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jueves, 13 de agosto de 2015

Testimonio de Alicia Beauvisage y el Sagrado Corazón de Jesús.

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Reliquias de Santa Margarita María de Alacoque
Esta vez, quiero compartir con ustedes el testimonio sorprendente de Alicia Beauvisage que tuve la oportunidad de escucharla y ver su devoción tan impresionante al Sagrado Corazón de Jesús.
Tuvimos la dicha de tenerla el mes pasado aquí en El Salvador y venía acompañada del Padre Damian, Padre Edouard Marot ambos de Francia y el Padre César Sánchez de El Salvador.
El Padre Marot es el antiguo rector de los santuarios en Paray-Le-Monial donde se le apareció el Corazón de Jesús a Santa Margarita María Alacoque.
Del 2006 al 2010 llevó las reliquias de Santa Margarita en 27 países junto a Alicia y desde el 2010, su Obispo Monseñor Andre Joseph Leonard, Arzobispo de Bruselas, le ha confiado con una misión parroquial y la misión de difundir la espiritualidad del Sagrado Corazón de Jesús por el mundo.
El Padre Marot nos habló de cómo el Sagrado Corazón de Jesús cambió su vida, el Señor transformó su corazón y logró hacer su peregrinaje más difícil de su vida, que fue salir de su mente y llegar a su corazón.
Les comparto las fotos que yo tomé y les adjunto éste video del testimonio de Alicia en  la Iglesia de Valladolid, pero es básicamente lo mismo que yo préciense y es espectacular. Tómate el tiempo de escucharlo, vale la pena y verás que terminaras de sentir un gran amor por el Sagrado Corazón de Jesús.
Padre Edouard Marot
Padre Edouard Marot
Alicia y El Padre Damian
Alicia y El Padre Damian
Padre César Sánchez
Padre César Sánchez



viernes, 5 de junio de 2015

Cristo y la moda

Con nuestro vestuario honremos a Dios
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Quiero compartir esto con ustedes pues es triste ver como hoy la gente ya ni respeta la misa al punto de ir vestidos como que van a la playa.
Si te invitan a una boda ¿Cómo te arreglas?
Si te invitarán a tener una audiencia con el Papa o la Reina de Inglaterra, ¿Cómo te vistieras?
Si vas a encontrarte con Jesús Sacramentado ¿Cómo crees que debes de ir vestido?
Si, entiendo que los tiempos son distintos, modas van y vienen, pero no se trata de eso. Se trata del respeto al Ser más Supremo y que se merece todo el honor y honra. No es que vayamos de vestido de fiesta y el hombre de traje, pero en nuestro diario vivir si mostrar un recato y cuidado para ESE momento.
Hay personas que van en shorts y sandalias; camisetas rotas, jeans (pantalones de mezclilla) apretados, ya ni se diga strapless, blusas de tirantes, etc..
Por eso cuando vi esto dije es un tema que debemos de meditar.
“Quienquiera que mire a una mujer codiciándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón”. Dijo Cristo (San Mateo 5,28). Esta afirmación de nuestro Salvador nos debe hacer reflexionar sobre el peligro de las modas.
Cristo nos advierte que hay miradas malas. No sólo por las malas acciones pecan los hombres, sino también por los ojos y sus pensamientos. Esa es la doctrina de Nuestro Señor Jesucristo. De ahí que Él también se preocupa de nuestro modo de vestir y que no es indiferente a las modas.
La mujer que se viste de una manera elegante pero cubriendo su cuerpo, honra a Dios y da testimonio de vivir según las normas de la moral católica y de ser hija de María. Al contrario la mujer (y también el varón) que se viste indecentemente, es escandalosa. Y de ella dijo Cristo: “Quién escandalice a uno solo de estos pequeños que cree en Mí, más le valdría que se le suspendiese al cuello una piedra de molino y que fuese sumergido en el abismo del mar…¡Hay del hombre por quien el escandalo viene!” (San Mateo 18,6-7)
Escandalizar significa hacer tropezar; ser causa de que otros pequen. Y hay mujeres que por su modo de vestir indecente y provocativo, hacen pecar a otros y los ponen en peligro de ir al infierno eterno. DIOS pedirá cuenta a estas mujeres y también a sus padres, esposos y sacerdotes si no las corrigen. La mujer que pretende conocer a Dios y amarlo, evita todo lo que la atente contra la pureza: las prendas apretadas y transparentes, las faldas cortas y abiertas, los escotes exagerados, los shorts, tops y tantas otras modas que no sean cristianas. Por moda inmoral entendemos especialmente aquella que tiende a despertar las bajas pasiones de los espectadores. Las mujeres realmente católicas deben ser hijas de María Purísima e imitar a su Madre del cielo.
¿Cómo vamos a imitar nosotros la pureza de la Virgen María? No podemos hacerlo sin practicar la modestia. ¿Por qué? La modestia es la protección natural de la santa pureza y una indicación de su presencia. Sí, la pureza es una virtud tan delicada, que si la modestia no la guarda y la protege (como un muro defensor) pude fácilmente mancharse y ser notada por otros que nos miran.
Las dos reglas básicas de la modestia en el vestir son: debe cubrir lo suficiente y tener las medidas adecuadas.
MODESTIA Y MODA
Debemos vestir modestamente, pero al mismo tiempo ser normales. Esto quiere decir que no vayamos a los extremos. El Papa Pío XII habló acerca de esto a un grupo de jovencitos en 1941: “Dios no nos pide que vivamos fuera de nuestros tiempos, sin consideración a las formas en el vestir, vistiéndose de una manera totalmente opuesta al gusto y uso de nuestros contemporáneos, sin preocuparse de lo que ellos gustan usar. Esto podría ser ridículo… (pero) Dios nos recuerda lo siguiente: La moda no es y no puede ser la regla suprema de nuestra conducta; por encima de la moda y sus demandas, reinan leyes supremas, superiores e incambiables principios…”. De este modo la regla es: si la moda actual es inmodesta, no debe ser seguida.
Nuestra Señora de Fátima en 1917 dijo: “Los pecados que llevan más almas al infierno son los pecados de la carne. Ciertas modas serán introducidas que van a ofender mucho a Nuestro Señor. Los que sirven a Nuestro Señor no deben de seguir estas modas. La Iglesia no tiene modas; Nuestro Señor es siempre el mismo.”
 Fuente: Folleto Católico No4
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lunes, 16 de febrero de 2015

¿Qué es la Cuaresma?


La Cuaresma ha sido, es y será un tiempo favorable para convertirnos y volver a Dios Padre lleno de misericordia Cuaresma
El tiempo de la Cuaresma rememora los cuarenta años que el pueblo de Israel pasó en el desierto mientras se encaminaba hacia la tierra prometida, con todo lo que implicó de fatiga, lucha, hambre, sed y cansancio…pero al fin el pueblo elegido gozó de esa tierra maravillosa, que destilaba miel y frutos suculentos (Éxodo 16 y siguientes).

También para nosotros, como fue para los israelitas aquella travesía por el desierto, la Cuaresma es el tiempo fuerte del año que nos prepara para la Pascua o Domingo de Resurrección del Señor, cima del año litúrgico, donde celebramos la victoria de Cristo sobre el pecado, la muerte y el mal, y por lo mismo, la Pascua es la fiesta de alegría porque Dios nos hizo pasar de las tinieblas a la luz, del ayuno a la comida, de la tristeza al gozo profundo, de la muerte a la vida.

La Cuaresma ha sido, es y será un tiempo favorable para convertirnos y volver a Dios Padre lleno de misericordia, si es que nos hubiéramos alejado de Él, como aquel hijo pródigo (Lucas 15, 11-32) que se fue de la casa del padre y le ofendió con una vida indigna y desenfrenada. Esta conversión se logra mediante una buena confesión de nuestros pecados. Dios siempre tiene las puertas de casa abiertas de par en par, y su corazón se le rompe en pedazos mientras no comparta con nosotros su amor hecho perdón generoso. ¡Ojalá fueran muchos los pecadores que valientemente volvieran a Dios en esta Cuaresma para que una vez más experimentaran el calor y el cariño de su Padre Dios!

