Mostrando entradas con la etiqueta corona de adviento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corona de adviento. Mostrar todas las entradas

sábado, 29 de noviembre de 2014

El Adviento, preparación para la Navidad

Por: Tere Vallés | Fuente: Catholic.net
adviento4

Significado del Adviento
La palabra latina “adventus” significa “venida”. En el lenguaje cristiano se refiere a la venida de Jesucristo. La liturgia de la Iglesia da el nombre de Adviento a las cuatro semanas que preceden a la Navidad, como una oportunidad para prepararnos en la esperanza y en el arrepentimiento para la llegada del Señor.
El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa penitencia.
El tiempo de Adviento es un período privilegiado para los cristianos ya que nos invita a recordar el pasado, nos impulsa a vivir el presente y a preparar el futuro.

Esta es su triple finalidad:
- Recordar el pasado: Celebrar y contemplar el nacimiento de Jesús en Belén. El Señor ya vino y nació en Belén. Esta fue su venida en la carne, lleno de humildad y pobreza. Vino como uno de nosotros, hombre entre los hombres. Esta fue su primera venida.
- Vivir el presente: Se trata de vivir en el presente de nuestra vida diaria la “presencia de Jesucristo” en nosotros y, por nosotros, en el mundo. Vivir siempre vigilantes, caminando por los caminos del Señor, en la justicia y en el amor.
- Preparar el futuro: Se trata de prepararnos para la Parusía o segunda venida de Jesucristo en la “majestad de su gloria”. Entonces vendrá como Señor y como Juez de todas las naciones, y premiará con el Cielo a los que han creido en Él; vivido como hijos fieles del Padre y hermanos buenos de los demás. Esperamos su venida gloriosa que nos traerá la salvación y la vida eterna sin sufrimientos.
En el Evangelio, varias veces nos habla Jesucristo de la Parusía y nos dice que nadie sabe el día ni la hora en la que sucederá. Por esta razón, la Iglesia nos invita en el Adviento a prepararnos para este momento a través de la revisión y la proyección:
Aprovechando este tiempo para pensar en qué tan buenos hemos sido hasta ahora y lo que vamos a hacer para ser mejores que antes. Es importante saber hacer un alto en la vida para reflexionar acerca de nuestra vida espiritual y nuestra relación con Dios y con el prójimo. Todos los días podemos y debemos ser mejores.
En Adviento debemos hacer un plan para que no sólo seamos buenos en Adviento sino siempre. Analizar qué es lo que más trabajo nos cuesta y hacer propósitos para evitar caer de nuevo en lo mismo.

Algunas ideas para vivir el Adviento
La Corona de Adviento

Algo que no debes olvidar
El adviento comprende las cuatro semanas antes de la Navidad.
El adviento es tiempo de preparación, esperanza y arrepentimiento de nuestros pecados para la llegada del Señor.
En el adviento nos preparamos para la navidad y la segunda venida de Cristo al mundo, cuando volverá como Rey de todo el Universo.
Es un tiempo en el que podemos revisar cómo ha sido nuestra vida espiritual, nuestra vida en relación con Dios y convertirnos de nuevo.
Es un tiempo en el que podemos hacer un plan de vida para mejorar como personas.

Cuida tu fe
Esta es una época del año en la que vamos a estar “bombardeados” por la publicidad para comprar todo tipo de cosas, vamos a estar invitados a muchas fiestas. Todo esto puede llegar a hacer que nos olvidemos del verdadero sentido del Adviento. Esforcémonos por vivir este tiempo litúrgico con profundidad, con el sentido cristiano.
De esta forma viviremos la Navidad del Señor ocupados del Señor de la Navidad.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Significado de la Corona de Adviento


Francesco Lay

La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol, para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica. La corona está formada por una gran variedad de símbolos:

La forma circular
El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.

Las ramas verdes
Verde es el color de esperanza y vida, y Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.

Las cuatro velas
Nos hace pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo.
Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de adviento al hacer la oración en familia.
Las manzanas rojas que adornan la corona representan los frutos del jardín del Edén con Adán y Eva que trajeron el pecado al mundo pero recibieron también la promesa del Salvador Universal.
El listón rojo representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.
Los domingos de Adviento la familia o la comunidad se reúne en torno a la corona de adviento. Luego, se lee la Biblia y alguna meditación. La corona se puede llevar al templo para ser bendecida por el sacerdote.

