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jueves, 31 de octubre de 2013

Las Quince promesas de la Virgen María a quienes recen el Santo Rosario


PADRE PÍO - SANTO ROSARIO
Las promesas del Rosario
1. Aquellos que recen con enorme fe el Rosario recibirán gracias especiales.
2. Prometo mi protección y las gracias más grandes a aquellos que recen el Rosario.
3. El Rosario es una arma poderosa para no ir al infierno, destruirá los vicios, disminuirá los pecados, y defendernos de las herejías.
4. Se otorgará la virtud y las buenas obras abundarán, se otorgará la piedad de Dios para las almas, rescatará a los corazones de la gente de su amor terrenal y vanidades, y los elevará en su dedeo por las cosas eternas. Las mismas almas se santificarán por este medio.
5. El alma que se encomiende a mi en el Rosario no perecerá.
6. Quien rece el Rosario devotamente, y lleve los misterios como testimonio de vida no conocerá la desdicha. Dios no lo castigará en su justicia, no tendrá una muerte violenta, y si es justo, permanecerá en la gracia de Dios, y tendrá la recompensa de la vida eterna.
7. Aquel que sea verdadero devoto del Rosario no perecerá sin los Sagrados Sacramentos.
8. Aquellos que recen con mucha fe el Santo Rosario en vida y en la hora de su muerte encontrarán la luz de Dios y la plenitud de su gracia, en la hora de la muerte participarán en el paraíso por los méritos de los Santos.
9. Libraré del purgatorio a quienes recen el Rosario devotamente.
10. Los niños devotos al Rosario merecerán un alto grado de Gloria en el cielo.
11. Obtendrán todo lo que me pidan mediante el Rosario.
12. Aquellos que propaguen mi Rosario serán asistidos por mí en sus necesidades.
13. Mi hijo me ha concedido que todo aquel que se encomiende a mi al rezar el Rosario tendrá como intercesores a toda la corte celestial en vida y a la hora de la muerte.
14. Son mis niños aquellos que recitan el Rosario, y hermanos y hermanas de mi único hijo, Jesucristo.
15. La devoción a mi Rosario es una gran señal de profecía.

Bendiciones del Rosario

1. Los pecadores son perdonados.
2. Las almas sedientas son refrescadas.
3. Aquellos que son soberbios encuentran la sencillez.
4. Aquellos que sufren encontrarán consuelo.
5. Aquellos que estan intranquilos encontrarán paz.
6. Los pobres encontrarán paz.
7. Los religiosos son reformados.
8. Los vivos aprenderán a sobrepasar el orgullo.
9. Los muertos (las almas santas) aliviarán sus dolores por privilegios.

Los beneficios del Rosario

1. Nos otorga gradualmente un conocimiento completo de Jesucristo.
2. Purifica nuestras almas, lavando nuestras culpas.
3. Nos da la victoria sobre nuestros enemigos.
4. Nos facilita practicar la virtud.
5. Nos enciende el amor a Nuestro Señor.
6. Nos enriquece con gracias y méritos.
7. Nos provee con lo necesario para pagar nuestras deudas a Dios y a nuestros familiares cercanos, y finalmente, se obtiene toda clase de gracia de nuestro Dios todopoderoso.

Como Rezar el Rosario

¿Sabían que nuestros hermanos separados usan el Santo Rosario para alejar a los demonios?

No hay oración más potente que el AVE MARÍA, ya que ella será quién dirigirá esa batalla al final de los tiempos y es quién aplastará la cabeza de la serpiente. Repetir el Ave María dentro del Santo Rosario ayuda a que entremos en una profunda meditación de la vida de Jesús en cada misterio. Y a la vez, le regalamos una rosa a la Virgen María en cada oración. Por eso, rezar el Santo Rosario debe de hacerse sin distracciones. Un Rosario orado con fe es más potente que una bomba núclear.
Aprovecha y antes de comenzar a rezarlo, haz tus peticiones al Señor: de gracias, de perdón, de amor, de salud, de fe, de lo que quieras y luego concentrate en cada misterio. Una vez entrás en profunda dedicación a la oración verás que el tiempo vuela, y te enamorarás de esta bella devoción y tu vida cambiará. No hay duda de ello.

