luego
1. Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada: o sea sin mancha del pecado original.
2. Dios podía hacer que su Madre naciera Inmaculada: sin mancha
3. Por lo tanto: Dios hizo que María naciera sin mancha del pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo, lo hace.
La Virgen María es Inmaculada gracias a Cristo su hijo, puesto que Él iba a nacer de su seno es que Dios la hizo Inmaculada para que tenga un vientre puro donde encarnarse. Ahí se demuestra cómo Jesús es Salvador en la guarda de Dios con María y la omnipotencia del Padre se revela como la causa de este don. Así, María nunca se inclinó ante las concupiscencias y su grandeza demuestra que como ser humano era libre pero nunca ofendió a Dios y así no perdió la enorme gracia que Él le otorgó.

La Inmaculada Virgen María nos muestra la necesidad de tener un corazón puro para que el Señor Jesús pueda vivir en nuestro interior y de ahí naciese la Salvación. Y consagrarnos a ella nos lleva a que nuestra plegaria sea el medio por el cual se nos revele Jesucristo plenamente y nos lleve al camino por el cual seremos colmados por el Espíritu Santo.

Fuente: ACI Prensa

martes, 6 de noviembre de 2012

Las Letanías son alabanzas, piropos de amor y de ternura

Recibí hace unos días éste mensaje y lo quiero compartir con ustedes porque está lleno de un profundo amor a la Virgen María. Se nota que quien lo escribió es sumamente Mariano, y su nombre es por cierto Mariano; el Padre Mariano de Blas de México. Al leerlo se siente que es agradecido y aprecia muy bien quién es ella y así debe de ser Nuestra Madre del Cielo para cada uno de nosotros; sin que seamos sacerdotes, ni religiosos. ¡Es amor puro!







Autor: P Mariano de Blas LC | Fuente: Catholic.net

Las Letanías del Rosario. ¿Te aburres rezándolas? No amas, no comprendes. Sólo quien ama a María las entiende.
¿Te gustan? Sí amas, sí comprendes.

El que las inventó sí amaba, sí comprendía. Son, en definitiva, un poema de amor; sólo quien ama a María lo entiende. Dile a los enamorados que son aburridos porque repiten con frecuencia frases de amor.

Santa María -
Es el nombre de la mujer más maravillosa… ¡Cuantas iglesias dedicadas a su nombre!¡Cuantas mujeres llevan este nombre de María! Por algo será. Cuanta gente canta, reza, dice ese nombre que a los mismos ángeles impresiona y enternece el corazón de Dios. Los ángeles obedecen a Dios y luego a su Reina, a una mujer, una criatura humana, a María.
María es amor, toda amor; es el lado misericordioso y tierno del amor de Dios para nosotros.

Santa Madre de Dios -
Esta es su grandeza incomparable, Nos merece un respeto tremendo. Pero su amor y humildad la convierten en una Madre incomparable, única. Podía el Hijo de Dios habérsela quedado. Era suya, solo suya y toda suya. Pero el amor es donación y entrega. Y por amor -¡qué grande amor!- nos la regaló. Cristo nos dio el derecho de ser sus hijos.
La sangre que Cristo derramó en el Calvario esa la sangre de una mártir, era su propia sangre. Dios lleva en sus venas la sangre de María.

Santa Virgen de las vírgenes -
Es la inmaculada, la llena de gracia, La hicieron las manos del tres veces santo para ser digna morada del Hijo de Dios.
Está a la cabeza de todas las vírgenes, es reina de todas ejemplo para cada una de ellas.
Madre de Cristo -
La sangre que derramó en el Calvario era la sangre de una mártir, María, la Corredentora. Madre del Niño Jesús que nació de Ella en Belén. Madre del Cristo que predicó en Palestina. Madre del Cristo del Calvario: Madre mártir.

Madre de la Iglesia -
Pablo VI le otorgó ese título durante el Concilio Vaticano II. Madre de Cristo Cabeza, Madre de su cuerpo, la Iglesia. Madre de todos nosotros: madre tuya, madre mía. Una prueba de que Jesús nos ha tomado en serio como hermanos es que nos ha dado a su Madre, y para siempre.
Te cuida y te ama como si fueras el único. Pero María no puede besar al hijo que la rechaza, no puede curar al hijo que no la quiere, no puede ayudar al hijo que la rehúye. No puede ser Madre de quien no quiere ser su hijo. Y es más madre de quien desea con toda su alma ser hijo suyo.
Madre que cuida de una manera especial a sus hijos enfermos, pecadores, tristes… Madre de las almas consagradas. Para Jesús son sagrados, para María también.