Si tenemos la gracia de seguir felices en la casa paterna como hijos y amigos de Dios, la Cuaresma será entonces un tiempo apropiado para purificarnos de nuestras faltas y pecados pasados y presentes que han herido el amor de ese Dios Padre; esta purificación la lograremos mediante unas prácticas recomendadas por nuestra madre Iglesia; así llegaremos preparados y limpios interiormente para vivir espiritualmente la Semana Santa, con todo la profundidad, veneración y respeto que merece. Estas prácticas son el ayuno, la oración y la limosna.

Ayuno no sólo de comida y bebida, que también será agradable a Dios, pues nos servirá para templar nuestro cuerpo, a veces tan caprichoso y tan regalado, y hacerlo fuerte y pueda así acompañar al alma en la lucha contra los enemigos de siempre: el mundo, el demonio y nuestras propias pasiones desordenadas. Ayuno y abstinencia, sobre todo, de nuestros egoísmos, vanidades, orgullos, odios, perezas, murmuraciones, deseos malos, venganzas, impurezas, iras, envidias, rencores, injusticias, insensibilidad ante las miserias del prójimo. Ayuno y abstinencia, incluso, de cosas buenas y legítimas para reparar nuestros pecados y ofrecerle a Dios un pequeño sacrificio y un acto de amor; por ejemplo, ayuno de televisión, de diversiones, de cine, de bailes durante este tiempo de cuaresma. Ayuno y abstinencia, también, de muchos medios de consumo, de estímulos, de satisfacción de los sentidos; ayuno aquí significará renunciar a todo lo que alimenta nuestra tendencia a la curiosidad, a la sensualidad, a la disipación de los sentidos, a la superficialidad de vida. Este tipo de ayuno es más meritorio a los ojos de Dios y nos requerirá mucho más esfuerzo, más dominio de nosotros mismos, más amor y voluntad de nuestra parte.

Limosna, dijimos. No sólo la limosna material, pecuniaria: unas cuantas monedas que damos a un pobre mendigo en la esquina. La limosna tiene que ir más allá: prestar ayuda a quien necesita, enseñar al que no sabe, dar buen consejo al que nos lo pide, compartir alegrías, repartir sonrisa, ofrecer nuestro perdón a quien nos ha ofendido. La limosna es esa disponibilidad a compartir todo, la prontitud a darse a sí mismos. Significa la actitud de apertura y la caridad hacia el otro. Recordemos aquí a san Pablo: “Si repartiese toda mi hacienda…no teniendo caridad, nada me aprovecha” (1 Corintios 13, 3). También san Agustín es muy elocuente cuando escribe: “Si extiendes la mano para dar, pero no tienes misericordia en el corazón, no has hecho nada; en cambio, si tienes misericordia en el corazón, aún cuando no tuvieses nada que dar con tu mano, Dios acepta tu limosna”.
Y, finalmente, oración. Si la limosna era apertura al otro, la oración es apertura a Dios. Sin oración, tanto el ayuno como la limosna no se sostendrían; caerían por su propio peso. En la oración, Dios va cambiando nuestro corazón, lo hace más limpio, más comprensivo, más generoso…en una palabra, va transformando nuestras actitudes negativas y creando en nosotros un corazón nuevo y lleno de caridad. La oración es generadora de amor. La oración me induce a conversión interior. La oración es vigorosa promotora de la acción, es decir, me lleva a hacer obras buenas por Dios y por el prójimo. En la oración recobramos la fuerza para salir victoriosos de las asechanzas y tentaciones del mundo y del demonio. Cuaresma, pues, tiempo fuerte de oración.

Miremos mucho a Cristo en esta Cuaresma. Antes de comenzar su misión salvadora se retira al desierto cuarenta días y cuarenta noches. Allí vivió su propia Cuaresma, orando a su Padre, ayunando…y después, salió por nuestro mundo repartiendo su amor, su compasión, su ternura, su perdón. Que Su ejemplo nos estimule y nos lleve a imitarle en esta cuaresma. Consigna: oración, ayuno y limosna.

Por: P. Antonio Rivero, L.C. | Fuente: Catholic.net

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¿Cuando Dios no hace lo que le pedimos, dejamos de creer en Él?

Me gusto ésta frase que dijo el padre en misa el domingo pasado, encierra mucho el estilo de vida del católico, especialmente del laico. No lo dijo como pregunta, lo dijo como afirmación, pero yo, pregunto.

¿Nos sentimos con el derecho de “exigir” como un niño pequeño?. ¿Sentimos que debemos de pedir con autoridad de ser complacidos?.
Pues el evangelio del domingo pasado, nos dice:
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Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,40-45):
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme.»
Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Quiero: queda limpio.»
La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio.
Él lo despidió, encargándole severamente: «No se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés.»
Pero, cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo, se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes.
Palabra del Señor

“Si quieres, puedes limpiarme”
Grande la solicitud del leproso. “Si Quieres”, pregunto, y no le dijo: “cúrame”, “sáname”, “límpiame”.
Ahora pensemos si es de esa manera como le hablamos a Jesús. Analicemos solo esa frase. “Si quieres”.

¿Qué pasa cuando pedimos, de la manera en como pedimos las cosas?,¿A caso Jesús nos escucha?, ¿Nos ignora?, ¿No nos entiende?, ¿Por qué se tarda tanto?. Nos frustramos.
Comenzamos a dudar del “poder de Dios”, nos preguntamos si en verdad existe, si es MI DIOS, y no se que otras cosas puedan pasar por nuestra mente.
Es el momento de debilidad donde comenzamos a dudar y cuestionar ¿Por qué seguimos el mismo camino, si es tan difícil?.

Nuestra fe (si es que había algo de ella en nuestras vidas) se va debilitando al punto en dejar de creer en Él y en dejar de seguirlo o buscarlo, cualquiera que sea el caso. Somos demasiado obstinados y orgullosos como para seguir “sufriendo” si Dios no nos consiente o no nos contempla.
He allí el éxodo de tanto católico y a dejar de creer del todo. Pues creen que las respuestas de parte de Dios deben de ser inmediatas, fáciles, rápidas y sin complicaciones.

Dios es un Dios de misericordia, entonces ¿Por qué no responde cuando se lo pedimos?. ¿Será que nos comportamos como esos niños que mencioné al principio del post?.

¿Cómo nos atrevemos a exigir, si ni siquiera damos NADA o muy poco a cambio?
¿Quién es Dios?, ¿Él o Yo?. ¿Por qué me creo superior entonces si se que yo no soy nadie a los pies de Jesús? “Si quieres, puedes curarme” así es como debemos de pedir…y veremos la Gloria del Señor. Aprendamos a ser amables, educados, constantes y buenos hijos para merecer todo eso que queremos pedir.

Respetemos y sigamos las leyes de la Iglesia, del Papa, de nuestros Sacerdotes. Con discernimiento de que lo que se defiende es la Palabra de Dios como está en la Biblia. No a conveniencia del humano del siglo XXI que todo es relatividad.

No nos alejemos de Dios porque no nos resolvió como queríamos. Al contrario, perseveremos en la humildad, en oración y veremos ese cambio en nuestras vidas. Veremos esas respuestas del Señor como siempre hemos querido. Pero dejemos de berrinchar, exigir y gritar como que nos merecemos el mundo si no damos un paso por ser mejores personas. Tratemos ahora que estamos entrando en cuaresma y enmendemos nuestra vida pasada. Sigamos creyendo en Dios, porque es maravilloso, Él extiende la mano al que pide con amor, no le niega nada a nadie si es merecedor y dará frutos de su solicitud.

Dios es compasivo y paciente, siempre nos apoya, no nos demos por vencidos, pero seamos correctos para merecer la Gloria. El Espíritu Santo es nuestro guía, solo déjate llevar y escucha su mensaje; todo tiene su tiempo y todo tiene su lugar.