Sugerencias
a) Es preferible elaborar en familia la corona de Adviento aprovechando este momento para motivar a los niños platicándoles acerca de esta costumbre y su significado.
b) La corona deberá ser colocada en un sitio especial dentro del hogar, de preferencia en un lugar fijo donde la puedan ver los niños de manera que ellos recuerden constantemente la venida de Jesús y la importancia de prepararse para ese momento.
c) Es conveniente fijar con anticipación el horario en el que se prenderán las velas. Toda esta planeación hará que las cosas salgan mejor y que los niños vean y comprendan que es algo importante. Así como con anticipación preparamos la visita de un invitado importante, estamos haciendo esto con el invitado más importante que podemos tener en nuestra familia.
d) Es conveniente también distribuir las funciones entre los miembros de la familia de modo que todos participen y se sientan involucrados en la ceremonia.
Por ejemplo:
un encargado de tener arreglado y limpio el lugar donde irá la corona antes de comenzar con esta tradición navideña.
un encargado de apagar las luces al inicio y encenderlas al final.
un encargado de dirigir el canto o de poner la grabadora con algún villancico.
un encargado de dirigir las oraciones para ponerse en presencia de Dios.
un encargado de leer las lecturas.
un encargado de encender las velas.

Todo sobre el Adviento:
Recursos
Reflexiones
Recursos teológicos y litúrgicos:
Fuente:ACI PRensa

lunes, 17 de diciembre de 2012

Cómo rezar en familia la Corona de Adviento

Para que puedas rezar la corona de adviento en familia. Invita a todos los miembros de tu familia a que sean parte de la corona y que dejen sus propias peticiones personales.

Sabías que el círculo de la corona de adviento nos recuerda que Dios no tiene principio ni fin. Él es ETERNO.


 
+Primer domingo
Todos:
Hacen la Señal de la Cruz.

Ambientación:
No dejemos que los acontecimientos que padece el mundo y la crisis que vive nuestro país nos hagan adormecer y perder conciencia de lo que sucede. Jesús viene a nuestro encuentro y nos dice: ¡permanezcan despiertos!

Oración inicial:
“Señor Jesús, queremos hoy armar la Corona de Adviento y encender la primer vela morada, para reconocerte como la luz del mundo que ha triunfado sobre las tinieblas y la muerte. Amén”.

Canto:
Entonamos una estrofa de algún canto de Adviento

Bendición de la corona:
“Señor, te pedimos que derrames tu bendición sobre esta corona, para que nos recuerde domingo a domingo que debemos estar despiertos esperando a Cristo que nos trae la salvación. No dejes que los males que nos rodean nos impidan comprometernos con la realidad para cambiarla. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amén.”

Oración frente a la corona:
(algún integrante de la familia enciende la primera vela morada). “Encendemos Señor esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir en la noche al encuentro del amigo que ya viene. En esta primera semana de Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen. Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú nos traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús. Ven, Señor Jesús!”

Canto:
Entonamos otra estrofa del canto

Lectura del Evangelio:
Lucas 21:25-36.

Guía:
Palabra de Dios

Todos:
Te alabamos, Señor

Meditación:
Se puede hacer un momento de silencio para meditar la Palabra de Dios y dialogar en familia con esta pregunta: ¿Qué propósito nos puede ayudar a tener un corazón mejor dispuesto para recibir a Jesús en esta Navidad?

Peticiones:
A cada petición respondemos: ¡Ven, Señor, te esperamos!

-Para que tu luz nos haga salir de la oscuridad.

-Para que tu presencia nos quite los temores.

-Para que tus enseñanzas orienten nuestra vida.

Se pueden agregar otras peticiones/intenciones de la familia.

Rezamos juntos:
1 Padrenuestro y 1 Avemaría.

Oración final:
“Querida Madre, se te ha encomendado la misión de estar siempre despierta para atender a todas nuestras necesidades, particularmente cuando el peso de las responsabilidades nos agobian. Camina junto a nosotros en este Adviento. Amén”.