Madre de la divina gracia -
No en el sentido de productora de la gracia, sino distribuidora, medianera de la misma. Todas las gracias que recibes pasan por las manos de una Madre, por voluntad de Dios. Al ser la Madre de Cristo m de alguna manera es la madre de esa gracia que Cristo nos dio. Porque el sí de María pondría en marcha la Redención de los hombres, la redención que nos otorgaría la gracia.

Madre purísima. Castísima, virginal, inmaculada -
Un abismo de pureza. La Mujer con mayúscula fue una mujer purísima. Cualquier mujer que quiera conservar su grandeza, no puede menospreciar esta virtud. La impureza te hace menos mujer y te acerca al reino inferior de la naturaleza. Las mujeres, las muchachas que hoy aman la pureza y la tratan de vivir tienen el beneplácito de Dios y la sonrisa de la Mujer ideal.
Con ello no quiero decir que las caídas en este campo no se puedan reparar. Como nadie dice que un vestido manchado no se puede lavar.
Los gustos del cielo tan distintos a los del mundo. ¿Qué han hecho de la mujer? Hoy la mujer ideal es totalmente distinta. Si eres mujer, escoge el perfil del cielo o el de la tierra.
La pureza no roba belleza a una persona, al contrario, la realza. El rostro más bellos y los ojos más hermosos son aquellos en los que se refleja Dios. La mujer pura tiene un encanto adicional, un toque de cielo azul, aunque hoy no se le quiera tener en cuanta. Si se quiere rescatar al mundo debe ser desde la mujer, Y gran parte del recate de la mujer se llama castidad.
Madre amable -

Digna de todo nuestro amor.
Por lo buena que es
Por lo santa
Por ser mi Madre
Por todo lo que le debo
Porque, después de Dios, nadie me quiere tanto
Por su encantadora sencillez.
María es digna de todo nuestro amor. Totus tuus. Todo tuyo y para siempre.
Te quiero, madre del cielo, como quiero al mismo cielo, como quiero los bellos paisajes, los mares, los ríos, las montañas… Te quiero en los amaneceres y puestas de sol, en las flores de la pradera. Lo mismo que siento a Dios, te siento a Ti en cada rosa, en el canto del jilguero, en las estrellas de la noche. Algo de tu hermosura ha quedado en la naturaleza. Y por eso te veo en todas partes.

lunes, 29 de octubre de 2012

Devoción a los siete dolores de María - Promesas para librarnos del Purgatorio

Quiero compartir con ustedes esta cortita devoción (no te toma mas de 5 minutos) y sin embargo sus promesas son grandes; aprovechemos esta gran misericordia del cielo para con todos y a la vez consolamos y acompañamos a Nuestra Madre Santísima:


 SIETE DOLORES DE MARÍA
PROMESAS DE LA VIRGEN A LOS DEVOTOS DE SUS DOLORES
Siete gracias que la Santísima Virgen concede a las almas que la honran diariamente (considerando sus lágrimas y dolores) con siete Avemarías. Santa Brígida.
1º. Pondré paz en sus familias.
2º. Serán iluminados en los Divinos Misterios.
3º. Los consolaré en sus penas y acompañaré en sus trabajos.
4º. Les daré cuanto me pidan con tal que no se oponga a la voluntad de mi Divino Hijo y a la santificación de sus almas.
5º. Los defenderé en los combates espirituales con el enemigo infernal, y los protegeré en todos los instantes de sus vidas.
6º. Los asistiré visiblemente en el momento de su muerte: verán el rostro de su Madre.
7º. He conseguido de mi Divino Hijo que los que propaguen esta devoción (a mis lágrimas y dolores) sean trasladados de esta vida terrenal a la felicidad eterna directamente, pues serán borrados todos sus pecados, y mi Hijo y Yo seremos “su eterna consolación y alegría”.