IMAGEN DE COMO REZAR EL SANTO ROSARIO
ORACIONES DEL SANTO ROSARIO
La Señal de la Cruz
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

El Credo
Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del Cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está a la diestra de Dios Padre; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, la Comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna. Amén.

El Padre Nuestro
Padre Nuestro, que estás en el cielo. Santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Ave María
Dios te salve, María. Llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

JACULATORIAS (PUEDES HACER UNA DE LAS DOS O AMBAS)
Madre de Gracia
V. María, Madre de Gracia, Madre de Misericordia.
R. En la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora.
Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, sálvanos del fuego del infierno y guía todas las almas al Cielo, especialmente aquellas que necesitan más de tu misericordia. (Oración de Fátima).

SALVE
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

 MISTERIOS DEL ROSARIO



MISTERIOS GOZOSOS (lunes y sábado)
1. La Encarnación del Hijo de Dios.
2. La Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel.
3. El Nacimiento del Hijo de Dios.
4. La Purificación de la Virgen Santísima.
5. La Pérdida del Niño Jesús y su hallazgo en el templo.
MISTERIOS DOLOROSOS (martes y viernes)
1. La Oración de Nuestro Señor en el Huerto.
2. La Flagelación del Señor.
3. La Coronación de espinas.
4. El Camino del Monte Calvario.
5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor.

MISTERIOS GLORIOSOS (miércoles y domingo)
1. La Resurrección del Señor.
2. La Ascensión del Señor.
3. La Venida del Espíritu Santo.
4. La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos.
5. La Coronación de la Santísima Virgen.
MISTERIOS LUMINOSOS (jueves) (1)
1. El Bautismo de Jesús en el Jordán.
2. La Autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná.
3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.
4. La Transfiguración.
5. La institución de la Eucaristía.




1. Nuevos misterios propuestos por Juan Pablo II a la contemplación de los creyentes en la Carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae (16-10-2002.) Se llaman misterios de luz o misterios luminosos porque en su vida pública Cristo se manifiesta como misterio de luz: “Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo” (Jn 9, 5). Estos nuevos misterios se rezan el jueves, pasando la segunda contemplación de los misterios gozosos al sábado.

Letania Lauretana

Señor, ten piedad de nosotros
Cristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros
Cristo óyenos, Cristo óyenos
Cristo escúchanos, Cristo escúchanos
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros
Dios Hijo redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios
Santa María, Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre virginal,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso insigne de devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consuelo de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los ángeles,
Reina de los patriarcas,
Reina de los profetas,
Reina de los apóstoles,
Reina de los mártires,
Reina de los confesores,
Reina de las vírgenes,
Reina de todos los santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina elevada al cielo,
Reina del santísimo rosario,
Reina de las familias,
Reina de la paz,
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Oremos:
Te rogamos, Señor, que nos concedas a nosotros tus sievos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo y, por la gloriosa intercesión de la bienaventurada Virgen María, seamos librados de la tristeza presente y disfrutemos de la eterna alegría. Por Cristo nuestro Señor.
Amén.