¿Estás dispuesto a cambiar?, ¿Seguirás a Dios aunque no recibas respuesta cuando tu la esperas?
Cuaresma: tiempo litúrgico de conversión, cuarenta días antes de la Pascua. En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.

domingo, 15 de febrero de 2015

Testimonio de Patrick y Nancy, del ateísmo a la fe

Patrick y Nancy Latta, un matrimonio canadiense que visita El Salvador, vienen de la mano de la Santísima Virgen desde Bosnia Herzegovina del pueblo bendecido por Dios, Medjugorje, para compartir su testimonio de conversión con el pueblo salvadoreño. Y tuve la bendición de escuchar el testimonio de ésta bella pareja.  Me encantó saber que comenzaron diciendo que estaban más que orgullosos de poder estar en el país  que lleva el nombre de El Salvador del mundo, algo tan importante que se nos olvida a los salvadoreños, que orgullo vivir aquí, que triste que lo pasemos por alto. Les comparto el testimonio de un hombre ateo, convertido y gran servidor de la Virgen de Medjugorje.

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Empresario de éxito, fracasado en la vida, todo cambió al leer un mensaje de la Virgen de Medjugorje
Era un super millonario con dos divorcios a sus espaldas y cuatro hijos que estaban metidos en drogas y alcohol. Su dios era el dinero…
Patrick logró darles a sus hijos todo lo que el dinero puede comprar, pero arruinó sus vidas. De apariencia afable y paso tranquilo, cada día recibe junto a Nancy, su mujer, a decenas de peregrinos llegados de todo el mundo para contarles cómo un solo mensaje de la Virgen cambió su vida y la de su familia.
Divorciado dos veces
Patrick Latta es canadiense, y comienza su relato escoltado por su esposa, Nancy, de nacionalidad croata. “Cuando yo conocí a Nancy ya estaba divorciado dos veces. Era un empresario de éxito en Canadá, pero había fracasado en todo lo demás”.
“El dinero era mi dios”
Lo demás, como lo define Patrick, se resume en “dos divorcios y cuatro hijos destrozados. El segundo de ellos era drogadicto. Fue expulsado del colegio por traficar con droga. La culpa fue mía, porque la vez que se acercó a mí, siendo muy jovencito, preguntándome quien era Dios, yo le enseñé un billete de 20 dólares y le dije: “Hijo mío, aquí está dios”.
Patrick continua presentando a sus hijos: “El tercero es un chaval enorme, muy corpulento. Jugaba cuatro partidos de rugby a la semana, y cada día de esos cuatro, llegaba borracho a casa”.
La niña de Patrick repitió el patrón de su padre desde muy jovencita, ya que “se casó con 17 años y se divorció con 19. Luego se caso con 21 y se divorció con 24. Cuando le pregunté qué estaba haciendo con su vida, me respondió: “Papá, ¿qué hiciste tú?”.
Del mayor de sus hijos, Patrick prefiere no dar detalles: “Lleva una vida tan desordenada moralmente que no les puedo explicar”.
“Todo lo que el dinero podía comprar”
Patrcik y Nancy formaron una pareja adinerada y excéntrica que se casaron por lo civil subidos en un helicóptero. “Sí, siempre viví así. Yo tenía todo lo que el dinero podía comprar, y eso fue lo que les di a mis hijos. Les compré de todo, pero destrocé sus vidas”.
Respecto al matrimonio, dice que “finalmente nos casamos por la Iglesia simplemente por contentar a la madre de Nancy. Cuando fue a preguntar al obispo por mi situación canónica, nos encontramos con la sorpresa de que mi primera esposa, con la que me había casado por la Iglesia, había luchado 17 años sin que yo supiera nada por obtener la declaración de nulidad, por lo tanto yo no estaba casado ni lo había estado nunca, y es a ella, a mi primer a esposa, a quien le debo el trabajo que supuso aquel trago”.
De modo que celebraron el sacramento del matrimonio, “sin que eso significara absolutamente nada por nosotros”.
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Un libro que le cambió la vida
Un buen día, el hermano de Nancy le regaló un libro con los mensajes de la Virgen de Medjugorje, “y yo se lo di a Patrick para que los tirara a la basura”, apunta Nancy. Pero Patrick, no sabe aún por qué, abrió el libro y leyó “un solo mensaje” que cambio toda su vida: Abrí el libro a boleo y leí el más corto de todos esos mensajes. Decía: “Yo te llamo a la conversión. Es tu última oportunidad”. Cuando Patrick recuerda aquello aún se le asoman lágrimas a los ojos. Contiene la respiración y continúa: “Aquel mensaje, no me digan cómo ni por qué, tocó profundamente mi corazón. Era mi última oportunidad. Fue ahí cuando me di cuenta de que yo vivía con los dos pies en el infierno. Así comencé a leer todos aquellos mensajes y a tratar de ponerlos en vida.
El Rosario
El primer mensaje decía: “Rezar el Rosario juntos, en familia, y veran milagros”, así que Patrick le propuso a Nancy rezar el rosario, y comenzaron a hacerlo todos los días.
Fue cuando Patrick, siguiendo el contenido de aquellos mensajes, propuso a Nancy ir a Misa, cuando ella pensó que a su marido le pasaba algo malo en la cabeza. Pero empezaron a ir a Misa, y más tarde a ayunar. “Empecé a ayunar porque la Virgen dijo: “Con la oración y el ayuno, pueden detener las guerras”, y yo en mi casa tenía una guerra abierta con la droga, otra con el alcohol, y otra con la inmoralidad”.
Una guerra ganada por la Virgen
Poco a poco, Patrick y Nancy comenzaron a hacer vida aquel puñado de mensajes de aquel libro, hasta que un buen día, el segundo hijo de Patrick se unió con ellos en la oración en familia: “Hoy mi hijo tiene 37 años. Ha dejado las drogas, está casado, tiene dos hijos, y es profesor en una escuela católica. Él ha traído hace poco a 52 niños a rezar el rosario a Medjugorje. Es un milagro. Es una guerra ganada por la Virgen con el poder de nuestro rosario diario”.
Lo más importante de esto, Patrick dice que ha sido su ejemplo: “Me lo dijo mi hijo, que cuando por primera vez vio que yo rezaba el rosario, él tuvo la intuición de que debía hacer lo mismo, hasta que se unió a la oración”.
La Confesión tras 30 años
Patrick leyó entonces entre los mensajes que debía confesarse, de modo que fue a un sacerdote y le pidió confesión. Patrick llevaba 30 años sin confesar, y después de contarle al sacerdote toda su vida alejada de Dios, escuchó la fórmula: “En el nombre de Dios, yo te absuelvo”. Y rompió a llorar. “Fueron las palabras más impresionantes que había oído en toda mi vida”.
De camino a Medjugorje
Fue pasando el tiempo y Patrick, un buen día, le dijo a Nancy: “Amor, quiero vender todo y marcharme a vivir a Medjugorje”, de modo que cerró empresas, vendió casas, yates y propiedades, compró dos billetes de avión a Ámsterdam y, después de comprar un coche, en el momento de arrancar, le dijo a Nancy: “Cielo, ¿cómo se llega a Medjugorje”. Nancy rompió a llorar: “Dios mío Patrick, hemos vendido todo, has cerrado tus empresas y yo mi despacho. No tenemos nada porque quieres irte a vivir a Medjugorje ¡Y ni si quiera sabes cómo llegar! ¿Por qué me haces esto? ¿Por qué quieres vivir allí?”.
La respuesta de Patrick no pudo ser más convincente: “Nancy, la madre de Dios se aparece allí cada día. ¡Ella vive allí! Si la Virgen María vive en Medjugorje, yo quiero ser su vecino”.
Pedir perdón a su hija
Un buen día, Patrick entendió que le debía pedir perdón a su hija, “y así lo hice. Hable con ella y le dije: “Hija, perdón por no haber sido un buen padre, por haberme divorciado de tu madre y por haberte destrozado el corazón. Yo se que un hijo no puede sobrevivir en condiciones a dos divorcios de su padre”, y a partir de ahí, comenzamos a tener cierta comunicación, algo que jamás había sucedido”.
Por otra parte, el hijo alcohólico de Patrick “dejó el equipo de rugby después de una visita a Medjugorje. Vino a casa y lo único que le regalé fue un rosario, que él comenzó a rezar. Dejó el alcohol, y hoy tiene familia y trabajo”.
“El éxito del Matrimonio está en la oración”
Para Patrick y Nancy el éxito de cualquier matrimonio “radica en el Rosario, en rezarlo juntos”. Su experiencia de vida avala dicha afirmación y asegura Patrick que él sabe que si un día no hubiesen empezado a rezar, “hoy no estaríamos juntos”.
“De modo que yo les puedo decir que el rosario y el ayuno han derrotado a las guerras que yo tenía en mi casa. Solo me queda mi hijo el mayor. Aún debo rezar por él y así lo hago, pero les aseguro que mi vida, llena de lujo, dinero y poder, era un infierno, y hoy que no tengo apenas nada material, solo deudas, vivo en paz. Todo eso fue porque un día leí un mensaje de la Virgen en Medjugorje, y yo le creí”.
 