Modo de practicarla.
Practicamos esta devoción rezando, todos los días, siete veces el Avemaría mientras meditamos los siete dolores de María (un Avemaría en cada dolor).
María quiere que meditemos en sus dolores. Por eso al rezar cada Avemaría es muy importante que cerrando nuestros ojos y poniéndonos a su lado, tratemos de vivir con nuestro corazón lo que experimentó su Corazón de Madre tierna y pura en cada uno de esos momentos tan dolorosos de su vida. Si lo hacemos vamos a ir descubriendo los frutos buenos de esta devoción: empezaremos a vivir nuestros dolores de una manera distinta y le iremos respondiendo al Señor como Ella lo hizo.
Comprenderemos que el dolor tiene un sentido, pues ni a la misma Virgen María, la Madre “tres veces admirable”, por ser Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo y Esposa de Dios Espíritu Santo, Dios la libró del mismo.
Si María, que no tenía culpa alguna, experimentó el dolor, ¿por qué no nosotros?


LOS SIETE DOLORES DE LA VIRGEN 

1º. La profecía de Simeón
(Lc. 2, 22-35) ¡Dulce Madre mía! Al presentar a Jesús en el templo, la profecía del anciano Simeón te sumergió en profundo dolor al oírle decir: “Este Niño está puesto para ruina y resurrección de muchos de Israel, y una espada traspasará tu alma”. De este modo quiso el Señor mezclar tu gozo con tan triste recuerdo. Rezar Avemaría.


2º. La persecución de Herodes y la huída a Egipto
(Mt. 2, 13-15) ¡Oh Virgen querida!, quiero acompañarte en las fatigas, trabajos y sobresaltos que sufriste al huir a Egipto en compañía de San José para poner a salvo la vida del Niño Dios. Rezar Avemaría.



3º. Jesús perdido en el Templo, por tres días 
(Lc. 2, 41-50) ¡Virgen Inmaculada! ¿Quién podrá pasar y calcular el tormento que ocasionó la pérdida de Jesús y las lágrimas derramadas en aquellos tres largos días? Déjame, Virgen mía, que yo las recoja, las guarde en mi corazón y me sirva de holocausto y agradecimiento para contigo. Rezar Avemaría.


4º. María encuentra a Jesús, cargado con la Cruz

(Vía Crucis, 4ª estación) Verdaderamente, calle de la amargura fue aquella en que encontraste a Jesús tan sucio, afeado y desgarrado, cargado con la cruz que se hizo responsable de todos los pecados de los hombres, cometidos y por cometer. ¡Pobre Madre! Quiero consolarte enjugando tus lágrimas con mi amor. Rezar Avemaría.


5º. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor
(Jn. 19, 17-30) María, Reina de los mártires, el dolor y el amor son la fuerza que los lleva tras Jesús, ¡qué horrible tormento al contemplar la crueldad de aquellos esbirros del infierno traspasando con duros clavos los pies y manos del salvador! Todo lo sufriste por mi amor. Gracias, Madre mía, gracias. Rezar Avemaría.


6º. María recibe a Jesús bajado de la Cruz
(Mc. 15, 42-46) Jesús muerto en brazos de María. ¿Qué sentías Madre? ¿Recordabas cuando Él era pequeño y lo acurrucabas en tus brazos?. Por este dolor te pido, Madre mía, morir entre tus brazos. Rezar Avemaría.


7º. La sepultura de Jesús

(Jn. 19, 38-42)Acompañas a tu Hijo al sepulcro y debes dejarlo allí, solo. Ahora tu dolor aumenta, tienes que volver entre los hombres, los que te hemos matado al Hijo, porque Él murió por todos nuestros pecados. Y Tú nos perdonas y nos amas. Madre mía perdón, misericordia. Rezar Avemaría.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Nuestra Señora de la Merced

Nuestra Señora de la Merced

 

Patrona de Barcelona y de República Dominicana

Fuente: Catholic.net Por: Jesús Martí Ballester
En castellano se le ha llamado en plural, Virgen de las Mercedes, que no corresponde con el sentido originario de la advocación.
El significado del título “Merced” es ante todo “misericordia”. La Virgen es misericordiosa y también lo deben ser sus hijos. Esto significa que recurrimos a ella ante todo con el deseo de asemejarnos a Jesús misericordioso.