El Santo Rosario

Terminamos el mes dedicado al Santo Rosario. Y con ello quiero compartir con ustedes toda la información necesaria, para que puedan rezarlo lo más seguido posible, ya que como sabrán es el arma más poderosa que pueda ver contra el maligno. Además de llevarles la paz a sus vidas y a sus hogares.
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¿Qué es el Santo Rosario?
Hasta ahora se ha considerado como la mejor definición del Rosario, la que dio el Sumo Pontífice San Pío V en su “Bula” de 1569: “El Rosario o salterio de la Sma. Virgen, es un modo piadosísimo de oración, al alcance de todos, que consiste en ir repitiendo el saludo que el ángel le dio a María; interponiendo un Padrenuestro entre cada diez Avemarías y tratando de ir meditando mientras tanto en la Vida de Nuestro Señor”. El Rosario constaba de 15 Padrenuestros y 150 Avemarías, en recuerdo de los 150 Salmos. Ahora son 20 Padrenuestros y 200 Avemarías, al incluir los misterios de la luz.
La palabra Rosario significa “Corona de Rosas”. Nuestra Señora ha revelado a varias personas que cada vez que dicen el Ave María le están dando a Ella una hermosa rosa y que cada Rosario completo le hace una corona de rosas. La rosa es la reina de las flores, y así el Rosario es la rosa de todas las devociones, y por ello la mas importante de todas.
El Rosario esta compuesto de dos elementos: oración mental y oración verbal.
En el Santo Rosario la oración mental no es otra cosa que la meditación sobre los principales misterios o hechos de la vida, muerte y gloria de Jesucristo y de su Santísima Madre. Estos veinte misterios se han dividido en cuatro grupos: Gozosos, Luminosos, Dolorosos y Gloriosos.
La oración verbal consiste en recitar quince decenas (Rosario completo) o cinco decenas del Ave María, cada decena encabezada por un Padre Nuestro, mientras meditamos sobre los misterios del Rosario.
La Santa Iglesia recibió el Rosario en su forma actual en el año 1214 de una forma milagrosa: cuando Nuestra Señora se apareciera a Santo Domingo y se lo entregara como un arma poderosa para la conversión de los herejes y otros pecadores de esos tiempos. Desde entonces su devoción se propagó rápidamente alrededor del mundo con increíbles y milagrosos resultados.
Entre las varias formas y modos de honrar a la Madre de Dios, optando por las que son mejores en si mismas y mas agradables a Ella, es el rezo del Santo Rosario la que ocupa el lugar preeminente. Vale la pena recordar que entre las variadas apariciones de la Santísma Virgen, siempre Ella ha insistido en el Rezo del Rosario. Es así como, por ejemplo, el 13 de Mayo de 1917 en un pueblo de Portugal llamado Cova de Iria, la Santísima Virgen insiste con vehemencia el rezo del Rosario a los tres pastorcitos, en una de sus muchas apariciones a estos tres videntes.
Siendo un sacramental, el Santo Rosario contiene los principales misterios de nuestra religión Católica, que nutre y sostiene la fe, eleva la mente hasta las verdades divinamente reveladas, nos invita a la conquista de la eterna patria, acrecienta la piedad de los fieles, promueve las virtudes y las robustece. El Rosario es alto en dignidad y eficacia, podría decirse que es la oración más fácil para los sencillos y humildes de corazón, es la oración mas especial que dirigimos a nuestra Madre para que interceda por nosotros ante el trono de Dios.
El Santo Rosario prolonga la vida litúrgica de la Iglesia pero no la sustituye, al contrario enriquece y da vigor a la misma liturgia. Es por ello, que el Santo Rosario se enmarca como una plegaria dentro de la religiosidad popular que contiene un gran tesoro de volares que responde con sabiduría cristiana a los grandes interrogantes de la existencia.
El pueblo latinoamericano es profundamente Mariano, reconoce con una gran sabiduría popular católica, que llegamos a Jesús Salvador a través de María Santísima su Madre y desde los mismos tiempos del descubrimiento y de la conquista de América, se genero una gran devoción por la Virgen María; en Ella, nuestros pueblos siempre han mirado el rostro maternal de quien nos trajo la salvación y con la primera manifestación explicita de la Reina del Cielo en tierra americana, con rostro y figura de mujer mestiza, en México, se acrecentó aun mayor el amor y la devoción a ella en todos los países hispano parlantes, reconociéndola como nuestra propia Madre, llena de amor, de misericordia y de piedad para con sus hijos. Sentimiento que va en relación directa con el origen mismo de la Maternidad Divina: María es Madre de Dios Redentor es también verdaderamente la Madre de todos los miembros de Cristo, porque Ella colaboro con su amor a que nacieran en la Iglesia, los creyentes, miembros de aquella cabeza que es Cristo.
El paso del tiempo, las costumbres modernas, y la innovación de formas de oración, no pueden dejar a un lado el rezo del Santa Rosario. De hecho, los Santos Padres y los Santos han tenido una profunda devoción a este sacramental, nosotros como católicos y como amantes de la Reina del Cielo hemos de ser fervientes devotos del Rosario. Es digno de recordar que la familia que reza unida permanece unida, Que la recitación piadosa y consciente del Santo Rosario nos traiga la paz al alma y nos una más estrechamente a María para vivir auténticamente nuestro cristianismo.