+Segundo domingo
Todos:
Hacen la Señal de la Cruz.

Ambientación:
Al iniciar este segundo domingo de Adviento nos hemos reunido alrededor de la corona para dejarnos iluminar por la Palabra de Dios y rezar en familia, esperando con alegría que Jesús nazca en nuestro corazón.

Oración inicial:
“Señor Jesús, estamos cerca de vivir un gran acontecimiento: tu nacimiento en medio de nosotros. Juan el Bautista anunció tu llegada pidiendo a los hombres que se arrepintieran de corazón. Hoy, nosotros, arrepentidos, te pedimos perdón a Ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén".

Canto:
Entonamos una estrofa de algún canto de Adviento

Oración frente a la corona:
(algún integrante de la familia enciende la segunda vela morada, además de la semana anterior). “Los profetas mantenían encendida la esperanza de Israel. Nosotros, como un símbolo, encendemos estas dos velas. El viejo tronco está rebrotando, florece el desierto. La humildad entera se estremece porque Dios se ha sembrado en nuestra carne. Que cada uno de nosotros, Señor, te abra su vida para que brotes, para que florezcas, para que nazcas y mantengas en nuestro corazón encendida la esperanza. ¡Ven pronto, Señor. Ven, Salvador!"

Canto:
Entonamos otra estrofa del canto

Lectura del Evangelio: Lucas 3:1-6.

Guía:
Palabra de Dios

Todos:
Te alabamos, Señor

Meditación: Meditamos en silencio las palabras de Juan el Bautista y dialogamos en familia con esta pregunta: ¿Qué piedras encontramos en el camino a nuestro corazón que le impiden llegar a Jesús? ¿Por qué es necesaria la conversión para el perdón de los pecados?

Peticiones:
A cada petición respondemos: ¡Señor, cambia nuestro corazón!

-Porque somos egoístas y orgullosos.

-Porque nos cuesta perdonar las ofensas.

-Porque somos envidiosos y celosos.

Se pueden agregar otras peticiones/intenciones de la familia.

Rezamos juntos:
1 Padrenuestro y 1 Avemaría.

Oración final:
“Querida Virgen María, Tú sabes que nuestro camino al corazón está lleno de piedras, que no dejan que tu Hijo Jesús pueda venir a nosotros. Te pedimos tu ayuda para sacar estos obstáculos del camino y permitir que El pueda nacer en nosotros esta Navidad. Amén”.




+Tercer domingo
Todos:
Hacen la Señal de la Cruz.

Ambientación:
La razón más grande de nuestra alegría es Jesús que ya está entre nosotros y esperamos su segunda venida. Este domingo nos recuerda que la Navidad que festejamos todos los años nos trae a la memoria, que Jesús vino al mundo a través de María.

Oración inicial: “Señor Jesús, no dejes que la alegría de tu presencia se borre de nuestro corazón, a pesar de los acontecimientos dolorosos que estamos viviendo en nuestra patria. Que la razón de nuestra alegría sea siempre el sentirnos amados por Ti. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén”.

Canto:
Entonamos una estrofa de algún canto de Adviento

Oración:
“Señor Jesús, nosotros queremos ser portadores de alegría, llevando en nosotros mismos una profunda alegría, una alegría que tenga su fuente en la fe y en el amor que nos tiene el Padre Celestial. Oscuridades e inseguridades no nos pueden quitar la alegría. Señor, te pedimos que seas la causa de nuestra alegría. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.”

Oración frente a la corona:
(algún integrante de la familia enciende la vela rosa, además de las que ya se encendieron los otros dos domingos). “En las tinieblas se encendió una luz, en el desierto clamó una voz. Se anuncia la buena noticia: el Señor va a llegar. Preparad sus caminos, porque ya se acerca. Adornad vuestra alma como una novia se engalana el día de su boda. Ya llega el mensajero. Juan Bautista no es la luz, sino el que nos anuncia la luz. Cuando encendemos estas tres velas cada uno de nosotros quiere ser antorcha tuya para que brilles, llama para que calientes. ¡Ven, Señor, a salvarnos, envuélvenos en tu luz, caliéntanos en tu amor".

Canto:
Entonamos otra estrofa del canto

Lectura del Evangelio: Lucas 3:10-18.