MARÍA Y PEDRO NOLASCO
Eran tiempos en que los musulmanes saqueaban las costas y llevaban a los cristianos como esclavos a África. La horrenda condición de estas víctimas era indescriptible. Muchos perdían la fe pensando que Dios les había abandonado. Pedro Nolasco era comerciante. Decidió dedicar su fortuna a la liberación del mayor número posible de esclavos. Recordaba la frase del evangelio: “No almacenéis vuestra fortuna en esta tierra donde los ladrones la roban y la polilla la devora y el moho la corroe. Almacenad en el cielo, donde no hay ladrones que roben, ni polilla que devore ni óxido que las dañe” (Mt 6,20).
Año 1203. El laico, Pedro Nolasco inicia en Valencia la redención de cautivos, redimiendo con su propio patrimonio a 300 cautivos. Forma un grupo dispuesto a poner en común sus bienes y organiza expediciones para negociar redenciones. Su condición de comerciantes les facilita la obra. Comerciaban para rescatar esclavos. Cuando se les acabó el dinero forman cofradías-para recaudar la “limosna para los cautivos”. Pero llega un momento en que la ayuda se agota y Pedro Nolasco se plantea entrar en alguna orden religiosa o retirarse al desierto. Entra en una etapa de reflexión y oración profunda.

LE RESPONDE LA VIRGEN
Nolasco pide a Dios ayuda y, como signo de la misericordia divina, le responde la Virgen que funde una congregación liberadora. La noche del 1 al 2 de agosto de 1218, la Virgen se les apareció a Pedro Nolasco, a Raimundo de Peñafort, y al rey Jaime I de Aragón, y les comunicó a cada uno su deseo de fundar una congregación para redimir cautivos. La Virgen María movió el corazón de Pedro Nolasco para formalizar el trabajo que el y sus compañeros estaban ya haciendo. La Virgen llama a Pedro Nolasco y le revela su deseo de ser liberadora a través de una orden dedicada a la liberación de los cautivos de los musulmanes, expuestos a perder la fe. Nolasco le dice a María:
-¿Quién eres tú, que a mí, un indigno siervo, pides que realice obra tan difícil, de tan gran caridad, que es grata Dios y meritoria para mi?:
-“Yo soy María, la que le dio la carne al Hijo de Dios, tomándola de mi sangre purísima, para reconciliación del género humano. Soy la que recibió la profecía de Simeón, cuando ofrecí a mi Hijo en el templo:”Mira que éste ha sido puesto para ruina y resurrección de muchos en Israel; ha sido puesto como signo de contradicción: y a ti misma una espada vendrá a atravesarte por el alma”:
-¡Oh Virgen María, madre de gracia, madre de misericordia! ¿Quién podrá creer que tú me mandas?:
-“No dudes en nada, porque es voluntad de Dios que se funde esta congregaciónn en honor mío; será una familia cuyos hermanos, a imitación de mi hijo Jesucristo, estarán puestos para ruina y redención de muchos en Israel y serán signo de contradicción para muchos.”

LA INSTITUCION NUEVA
Pedro Nolasco, funda la congregación, apoyado por el Rey Jaime I de Aragón, el Conquistador y aconsejado por San Raimundo de Peñafort. Su espiritualidad se fundamenta en Jesús, el liberador de la humanidad y en la Virgen, la Madre liberadora e ideal de la persona libre. Los mercedarios querían ser caballeros de la Virgen María al servicio de su obra redentora. Por eso la honran como Madre de la Merced o Virgen Redentora. En el capítulo general de 1272, los frailes toman el nombre de La Orden de Santa María de la Merced, de la redención de los cautivos, mercedarios. El Padre Antonio Quexal, siendo general de la Merced en 1406, dice: “María es fundamento y cabeza de nuestra orden”.

EN LA CATEDRAL DE BARCELONA
El 10 de agosto de 1218 en el altar mayor de la Catedral de Barcelona, en presencia del rey Jaime I de Aragón y del obispo Berenguer de Palou, se crea la nueva institución. Pedro y sus compañeros vistieron el hábito y recibieron el escudo con las cuatro barras rojas sobre un fondo amarillo de la corona de Aragón y la cruz blanca sobre fondo rojo, titular de la catedral de Barcelona. Pedro Nolasco reconoció siempre a María Santísima como la auténtica fundadora de la congregación mercedaria.

LA VIRGEN DE LA MERCED, LA FUNDADORA
El título mariano de la Merced tiene su origen en Barcelona, España, cuando muchos eran cautivos de los moros y en su desesperación y abandono estaban en peligro de perder la fe . La Virgen de La Merced, manifesta su misericordia por para atenderlos y liberarlos. La talla de la imagen de la Merced venerada en la basílica de la Merced de Barcelona es del siglo XIV, de estilo sedente, como las románicas. He subido piadosamente a su camarín y he comprobado su aspecto imponente por su talla extraordinaria e impresionante. El año 1696, el papa Inocencio XII extendió la fiesta de la Virgen de la Merced a toda la Iglesia el 24 de septiembre.