HISTORIA DEL ROSARIO

En la antigüedad, los romanos y los griegos solían coronar con rosas a las estatuas que representaban a sus dioses como símbolo del ofrecimiento de sus corazones. La palabra Rosario significa “Corona de Rosas”.
Siguiendo esta tradición, las mujeres cristianas que eran llevadas al martirio por los romanos, marchaban por el Coliseo vestidas con sus ropas más vistosas y con sus cabezas adornadas de coronas de rosas, como símbolo de alegría y de la entrega de sus corazones al ir al encuentro de Dios. Por la noche, los cristianos recogían sus coronas y por cada rosa, recitaban una oración o un salmo por el eterno descanso del alma de las mártires.
La Iglesia recomendó rezar el rosario, el cual consistía en recitar los 150 salmos de David, pues era considerada una oración sumamente agradable a Dios y fuente de innumerables gracias para aquellos que la rezaran. Sin embargo, esta recomendación sólo la seguían las personas cultas y letradas, pero no la mayoría de los cristianos. Por esto, la Iglesia sugirió que aquellos que no supieran leer, suplantaran los 150 salmos por 150 Avemarías, divididas en quince decenas. A este “rosario corto” se le llamó “el salterio de la Virgen”.
A finales del siglo XII, Santo Domingo de Guzmán sufría al ver que la gravedad de los pecados de la gente estaba impidiendo la conversión de los albigenses y decidió ir al bosque a rezar. Estuvo en oración tres días y tres noches haciendo penitencia y flagelándose hasta perder el sentido. En este momento, se le apareció la Virgen con tres ángeles y le dijo que la mejor arma para convertir a las almas duras no era la flagelación, sino el rezo de su salterio.
Santo Domingo se dirigió en ese mismo momento a la catedral de Toulouse, sonaron las campanas y la gente se reunió para escucharlo. Cuando iba a empezar a hablar, se soltó una tormenta con rayos y viento muy fuerte que hizo que la gente se asustara. Todos los presentes pudieron ver que la imagen de la Virgen que estaba en la catedral, alzaba tres veces los brazos hacia el Cielo. Santo Domingo empezó a rezar el salterio de la Virgen y la tormenta se terminó.
En otra ocasión, Santo Domingo tenía que dar un sermón en la Iglesia de Notre Dame en París con motivo de la fiesta de San Juan y, antes de hacerlo, rezó el Rosario. La Virgen se le apareció y le dijo que su sermón estaba bien, pero que mejor lo cambiara y le entregó un libro con imágenes, en el cual le explicaba lo mucho que gustaba a Dios el rosario de Avemarías porque le recordaba ciento cincuenta veces el momento en que la humanidad, representada por María, había aceptado a su Hijo como Salvador.
Santo Domingo cambió su homilía y habló de la devoción del Rosario y la gente comenzó a rezarlo con devoción, a vivir cristianamente y a dejar atrás sus malos hábitos.
Santo Domingo murió en 1221, después de una vida en la que se dedicó a predicar y hacer popular la devoción del Rosario entre las gentes de todas las clases sociales para el sufragio de las almas del Purgatorio, para el triunfo sobre el mal y prosperidad de la Santa Madre de la Iglesia.
El rezo del Rosario mantuvo su fervor por cien años después de la muerte de Santo Domingo y empezó a ser olvidado.
En 1349, hubo en Europa una terrible epidemia de peste a la que se le llamó “la muerte negra” en la que murieron muchísimas personas.
Fue entonces cuando el fraile Alan de la Roche, superior de los dominicos en la misma provincia de Francia donde había comenzado la devoción al Rosario, tuvo una aparición, en la cual Jesús, la Virgen y Santo Domingo le pidieron que reviviera la antigua costumbre del rezo del Santo Rosario. El Padre Alan comenzó esta labor de propagación junto con todos los frailes dominicos en 1460. Ellos le dieron la forma que tiene actualmente, con la aprobación eclesiástica. A partir de entonces, esta devoción se extendió en toda la Iglesia.