Guía:
Palabra de Dios

Todos:
Te alabamos, Señor

Meditación:
Meditar en silencio las palabras de Juan el Bautista y dialogamos en familia con esta pregunta ¿Qué actitudes y gestos son las que alegran nuestro corazón?

Peticiones:
A cada petición respondemos: ¡Señor, que no perdamos la alegría!

-Cuando el dolor nos golpea y nos cuesta levantarnos.

-Cuando sentimos que somos despreciados y maltratados.

-Cuando nos falta el trabajo y el pan de cada día.

Se pueden agregar otras peticiones/intenciones de la familia.

Rezamos juntos:
1 Padrenuestro y 1 Avemaría.

Oración final:
“Querida Madre de Dios, que viviste con alegría los nueve meses de tu Adviento llevando al Niño Dios en tu seno, ayúdanos con tu oración para que no se borre nunca de nuestro corazón la alegría que nos trae Jesús. Amén”.




+Cuarto domingo
Todos: Hacen la Señal de la Cruz.

Ambientación:
En el cuarto domingo de Adviento nuestros ojos miran a María, ya que se aproxima el momento en que dará a luz al Hijo de Dios. Por eso al lado de la corona vamos a poner una imagen de la Virgen con una vela encendida (que no sea ninguna de las velas de la corona).

Oración inicial:
“Señor Jesús, hoy la liturgia nos invita a mirar a María embarazada, que te ha llevado en su seno durante nueve meses y que pronto te dará a luz. Ayúdanos a vivir con fe este misterio llamado "Encarnación". Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén".

Canto:
Entonamos una estrofa de algún canto de Adviento

Oración: "Señor Jesús, nuestros corazones y también nuestro hogar te abren las puertas, para que así como entraste en el seno de María, puedas entrar en nuestra vida personal y familiar. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén".

Oración frente a la corona: (algún integrante de la familia enciende las cuatro velas de la corona tomando luz de la vela que está delante de la Virgen). “Al encender estas cuatro velas, en el último domingo de Adviento, pensamos en ella, la Virgen, tu madre y nuestra madre. Nadie te esperó con más ansia, con más ternura, con más amor. Nadie te recibió con más alegría. Te sembraste en ella como el grano de trigo se siembra en el surco. En sus brazos encontraste la cuna más hermosa. También nosotros queremos prepararnos así: en la fe, en el amor y en el trabajo de cada día. ¡Ven pronto, Señor. Ven a salvarnos!"

Canto:
Entonamos otra estrofa del canto

Lectura del Evangelio:
Lucas 1:39-45.

Guía:
Palabra de Dios

Todos:
Te alabamos, Señor

Meditación:
Meditamos en silencio y dialogamos en familia con esta pregunta: ¿Cuáles son los motivos por los que Isabel se alegra ante la visita de María?

Peticiones:
A cada petición respondemos: ¡Virgen María, danos a Jesús!

-En este momento de dolor y angustia que vive nuestra patria.

-En esta Navidad que hemos venido preparando en familia.

-En los momentos en que sentimos la tentación de abandonar todo.

Se pueden agregar otras peticiones/intenciones de la familia.

Rezamos juntos:
1 Padrenuestro y 1 Avemaría.

Oración final:
“Querida Madre de Dios, te pedimos que nos hagas sentir aquella misma alegría y gozo que sentiste al dar la vida humana a Jesús. Nuestra familia quiere llevar esta felicidad a todas las personas que más sufren. Amén”.



Celebración para la Noche de Navidad
(Antes de comenzar a cenar y brindar)

Todos:
Hacen la Señal de la Cruz.

Ambientación:
Esta Navidad queremos aprovecharla como un tiempo de gracia, para sentir que Dios quiere habitar en este hogar y nacer en cada uno de nuestros corazones.

Oración inicial:
“Concede, Señor todopoderoso, que hoy brille para nosotros y todas las familias del mundo, la luz de tu Palabra. Amén”.

Canto: Entonamos una estrofa de algún canto conocido

Encendemos la Corona de Adviento y una vela blanca:
Encendemos las cuatro velas de la Corona de Adviento y una vela blanca que ponemos al lado de la imagen de la Virgen (en el pesebre).