ACTUALIDAD DEL CARISMA
El carisma mercedario de liberar a los cautivos sigue siendo tan necesario como siempre. María ofreció todo su ser para que viva el Hijo de Dios encarnado. En el cántico del Magníficat (Lc 1, 46), María expresa la liberación de Dios. El Papa Juan Pablo II dijo que “María es la imagen más perfecta de la libertad y de la liberación de la humanidad”. La Virgen continúa velando por sus hijos cautivos de Satanás (LG 62) y nos pide nuestra cooperación. Nosotros debemos dar nuestra vida para que su Hijo viva en nosotros y así pueda liberar a nuestros hermanos. Ella nos enseñará como hacerlo.

DIOS PADRE DE MISERICORDIA, MARÍA MADRE DE MISERICORDIA.
Dios es Padre de Misericordia, María es Madre de Misericordia. Ella refleja la misericordia de Dios, sufriéndolo todo por sus hijos. Los cristianos debemos también reflejar la misericordia de Dios sufriéndolo todo por amor. “Mirad la hondura o cavidad del lago de donde habéis sido tomados, las entrañas de la Madre de Dios” – Las obras de misericordia que la Virgen pidió incluyen la visita, el acompañamiento y la ayuda a los que salen de la cárcel.

UNA CONGREEGACION LAICAL
Así fue en los primeros tiempos. Su primera ubicación fue el hospital de Santa Eulalia, junto al palacio real. en Barcelona. Allí recogían a indigentes y a cautivos que regresaban de tierras de moros y no tenían donde ir. Seguían la labor que ya antes hacían de crear conciencia sobre los cautivos y recaudar dinero para liberarlos. Salían cada año en expediciones redentoras. San Pedro continuó sus viajes personalmente en busca de esclavos cristianos. En Argelia, África, lo hicieron prisionero pero logró conseguir su libertad. Aprovechando sus dones de comerciante, organizó con éxito por muchas ciudades colectas para los esclavos.

CUARTO VOTO
Además de los tres votos de la vida religiosa, pobreza, castidad y obediencia, hacían un cuarto voto: dedicar su vida a liberar esclavos. Se comprometían a quedarse en lugar de algún cautivo que estuviese en peligro de perder la fe, cuando el dinero no alcanzara a pagar su redención. Así lo hizo San Pedro Ermengol, un noble que entró en la orden tras una juventud disoluta. Este cuarto voto distinguió a la nueva comunidad de mercedarios. El Papa Gregorio IX aprobó la comunidad y San Pedro Nolasco fue nombrado Superior General. El rey Jaime decía que la conquista de Valencia, se debía a las oraciones de Pedro Nolasco. Cada triunfo que obtenía lo atribuía a sus oraciones.

DESCANSA YA, SIERVO BUENO Y FIEL
Pedro Nolasco, a los 77 años, pronunció el Salmo 76: “Tú, oh Dios, haciendo maravillas, mostraste tu poder a los pueblos y con tu brazo has rescatado a los que estaban cautivos y esclavizados”. y se durmió en el regazo de la Virgen. Su intercesión logró muchos milagros y fue canonizado en 1628.
En el año 1696, el papa Inocencio XII extendió la fiesta de la Virgen de la Merced a toda la Iglesia, y fijó su fecha el 24 de septiembre.

jueves, 23 de agosto de 2012

¿Por qué tengo Gardenias como fondo de imagen?




Así como las rosas son las flores de la Virgen María y cuando sentimos el olor a rosas sin razón alguna en momentos importantes de nuestra vida (sin tener rosas cerca) sabemos que es la Virgen María enviando su aroma, diciendonos que esta con nosotros.
En mi caso, lo mismo pasa con el aroma a Gardenia...es el aroma que me regala Jesús, cuando me dice que esta conmigo, es un mensaje especial para mi. 
Prueben y pregunten a Jesús en oración: "Señor Jesús, dame señales de que estas conmigo". Jesús contesta, solo hay que estar atentos!!
Gardenias mis flores favoritas!! representan a Jesús en mi vida.
Y las Rosas a Mi Madre María, especialmente las rojas, blancas y amarillas. Las que representan a María Rosa Mística.
Si quieren saber más de ella pueden visitar www.mariarosamystica.com o buscarla en www.corazones.org/maria_mistica_apariciones