¿Cuándo se instituyó formalmente esta fiesta?
El 7 de octubre de 1571 se llevó a cabo la batalla naval de Lepanto, en la cual los cristianos vencieron a los turcos. Los cristianos sabían que si perdían esta batalla, su religión podía peligrar y por esta razón confiaron en la ayuda de Dios a través de la intercesión de la Santísima Virgen. El Papa San Pío V pidió a los cristianos rezar el rosario por la flota. En Roma estaba el Papa despachando asuntos cuando de repente se levantó y anunció que la flota cristiana había sido victoriosa. Ordena el toque de campanas y una procesión. Días más tarde llegaron los mensajeros con la noticia oficial del triunfo cristiano. Posteriormente, instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias el 7 de octubre.
Un año más tarde, Gregorio XIII cambió el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario y determinó que se celebrase el primer domingo de Octubre (día en que se había ganado la batalla). Actualmente se celebra la fiesta del Rosario el 7 de Octubre y algunos dominicos siguen celebrándola el primer domingo del mes.
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FUERZA DEL ROSARIO

A lo largo de la historia, se ha visto como el rezo del Santo Rosario pone al demonio fuera de la ruta del hombre y de la Iglesia. Llena de bendiciones a quienes lo rezan con devoción. Nuestra Madre del Cielo ha seguido promoviéndolo, principalmente en sus apariciones a los pastorcillos de Fátima.
El Rosario es una verdadera fuente de gracias. María es medianera de las gracias de Dios. Dios ha querido que muchas gracias nos lleguen por su conducto, ya que fue por ella que nos llegó la salvación.
Todo cristiano puede rezar el Rosario. Es una oración muy completa, ya que requiere del empleo simultáneo de tres potencias de la persona: física, vocal y espiritual. Las cuentas favorecen la concentración de la mente.
Rezar el Rosario es como llevar diez flores a María en cada misterio. Es una manera de repetirle muchas veces lo mucho que la queremos. El amor y la piedad no se cansan nunca de repetir con frecuencia las mismas palabras, porque siempre contienen algo nuevo. Si lo rezamos todos los días, la Virgen nos llenará de gracias y nos ayudará a llegar al Cielo. María intercede por nosotros sus hijos y no nos deja de premiar con su ayuda. Al rezarlo, recordamos con la mente y el corazón los misterios de la vida de Jesús y los misterios de la conducta admirable de María: los gozosos, los dolorosos, los gloriosos y los luminosos. Nos metemos en las escenas evangélicas: Belén, Nazaret, Jerusalén, el huerto de los Olivos, el Calvario, María al pie de la cruz, Cristo resucitado, el Cielo, todo esto pasa por nuestra mente mientras nuestros labios oran.

Fuente: Catholic.net

jueves, 10 de octubre de 2013

Todos invitados a consagrarnos a la Virgen María, este 13 de octubre

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Les comparto este correo que recibí hace unos días. Creo que es un buen momento para que estemos todos consagrados a la Virgen María.

En forma personal puedes prepararte para la Consagración universal que hará el Papa S.S Francisco al Inmaculado Corazón de María en Ciudad del Vaticano el 13 de Octubre 2013 en la Jornada Mariana del Año de la Fe.

Podemos unirnos espiritualmente ese gran 13 de Octubre y consagrarnos cada uno, desde donde nos encontremos, al Inmaculado Corazón de María, según el modelo de consagración propuesto por San Luis María de Montfort.

Todos estamos invitados a hacer la consagración, ponernos en manos de María para cooperar en el advenimiento del Reino de su amado Hijo Jesús en el mundo. CONSAGRACIÓN DE SÍ MISMO A JESUCRISTO
POR MEDIO DE MARÍA
(San Luis María Grigñón de Montfort)