Canto: Entonamos algún alegre villancico mientras nos disponemos a agregar al Niño Dios en el pesebre. Cuando ponemos al niño, todos aplaudimos.

Lectura del Evangelio: Lucas 2:1-14.

Guía:
Palabra de Dios

Todos:
Te alabamos, Señor

Meditación:
Leer pausadamente la siguiente meditación.

"Esperábamos la gloria deslumbrante del Señor y tú nos mandaste un tierno niño, en el silencio de la noche. Esperábamos un guerrero y tú nos has enviado un príncipe de la paz. Esperábamos al Dios fuerte y omnipotente, y tú nos has dado un manso cordero. Teníamos mucho miedo y tú nos has dado el amor, la paz y la vida. Esperábamos recibir mucho de ti y tú has superado nuestra capacidad y deseo, tú mismo te nos has dado, todo entero y para siempre"

Peticiones: Mientras el Niño Dios pasa de mano en mano, la persona que le toca tenerlo, hace una petición y todos responden: ¡Hoy nos ha nacido el Mesías, el Señor!

Rezamos juntos: 1 Padrenuestro y 1 Avemaría.

Oración final:
“Hoy la Virgen da a luz al Trascendente. Y la tierra ofrece una cueva al inaccesible. Los ángeles y los pastores le alaban. Los magos caminan con la estrella; porque ha nacido por nosotros, niño pequeñito, el Dios de antes de los siglos. Amén"

Canto: Terminamos con un canto mientras disponemos en el centro de la mesa familiar la Corona de Adviento con sus cuatro velas encendidas (más la quinta vela blanca también encendida cerca de la Virgen y el Niño Jesús, en el pesebre).



Celebración para la Noche de Año Nuevo
(Antes de comenzar a cenar y brindar)


Todos:
Hacen la Señal de la Cruz.

Ambientación:
Antes de que comiencen los festejos dando la señal que un año más ha finalizado y comienza uno nuevo, vale la pena, iluminados por la luz del Señor, hacer un sencillo balance de lo que ha significado para cada uno de nosotros el año viejo y lo que esperamos para el año nuevo.

Oración inicial:
“Señor, te damos gracias por el año que termina, porque a pesar de tantas dificultades y tropiezos en todos los casos hemos mantenido la fidelidad y la fe. Te pedimos al comenzar este nuevo año que nos bendigas en abundancia. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amén”.

Encendemos la Corona de Adviento y marcamos en las velas la cifra del año:
Colocamos la Corona de Adviento en la mesa familiar y a cada vela le ponemos un número correspondiente al año nuevo que va a comenzar en pocos días. Encendemos las cuatro velas de la corona. Poco antes de las doce de la noche, encendemos la quinta vela de color blanco (que está junto al pesebre desde Navidad o que hemos colocado en el centro de la corona).

Lectura:
del libro del Eclesiastés 3:18

Guía:
Palabra de Dios

Todos:
Te alabamos, Señor

Meditación:
Después de meditar en silencio la lectura, invitamos a todos a sentarse alrededor de la Corona de Adviento y que cada uno exprese "lo que ha significado el año viejo y lo que espera para este nuevo año".

Peticiones:
Damos gracias a Dios por todo lo que hemos recibido en este año que termina. Respondemos: ¡Te damos gracias, Señor!

-Por los momentos de dolor que nos ayudaste a superar. Oremos.

-Por los alimentos que siempre estuvieron presentes en nuestra mesa. Oremos.

Se agregan otras peticiones/intenciones de la familia.

Rezamos juntos:
1 Padrenuestro y 1 Avemaría.

Nos damos la paz y el perdón:
El primer día del año, la Iglesia celebra la "Jornada Mundial de la Paz", por eso es apropiado que en este momento nos demos mutuamente la paz y nos pidamos perdón por las veces que nos hemos ofendido.

Oración final: “Señor, Creador del Universo, al comenzar este nuevo año, queremos ser en tus manos instrumentos de tu paz: para que donde haya odio, sembremos amor; donde haya ofensa, perdón; donde haya duda, fe; donde haya desaliento, esperanza; donde haya tristeza, alegría. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén."

Canto:
Terminamos con un canto