sábado, 6 de diciembre de 2014

Obediencia, reflexión en tiempos de adviento


Hace unos días escuche una charla de un hermano en Radio María que me dejó pensando mucho en la obediencia.
Estando en tiempos de adviento (espera y preparación para recibir como personas nuevas a nuestro amado niño Jesús) creo que es bueno comentar que pasa cuando no obedecemos siendo bautizados y es un tema para reflexionar en esta época.
La obediencia no es solo para niños o jóvenes. Creo que los adultos somos los que más desobedecemos los mandamientos de Dios y las reglas de convivencia en sociedad. Ejemplo sencillo: no obedecer las reglas de tránsito.
DEFINICIÓN DE OBEDIENCIA: El término obediencia (con origen en el latín oboedientĭa), está relacionado con el acto de obedecer (es decir, de respetar, acatar y cumplir la voluntad de la autoridad o de quien manda).
Y Dios le dio al hombre un mandamiento; le dijo: “Puedes comer todo lo que quieras de los árboles del jardín, pero no comerás del árbol de la Ciencia del bien y del mal. El día que comas de él, ten la seguridad de que morirás.” Génesis 2:16-17
A la mujer le gustó ese árbol que atraía la vista y que era tan excelente para alcanzar el conocimiento. Tomó de su fruto y se lo comió y le dio también a su marido que andaba con ella, quien también lo comió. Entonces se les abrieron los ojos y ambos se dieron cuenta de que estaban desnudos. Cosieron, pues, unas hojas de higuera, y se hicieron unos taparrabos.  Génesis 3:6-7
Estas dos citas Bíblicas describen como comienza la desobediencia humana.
Hay un “poder” que nos dio Dios al crear al hombre y la mujer y es: el libre albedrío.
¿Por qué digo que es un poder? Porque es lo único en lo que Dios no puede ni opinar, ni dirigir, ni mandar. ¿Qué poder verdad? Y nos lo dio a nosotros, por amor.
Si Dios nos regaló algo tan valioso como el libre albedrío ¿Por qué somos tan desagradecidos? Porque tenemos el poder de decidir. En ti está escoger el camino a tomar en tu vida. Tus decisiones (buenas o malas) son tuyas, de nadie más. No importa quién te “tente a seguir un camino” (como lo hizo la serpiente con Eva) al final la decisión es tuya…y eso fue lo que hizo Eva…y eso fue lo que hizo Adán.
Siempre habrá alguien en tu vida que te dirá como romper las reglas y que te dirá que no pasa nada. Siempre estará la tentación, pero al final solo tu sabes cuando obras bien o cuando obras mal. Siempre he dicho que todo acto tiene una consecuencia y esa consecuencia tiene un responsable.
Creo que es tiempo de reflexionar. ¿Cómo llevas tu vida?
Los mandamientos de Dios son claros, no son negociables, ni caducan. Todo pasará, la palabra de Dios NO pasará.
Entonces ¿Por qué desobedecemos?, ¿Por qué hasta la Iglesia Católica está dividida?, ¿Por qué hay sectas, cultos, otras religiones?, ¿Por qué hay Ateos?, ¿Por qué el maligno conquista almas?, ¿Por qué llevo la vida que llevo?, ¿Por qué me enfermo?, ¿Por qué odio y tengo rencor?, ¿Por qué? ¿Por qué?
¡Porque así, lo quiero yo!, ¡Porque así, lo decidí yo!
Por mis decisiones, por mi libertad de ser, por no querer obedecer. Porque tengo el poder de decidir y si no me gusta algo, busco otra opción. Las opciones las inventamos nosotros para excusarnos de poder dejar de obedecer y no sentir culpa.
¿Qué le estamos enseñando a nuestros jóvenes y niños? Comencemos siendo consientes en que momentos damos el mal y el buen ejemplo.
Es momento de hacer un alto en nuestras vidas, reflexionar y con todo el corazón pedir al Espíritu Santo que despierte en nosotros nuevamente. Él no trabaja, si tú, no se lo pides.
La obediencia que nos pide Dios, es nuestra salvación, sin importar que te dice el mundo ahora. La obediencia a Dios es lo que determinará como seguimos nuestras vidas.
Dios nos dio sus reglas, nos lo dejó claro, nos dijo que hacer y que no hacer. No es como que tenemos que averiguar como vivir para ser salvos de todo mal. El “manual de vida” está al alcance de todos. Solo depende de ti; si lo quieres usar y seguirlo.
 Tiempo de esperar, tiempo de adviento, buen momento para iniciar una “nueva” vida con Cristo en tu corazón, nacer con Él y por eso te dejo meditando estas preguntas:
¿Cuándo desobedezco?
¿Por qué desobedezco?
¿Cuándo obedezco?
¿Por qué obedezco?

viernes, 15 de agosto de 2014

Nuestros jóvenes son el futuro de nuestros países. ¿Qué les estamos enseñando?


Reflexiona en la pregunta y contesta con tu corazón.
¿Les estas inculcando valores?
¿Moral?
¿Ética?
¿Compasión?
¿Justicia?
¿Temor de ofender a Dios?
¿Piedad?
¿Amor al prójimo?
No es responsabilidad de las escuelas brindar y crear seres humanos de bien y de valores. Esto tiene que venir de casa.
¿Tienes tiempo para tus hijos?
O ¿Te estas “matando” trabajando?
Cuando muramos, Dios te pedirá cuentas y te preguntará ¿Qué hiciste con los niños que te encargue cuidar? (porque sabemos que nuestros hijos, son un encargo de Dios a nosotros para sembrar hombres y mujeres de bien)
No te preguntará si les enseñaste dos o tres idiomas, tampoco te preguntará si es el mejor en fútbol, baile o karate, o si aprendió a tocar un instrumento musical. Todo eso está bien que lo sepan, pero nos olvidamos de enseñarles a tener un espíritu de bondad, no alimentamos, ni fortalecemos sus virtudes.
Yo les apuesto que la mayoría de sus hijos no saben ni porque van a misa, o que sucede en misa; solo saben que deben de ir y es una obligación. ¿Sabemos nosotros por que vamos a misa? ¿Sabemos a caso porque nos paramos, nos sentamos y en que momento hincarnos? ¿Sabemos lo inmenso que es el momento de la Consagración y el porque adorarla y no estar con la cabeza agachada?
Saco a discusión este tema porque ahora hay grupos de oración para niños y adolescentes. Algo que no teníamos en nuestros tiempos más que la escuela católica donde uno estudiaba, y no es lo mismo recibir catecismo (qué es muy importante, conocer nuestra religión) pero también hay que seguir alimentando de Dios al espíritu. Y esto es en especial con nuestros hijos que van a escuelas laicas.
¿Qué pasa después de que nuestros hijos hacen la primera comunión? Recibió su catecismo, comulgo, tuvo su fiesta y después nos olvidamos de que debe de seguir en crecimiento espiritual. A veces hasta nos olvidamos de llevarlos a misa para que reciban la Santa Eucaristía.
Debemos de aprovechar y buscar en nuestros países grupos de oración para nuestros hijos, así como deben aprender a tocar un instrumento o jugar bien fútbol, deben aprender a ser grandes seres humanos. Veamos lo que está pasando en el mundo…reflexionemos. Hemos sacado a DIOS de nuestras vidas y por eso las nuevas generaciones están creciendo sin el temor de Dios, de ofenderlo, de decepcionarlo, no saben que un mal acto tiene una mala consecuencia. Tampoco saben que un buen acto, tiene una buena consecuencia.
Vemos la corrupción de los políticos, vemos las guerras, y ESO es lo que están absorbiendo nuestros jóvenes, si no los guiamos.
El deber de padres es sembrar en nuestros hijos a Jesús en sus corazones, regarlo y obtener de ellos cosechas con grandes frutos. No perdamos de vista, ni nos descarrilemos por nuestro día a día que nos aturde y nos roba tiempo.
Este mundo debe cambiar, y debe cambiar con nuestros hijos. Seamos ejemplos de amor, de paz y justicia, seamos ejemplo de misericordia y defendamos nuestros valores; no seamos los primeros en ser arrastrados por el mundo.
¿Cuesta? Claro que si cuesta, y ¡mucho! Pero ese es nuestro deber desde el momento que nos convertimos en padres. Es una RESPONSABILIDAD ENORME y debemos de llevarla con entusiasmo. Tú hijo, puede ser la diferencia de este mundo y tú lo vas a educar con bien.
Bases y cimientos fuertes, ni un terremoto lo bota, lo puede sacudir, pero no botar y esto solo depende de Ti.
Toma el control de tus hijos, ellos están absorbiendo al mundo y su carácter se forma hasta los 7 años, luego hay que encaminarlos para que sigan sensibles de tener compasión del planeta y del ser humano.
Si tu caminas con Jesús, ellos lo harán también, sé testimonio de vida, no impongas religión.
ninas-orandoBusquemos que nuestros jóvenes y niños tengan espiritualidad y sea
CRISTOCENTRICA: Seguir al Jesús vivo entre nuestros hermanos y hermanas, especialmente en nuestras familias.
ECLESIAL: Promover amor y lealtad a la Iglesia y al Papa
MARIANA: Imitar a María en su SI total a la voluntad de Dios.
 
 
 
 

martes, 15 de julio de 2014

Adolescentes & TV

La realidad es que los tiempos han cambiado exageradamente; vemos los cambios generacionales entre una década y la siguiente.

Hace unos días mi hijo, (quién entra a la adolescencia en unos meses) me pidió ver un una serie para “adolescentes” en NETFLIX que está muy de moda. Gracias a Dios, mi hijo le gusta ver la TV conmigo, y me puse a ver la serie con él. Tanto así que nos gusto y seguimos viéndola, terminamos la primera temporada y comenzamos a ver la segunda…cuando, en unos de los episodios vi algo que no me gusto, pero lo digerí porque no puedo ser (y más en estos tiempos) discriminadora ni cerrada de mente y tolerante en cuanto al mundo en el que vivimos y es REAL.  Lo que si puedo hacer es hablar con mi hijo de los temas que se ven, que está bien y que está mal, que hacer y que no hacer.
Se que en EEUU están cambiando la manera de hacer TV; hay tantos grupos y asociaciones que están regulando y presionando para que se vea la diversidad de géneros y razas en un show de TV. Por lo tanto, ya ves más latinos y asiáticos tomando protagonismo en la TV, claro ya somos “tolerables” visualmente para el “gringo tradicional”; también estamos viendo ahora en TV abierta a homosexualidad con sus propias historias libres como en la serie GLEE (que hace unos 14 años, solo podías ver programas en cable), diferentes cultos,  programas de aceptación de alienígenas, de Satanísmo, brujería, etc.
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Esta bien, ya se que hay audiencia para TODO eso y que EEUU es un país libre y bla bla bla…
Todo esto me hizo reflexionar y me di cuenta que hoy “todo está bien” para las nuevas generaciones. Ok, hay que ser tolerante, ya lo he dicho anteriormente, no hay que discriminar, si está bien. Pero, no está bien exponer a un joven a ver tanta calamidad emocional, si de por si ya es una etapa difícil para un adolescente.
Hay varias películas de mi época (los 80´s) que yo le decía a mi hijo que no podía ver porque eran “muy fuertes” para él. Vimos una hace poco y todavía le dije que cuando salga algo que no quiero que vea que se tapara los ojos, él hasta se rió de mi y me dijo: “¿Y eso qué tiene de fuerte mami?”. Allí me di cuenta que lo que era para mayores de 15 años antes, ya no es lo mismo, ahora.
Hay que controlar lo que nuestros jóvenes ven en la TV, todo esta a la disponibilidad de ellos y en bandeja de plata: TV, cable, internet, etc.
URGE controlar los programas que miran, estar pendientes y que no pierdan la conciencia de que lo que están viendo NO está bien, no es lo ideal en sus vidas, no es algo de imitar o de experimentar.
Y para no irme hasta los adolescentes, comencemos con los pequeños, los programas de niños ya vienen contaminados con mensajes que no son correctos, no dejemos pasar estas cosas como que si ellos no entienden.
Ejemplos de lo que pueden ver los adolescentes en la TV: Robos, asesinatos, suicidios, brujería, hechicería, adulterio, sexo de todo tipo y explícito, drogas de todo tipo, terrorismo y más...
Ahora ejemplos de lo que ven los pequeños en TV: Desobediencia a los padres, mentiras, engaños, robos, magia, malas palabras (maldecir), bullying (abuso) y más...Analicen los programas favoritos de sus hijos e irán viendo "detalles" de mensajes incorrectos que pasan "desapercibidos" si no estamos atentos con ellos.
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Hay que amar al pecador, pero no al pecado, que eso les quede claro. No nos cerremos en conversar con nuestros jóvenes, pues si ignoramos o no estamos atentos en lo que miran en la TV, no nos asustemos después de los resultados. Debemos estar encima y pendientes en saber y conocer que les gusta, que les llama la atención y que canal están sintonizando.
Bendiciones,
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jueves, 8 de mayo de 2014

Niños, jóvenes e internet


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Si hacer esto no les da miedo, no los frena a hacer lo que hacen, ¿Qué los impedirá?
Si la tecnología puede ser una bendición, también puede ser una maldición. Su mal uso, su degeneración.

Vemos como ahora, se pueden hacer millonarios de la noche a la mañana nuestras nuevas generaciones simplemente con la creación de una aplicación; crear una red social, etc… es la nueva manera de generar nuevos millonarios, jóvenes, sin experiencia, sin valores de crecimiento como ser humano, solo con un objetivo: hacer millones.

¡Qué bien, qué dicha! Lo triste es que no saben que hacer con tanto dinero, más que multiplicarlo para luego malgastarlo.

¿Por qué se lanzan a esta “profesión”? porqué da resultados y rápidos, es una era de pura tecnología, puro internet. Hay chicos menores de 15 años que ya se están haciendo millonarios con sus videos en Vine, sus cuentas en Twitter, YouTube, Instagram, etc.

¿Dónde está el valor del trabajo duro, remunerado? Me refiero a saber lo que cuesta lo que uno logra obtener, hay que hacer esfuerzo, hay que hacer sacrificios, hay que hacer planes de vida.
Si el dinero llega tan maravillosamente, de la misma manera se puede ir…
Y por todo lo mencionado anteriormente es que vemos ahora a todos los niños y jóvenes interactuando en las redes sociales, creando cuanta locura se les ocurra con tal de ser descubiertos por alguien y los haga millonarios. Esto nos lleva al peligro, descarrilamiento, drogas, alcohol, depresiones, stress, bullying y hasta la muerte.

Ya se han visto casos de suicidio por abusos en internet, vemos el clásico ejemplo de que las palabras matan y de que es real; los jóvenes de ahora son más susceptibles, más dependientes de la opinión de los demás porque han logrado conectarse a todo el mundo y el visto bueno de ellos es importante.
Debemos de estar pendientes, estar encima de nuestros jóvenes, SIN MIEDO; debemos de educarlos desde pequeños de que lo que se sube a internet, NO se puede quitar jamás, aunque crean que sí es posible. Lo que se sube a la red, se queda en la red.

Debemos de empoderar a nuestra juventud de que ellos tienen el derecho de decir, NO; de no someterse a las presiones de los amigos en hacer cosas que no van con sus valores, internet es otro tipo de droga que consume a la juventud, que ya no sabe de buenos modales, no sabe convivir con otros o interactuar con otros.

A volver a participar en la mesa con la familia, a saber saludar a los adultos y respetarlos; a saber escribir, tener buena ortografía ya que hasta eso han perdido pues la computadora les corrige los errores y ya no se fijan si escriben bien o mal.

Los jóvenes son nuestro futuro, no podemos permitir que se conviertan en seres desconectados del mundo. Deben de aprender a vivir, a disfrutar de su alrededor.

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domingo, 2 de febrero de 2014

ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN DEL MATRIMONIO AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA




"Oh, Corazón Inmaculado de María, refugio seguro de nosotros pecadores y ancla firme de salvación, a Ti queremos hoy consagrar nuestro matrimonio. En estos tiempos de gran batalla espiritual entre los valores familiares auténticos y la mentalidad permisiva del mundo, te pedimos que Tu, Madre y Maestra, nos muestres el camino verdadero del amor, del compromiso, de la fidelidad, del sacrificio y del servicio. Te pedimos que hoy, al consagrarnos a Ti, nos recibas en tu Corazón, nos refugies en tu manto virginal, nos protejas con tus brazos maternales y nos lleves por camino seguro hacia el Corazón de tu Hijo, Jesús.

Tu que eres la Madre de Cristo, te pedimos nos formes y moldees, para que ambos seamos imágenes vivientes de Jesús en nuestra familia, en la Iglesia y en el mundo.

Tu que eres Virgen y Madre, derrama sobre nosotros el espíritu de pureza de corazón, de mente y de cuerpo.

Tu que eres nuestra Madre espiritual, ayúdanos a crecer en la vida de la gracia y de la santidad, y no permitas que caigamos en pecado mortal o que desperdiciemos las gracias ganadas por tu Hijo en la Cruz.

Tu que eres Maestra de las almas, enséñanos a ser dóciles como Tu, para acoger con obediencia y agradecimiento toda la Verdad revelada por Cristo en su Palabra y en la Iglesia.

Tu que eres Mediadora de las gracias, se el canal seguro por el cual nosotros recibamos las gracias de conversión, de amor, de paz, de comunicación, de unidad y comprensión.

Tu que eres Intercesora ante tu Hijo, mantén tu mirada misericordiosa sobre nosotros, y acércate siempre a tu Hijo, implorando como en Caná, por el milagro del vino que nos hace falta.

Tu que eres Corredentora, enséñanos a ser fieles, el uno al otro, en los momentos de sufrimiento y de cruz. Que no busquemos cada uno nuestro propio bienestar, sino el bien del otro. Que nos mantengamos fieles al compromiso adquirido ante Dios, y que los sacrificios y luchas sepamos vivirlos en unión a tu Hijo Crucificado.

En virtud de la unión del Inmaculado Corazón de María con el Sagrado Corazón de Jesús, pedimos que nuestro matrimonio sea fortalecido en la unidad, en el amor, en la responsabilidad a nuestros deberes, en la entrega generosa del uno al otro y a los hijos que el Señor nos envíe. Que nuestro hogar sea un santuario doméstico donde oremos juntos y nos comuniquemos con alegría y entusiasmo. Que siempre nuestra relación sea, ante todos, un signo visible del amor y la fidelidad. Te pedimos, Oh Madre, que en virtud de esta consagración, nuestro matrimonio sea protegido de todo mal espiritual, físico o material. Que tu Corazón Inmaculado reine en nuestro hogar para que así Jesucristo sea amado y obedecido en nuestra familia. Qué sostenidos por Su amor y Su gracia nos dispongamos a construir, día a día, la civilización del amor: el Reinado de los Dos Corazones.
Amén.


ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN DE LA FAMILIA AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA



Cabeza del Hogar:

Oh, Corazón Inmaculado de María, refugio seguro de nosotros pecadores y ancla firme de salvación, a Ti queremos hoy consagrar esta familia. En estos tiempos de gran batalla espiritual, de la lucha entre la oscuridad y la luz, entre la verdad y la mentira, entre los valores familiares auténticos y la permisividad destructiva, te pedimos les recibas en tu Corazón, les refugies en tu manto virginal, les defiendas con tus brazos maternales y les lleves por el camino seguro hacia el Corazón de tu Hijo, Jesús.


Madre Santísima, al consagrar esta familia a tu Corazón Inmaculado ellos te reconocen como Madre y Maestra. Desean abrir sus corazones a ti, para que el fruto de esta consagración sea alcanzar plenitud de comunión con el Corazón de Cristo.
Oh Madre, a través de su consagración, esta familia, te recibe en su casa, en sus corazones, en su hogar. Te hacen partícipes de sus vidas, de sus alegrías y sus luchas; de sus sufrimientos y de sus triunfos. Se encomiendan a tu cuidado maternal, a tu intercesión, y a tu guía, para que seas la Estrella que les lleva en camino seguro y perfecto, al Corazón de Cristo. Por lo tanto, con confianza en tu promesa, de que al final tu Inmaculado Corazón triunfara, esta familia, se consagra a Tu Corazón como medio seguro para vivir consagrados al Corazón de Jesús.

Miembros de la Familia:

Tu que eres la Madre de Cristo y que conoces perfectamente los rasgos de Su corazón, de su mente y su carácter, te pedimos nos moldees, nos formes y nos enseñes a ser como El, para así ser imágenes vivientes de Jesús en nuestra familia, en la Iglesia y en el mundo.
Tu que eres Virgen y Madre, derrama sobre esta familia el espíritu de pureza de corazón, de mente y de cuerpo. Que todos vivamos la virtud de la castidad según nuestro estado y que la modestia y el pudor, impidan que entre en este hogar toda impureza, irrespeto o manipulación del cuerpo.
Tu que eres nuestra Madre espiritual, ayúdanos a crecer en la vida de la gracia, a vivir plenamente injertados en la vida divina que recibimos en el Bautismo. Llévanos de la mano por caminos de santidad y no permitas que caigamos en pecado mortal o que desperdiciemos las gracias ganadas por Cristo en el sacrifico de la Cruz.
Tu que eres Maestra de las almas, enséñanos a ser dóciles como Tu, para acoger con obediencia y agradecimiento toda la Verdad que nos enseña tu Hijo a través de la Iglesia y su Magisterio.
Tu que eres Mediadora de las gracias, se el canal seguro por el cual nosotros recibamos las gracias de conversión, de luz, de discernimiento, de fidelidad, de sabiduría, de santidad y de unión, que provienen del Corazón de Cristo.
Tu que eres Intercesora ante tu Hijo, mantén tu mirada misericordiosa siempre puesta en cada uno de los miembros de esta familia, y aunque no percibamos nuestras propias necesidades, acércate siempre a tu Hijo, implorando como en Caná, por el milagro del vino que nos hace falta.
Tu que estás singularmente asociada al Sacrificio Redentor de Cristo, guarda a esta familia, en la fidelidad ante la Cruz. Que en los momentos de sufrimiento, no busquemos cada uno nuestro propio bienestar, sino el acompañar al que sufre. Que en los momentos de aridez y desolación, nos mantengamos fieles al compromiso adquirido ante Dios, y que los sacrificios y luchas sepamos vivirlos en unión a tu Hijo Crucificado.

Cabeza del hogar:

Por la unión del Inmaculado Corazón de María con el Sagrado Corazón de Jesús, pedimos que esta familia que hoy se ha consagrado a estos Dos Corazones, viva siempre en el amor, en la paz, generosidad, fidelidad, gozo y unidad. Que esta familia sea un santuario doméstico donde se ore juntos, se comuniquen con alegría y entusiasmo; donde los esposos se amen y respeten donde los niños y los jóvenes amen, respeten y obedezcan a sus padres. Que los padres asuman con responsabilidad su misión de amar, formar, cuidar y enseñar a sus hijos para que crezcan en gracia ante Dios y los hombres. Que los ancianos sean vistos con reverencia y respeto. Te pedimos en virtud de esta consagración, que esta familia sea protegida de todo mal espiritual, físico o material. Que tu Corazón Inmaculado reine en este hogar para que así Jesucristo sea amado, escuchado, consolado y obedecido en esta familia. Amen!


¡Familia, se testigo viviente del Amor de los Corazones de Jesús y María!

No olvides apuntar la fecha que lo hagas y guardalo.

Explicación de La Consagración de la Familia a la Virgen María Como Medio de Consagración al Corazón de Jesús


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“Junto a la Cruz de Jesús estaban su Madre y la hermana de su Madre…. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su Madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo.” Luego dice al discípulo: “Ahí tienes a tu madre.” Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.” San Juan 19 : 25-27

Jesús le dio a San Juan, al pie de la Cruz, su mas precioso tesoro…. su Madre, la Siempre Virgen María. Le dice: “Aquí tienes a tu Madre, pues ya no es solamente mi Madre.”

¿Por qué Jesús hizo esto unos instantes antes de morir?
-Porque la amaba profundamente
-Porque sabía que ese hijo, quien representaba a la Iglesia, la necesitaba para crecer en perfección cristiana y en la batalla contra el demonio, el mundo y la carne.

¿Qué hizo San Juan?
“Desde aquel momento el discípulo la recibió en su casa.”
-En la intimidad de su corazón.
-Partícipe de toda su vida

¿Qué deben hacer todas las familias?
Lo mismo que hizo San Juan, acoger la Virgen Santísima en su casa.
Reconocer la necesidad de que cada familia viva dentro del Corazón Inmaculado de María para así recibir la protección contra el demonio, el mundo y la carne que Ella como Madre quiere y puede ejercer.
Adentrarse en el Corazón de María como el medio seguro y eficaz para llegar al Corazón de Jesús.
“La victoria, si llega, será alcanzada por María. Cristo vencerá por medio de Ella, porque Él quiere que las victorias de la Iglesia en el mundo contemporáneo y en el mundo del futuro estén unidas a Ella.” (SS Juan Pablo II – Cruzando el Umbral de la Esperanza).

¿Hacia dónde llevará nuestra familia el Corazón Inmaculado de María?
Nos llevará al Corazón de Jesús.
Nos introducirá y nos mantendrá en el estilo de vida que asegure que estemos caminando de acuerdo a los designios y voluntad del Corazón de Jesús.
“Si me amáis, guardaréis mis mandamientos.” (San Juan 14 : 14)
“Quien dice que permanece en Él, debe vivir como vivió Él.” (1 San Juan 2 :6)
Nos llevará a la Eucaristía , a los Sacramentos, al amor y obediencia a la Iglesia, a la reparación y expiación de nuestros pecados y los del mundo entero y a la perfección de la vida cristiana.
Nos llevará a la unidad en el amor y hará de nuestra familia una escuela de amor.
El fundamento de toda familia es el amor. No puede haber amor si no hay unidad de mente y corazón, paz, comunicación, oración, virtud, mortificación y sacrificio de cada uno, crecimiento espiritual y responsabilidad. Esto es lo que la Virgen luchará por alcanzarles, porque este fue el amor que se vivió en la Sagrada Familia.
La unión de los Corazones de Jesús y María junto con la participación por San José en este amor de los dos Corazones fue lo que constituyó la Sagrada Familia.
Una familia será santa si cada uno de los miembros de la familia honran, contemplan, obedecen y sirven a los dos Corazones.

¿Por qué deben consagrarse las familias?
Por los ataques y batallas que libran
La batalla del enemigo hoy se dirige de manera particular a las relaciones familiares: entre los matrimonios, entre los padres y los hijos, entre los hermanos, etc.
(Y de esto:)El atentado contra el Papa el 13 de mayo de 1981, día de N.S. de Fátima, era el día en que el se dirigía a inaugurar el Consejo Pontificio para la Familia. El Papa escogió hacerlo ese día porque el tema que había escogido era: “La importancia de tener a la Virgen María como Madre y guardiana de la familia.”
Si se destruye la familia, se destruirá la sociedad y se debilita la Iglesia.
Las tres estrategias de Satanás contra la familia
1. La confusión de valores : materialismo, papeles invertido, etc.
2. La desunión : falta de comunicación, la Televisión, resentimiento, competencia, etc.
3. La glorificación del yo y de los placeres de la carne : ambición, aborto, independencia

¿Cuál es el Remedio ante estos ataques?
Dios nos ofrece como remedio la Consagración al Inmaculado Corazón de María como medio seguro de estar consagrados al Sagrado Corazón de Jesús. Oración del Papa Juan Pablo II en 1983:
“Oh, Santa Virgen María, Madre de Dios y de la Iglesia, a tu Inmaculado Corazón consagramos nuestras familias. Con tu ayuda, nos encomendamos y nos consagramos al Divino Corazón de Jesús y así estaremos contigo y con Jesús en el Espíritu Santo, siempre y totalmente consagrados a la voluntad del Padre celestial.”

¿Qué es la Consagración?
Una promesa de amor en donde se le da todo lo que la familia es, tiene y hace a Jesús a través y dentro del Corazón Inmaculado de la Virgen María para que por estos Dos Corazones, vivan plenamente entregados a la voluntad del Padre.
La familia se abandona en las manos de la Virgen María para que ella ejerza su papel de Madre espiritual, de Mediadora de las gracias, de Abogada y de Reina.
La meta final de toda consagración es Jesús; La Virgen María es el medio eficaz para alcanzar mayor unión con Cristo y es fuente de protección maternal contra Satanás.
Por medio de la consagración, los miembros de la familia han de llegar a ser como San José, totalmente dedicados a Jesús y a María. Deben pedir a Dios la gracia de vivir fieles a esta consagración, reconociendo que pertenecen a los Corazones de Jesús y de María quienes han de ser el centro de cada aspecto de sus vidas, decisiones, relaciones, etc.

¿Cuáles son los Frutos de la Consagración?
Permitirá a la Virgen Santísima usar libremente su poder de intercesión y de santificación para el crecimiento de su familia en la gracia :
La Virgen  respeta la voluntad de cada uno y por eso espera a que la familia se consagre libremente para entonces ejercer su misión plenamente. Primero hay que abrir las puertas y luego responder fielmente a todo cuanto pide la Virgen para acercarnos al Corazón de Jesús.
El Don de la auto-donación:
Esto es lo que el Santo Padre llama la capacidad de entregar sus familias a Jesús y a María, con todo lo que son y todo lo que tiene, para que Él Reine sobre ustedes.
Será Fuente de Protección :
Por la decisión libre que han hecho, su familia pertenece a los Corazones de Jesús y María, y serán protegidos espiritualmente como un don reciproco de su regalo a ellos.
Es señalar sus hogares con el sello de los Corazones de Jesús y María :
Como los Israelitas señalaron sus casas con la sangre de un cordero para no perecer ante el espíritu de muerte .
El Corazón de María es el nuevo Arca de Noé que nos llevará seguramente al Corazón de Jesús
Les obtendrá gracias para vivir las virtudes interiores de los Dos Corazones
Les ayudará a abrir sus corazones para vivir las virtudes que se encuentran en los Corazones de Jesús y María. Especialmente:
-la humildad, la mansedumbre, el amor sacrificial, la pureza y la obediencia
También les ayudará a ejercer las virtudes que construyen y mantienen la unidad de familia:
La paz, el orden, el respeto, la delicadeza, el pensar primero en el otro, la abnegación, la comunicación y sobre todo la caridad.

¿Cómo debe vivir una Familia consagrada al Corazón Inmaculado de María?
-Fidelidad a la Iglesia y a los Sacramentos, especialmente la Eucaristía (si es posible, la Santa Misa diaria)y la Confesión regular.
-Oración, personal y familiar, especialmente el rezo del Santo Rosario diariamente o semanalmente.
-Tener una imagen de los Dos Corazones en un lugar preeminente.
Visitar regularmente al Santísimo Sacramento y participar en la Comunión Reparadora de los Primeros Viernes (tener estilo de vida de reparación) y participar en los Primero Sábados.
-Apoyar a su parroquia con su tiempo y recursos.
-Ser generosa en las necesidades de los demás.
-Estudiar la fe y meditación semanal de las Escrituras como familia.
-Si es posible, usar el escapulario.
-Renovar regularmente la oración de Consagración de la familia

martes, 28 de enero de 2014

¿Es bueno llevar a niños pequeños a misa?


¿Hay que llevar a los niños pequeños a misa aunque lloren? Un sacerdote responde con argumentos
Educar desde pequeños con fe, paciencia

¿Hay que llevar a los niños pequeños a misa aunque lloren? Un sacerdote responde con argumentos

“Un niño pequeño llorando en la Misa, es una señal que la Iglesia sigue viva y continúa con su misión de evangelizar a las naciones”, señaló el sacerdote José Ramírez en Idaho Falls (Estados Unidos).
Ramírez explicó que el llanto no es excusa para no llevar a los niños a Misa, y que los padres deben aprender a disciplinarlos con paciencia y respetando la solemnidad de la celebración.
La Iglesia del mañana
“¿Si no hay niños en la Misa de hoy, entonces dónde estará la iglesia del mañana?. Los niños pueden ir integrándose a la comunidad de fe, y al principio va ser difícil”, expresó el Ramírez en su artículo titulado “Los Niños en la Misa” para el sitio web de la Diócesis de Idaho.
El sacerdote advirtió que los padres dejan de llevar a sus hijos a Misa porque tienen miedo de llamar la atención, o que “el padrecito los vaya a regañar”, mientras que existen otros que “convenientemente” no van con la excusa de que irán cuando los niños sean más mayores y sepan comportarse.
Años importantes
Los padres no se dan cuenta de que “estos años en la vida de un niño son sumamente importantes para que vayan descubriendo lo que es la Misa, y puedan ir modificando su comportamiento para participar activamente” de ella, exhortó el sacerdote.
La forma como está estructurada la Misa “puede ser difícil para cualquier niño” indicó el presbítero, podrá llevar tiempo y dedicación a los padres y no será fácil, “pero con una disciplina de fe y un buen ejemplo la lección será bien aprendida”.
Bienvenida a familias jóvenes
Recordó que mientras se busca “mantener la solemnidad de la Misa, por el otro lado tenemos que tener un ambiente de bienvenida para las familias jóvenes. La vía media no es dar licencia para que todo pase”, explicó que se debe educar desde pequeños con fe, paciencia y sin ofender. “Yo agradezco familias jóvenes que vienen a la iglesia a pesar de tener a varios niños pequeños”.
El presbítero, al contar su experiencia de niño aseguró que “gracias a Dios yo pude aprender la lección rápido, pero no quiero imaginarme qué hubiera pasado si un sacerdote hubiera parado la Misa para regañarme, posiblemente no hubiera regresado a la iglesia”.
Resaltó la importancia de los consejos de la familia que “me fui dando cuenta de que la iglesia no era un lugar para jugar sino para orar”.
Al concluir escribió las palabras del Señor en el Evangelio de San Mateo “Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el Reino de los Cielos es de quienes son como ellos”.
Fuente: Catholic.net

lunes, 23 de diciembre de 2013

Reflexión Navideña



Siendo mañana víspera a la navidad quise reflexionar y compartir con ustedes que significa este fecha en mi vida y en mi corazón.

Pero para poder llegar a donde quiero llegar les contaré que en mi infancia Navidad para mi, era época de fiestas y familia. ¡Diversión!

Pero después, por unos 25 años. Navidad para mi representaba depresión.  Pura y simple depresión, era esa época del año que solo me causaba tristeza y ganas de llorar. No tenía ningún otro sentido. Porque NO entendía el significado real de la Navidad, crecí en el mundo de consumismo y no había otro sentido más que del de Santa Claus (Papá Noel/Viejito Pascuero) que viene a entregar regalos.

Pero como dicen por ahí, hay que pasar por la tormenta para que llegue la calma…Al llegar a los pies de Jesús y entender quién es Él. Me di cuenta de la maravilla de la época Navideña, aunque no este pasando momentos felices, Navidad siempre es una época de alegría, llena de paz mi corazón.

No solo celebramos el nacimiento del niño Jesús, no son los regalos, es más que eso. Jesús no sólo nació, si no que vino con la salvación en sus manos. Él nos trae el regalo más grande del ser humano, año con año.

Regresemos a María, adolecente de 15 años, pura y sin pecado dio un si rotundo al llamado de Dios. SIN saber a que se enfrentaría, SIN saber las consecuencias, SIN saber…Qué se iba a imaginar esta joven que creció esperando al Mesías como todos los judíos, que ella sería quién formaría parte de este acontecimiento. Qué de su vientre puro nacería el Redentor.

Sabía ella las consecuencias de su pueblo al verse embarazada sin casarse. Que la podrían apedrear hasta morir, pero entrego su vida a las manos de Dios con FE y Esperanza.

 José, un carpintero enamorado de María a quién tomaría por esposa en cualquier momento. Pero, ¡Se le adelantó el Espíritu Santo!
¿Cómo se habrá sentido este hombre la ver a su bella y joven prometida embarazada?. ¡Qué dolor el de su corazón!. Y así, tanto la amo que decidió dejarla sin decir nada para que no la castigará el pueblo. ¿Cuánto habrá llorado?, ¿Cuánto habrá sufrido?. Pero el Ángel del Señor en su sueño le comentó que allí moraba el Salvador del Mundo; que tomará a la mujer y se la llevara a Belén, donde deberían permanecer hasta que el Ángel le vuelva a decir cuando partir. San José, fiel, servidor de Dios, primer maestro de Jesús, la figura paterna en la tierra que amo con todas sus fuerzas a su familia.

Ese es el adviento, que nos enseña a “esperar” con ellos la venida de Dios al mundo, hecho hombre. Navidad ES: una lección de amor, de esperanza, de alegría, de fe.

Navidad es todo eso y más…

Es época de reflexión: pensar en las cosas que no hicimos, que dejamos de hacer; pensar en que nos descuidamos y a quienes descuidamos. Es época de buscar viejos amigos, ayudar al necesitado, visitar a la familia, decir muchos “te quiero”.
Es época de bondad, de mostrar lo mejor de uno y olvidar lo malo, lo feo; es época ver nuestras cualidades para destacarlas y resaltarlas.
Es época de celebración; es el nacimiento del niño Jesús, es recordar al que vino a morir por nuestros pecados. Es el mejor cumpleaños del mundo, de la historia, del ser humano.
Está es mi reflexión de Navidad, y por eso puedo decir ahora que me ENCANTA la Navidad, es una época de mucha espiritualidad, de desear al mundo bendiciones y querer celebrar el SI de nuestra Santa María, el SI de San José y el SI de Jesús por nacer y convivir con el mundo.

Gracias Niño Jesús por tu vida.