¡Oh Jesús, Sabiduría eterna y encarnada!, verdadero Dios y verdadero hombre, Hijo único del Padre Eterno y de María, siempre virgen! Te adoro en la gloria del Padre, durante la eternidad y en el seno virginal de María, tu Madre, en el tiempo de tu Encarnación.
Te doy gracias porque, anonadándote, haz venido al mundo –hombre entre los hombres y servidor del Padre– para librarme de la esclavitud del pecado.
Te alabo y glorifico Señor, porque has vivido en obediencia amorosa a María, para hacerme fiel discípulo suyo. Desgraciadamente, no he guardado los votos y promesas de mi bautismo y no soy digno de llamarme hijo de Dios. Por ello, acudo a la misericordiosa intercesión de tu Madre, esperando obtener por su ayuda el perdón de mis pecados y una continua comunión contigo, Oh Sabiduría Encarnada.
Te saludo, pues, oh María Inmaculada, templo viviente de Dios: en ti ha puesto su morada la Sabiduría Eterna para recibir la adoración de los ángeles y de los hombres. Te saludo, oh Reina del cielo y de la tierra: a ti están sometidas todas las criaturas. Te saludo, refugio seguro de los pecadores: todos experimentan tu gran misericordia. Acepta los anhelos que tengo de la Divina Sabiduría y mi consagración total.
Yo, N…., consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en tus manos mis compromisos bautismales. Renuncio a Satanás, a sus seducciones, a sus pompas y a sus obras, y me consagro a Jesucristo para llevar mi cruz detrás de El, en la fidelidad de cada día a la voluntad del Padre. En presencia de toda la corte celestial, te elijo en este día por mi Madre y Maestra. Me entrego y consagro a ti, como tu esclavo, mi cuerpo y mi alma, mis posesiones tanto internas como externas, incluso el valor de todas mis buenas acciones, pasadas, presentes y futuras, dejando en ti, el entero y completo derecho de disponer de mi, y todo lo que me pertenece, sin excepción, de acuerdo a tu voluntad, para mayor gloria de Dios en el tiempo y en la eternidad.
Madre del Señor, acepta esta pequeña ofrenda de mi vida y preséntala a tu Hijo: si El me redimió con tu colaboración, debe también ahora recibir de tu mano, el don total de mí mismo. En adelante, deseo honrarte y obedecerte en todo como verdadero esclavo tuyo.
¡Oh Corazón Inmaculado de María!, que yo viva plenamente esta consagración para prolongar en mí la amorosa obediencia de tu Hijo y dar respuesta a la misión trascendental que Dios te ha confiado en la historia de la salvación. ¡Madre de misericordia!, alcánzame la verdadera Sabiduría de Dios, y hazme plenamente disponible a tu acción maternal. Colócame así, entre los que tu amas, enseñas, guías, alimentas y proteges como hijos tuyos. ¡Oh Virgen fiel!, haz de mí un auténtico discípulo e imitador de tu Hijo, la Sabiduría Encarnada. Contigo, Madre y modelo de mi vida, llegaré a la perfecta madurez de Jesucristo en la tierra y a la gloria del cielo.
Amén ¡Totus Tuus! 

fatima

Aprovecha y hazlo en familia e invita a todas las personas que puedas, ya sea tu familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, etc.

martes, 4 de junio de 2013

Junio: Mes del Sagrado Corazón de Jesús


Adoramos el Corazón de Cristo porque es el corazón del Verbo encarnado, del Hijo de Dios hecho hombre
 
Junio: Mes del Sagrado Corazón de Jesús
Junio: Mes del Sagrado Corazón de Jesús

Explicación de la fiesta

La imagen del Sagrado Corazón de Jesús nos recuerda el núcleo central de nuestra fe: todo lo que Dios nos ama con su Corazón y todo lo que nosotros, por tanto, le debemos amar. Jesús tiene un Corazón que ama sin medida.
Y tanto nos ama, que sufre cuando su inmenso amor no es correspondido.

La Iglesia dedica todo el mes de junio al Sagrado Corazón de Jesús, con la finalidad de que los católicos lo veneremos, lo honremos y lo imitemos especialmente en estos 30 días.

Esto significa que debemos vivir este mes demostrandole a Jesús con nuestras obras que lo amamos, que correspondemos al gran amor que Él nos tiene y que nos ha demostrado entregándose a la muerte por nosotros, quedándose en la Eucaristía y enseñándonos el camino a la vida eterna.
Todos los días podemos acercarnos a Jesús o alejarnos de Él. De nosotros depende, ya que Él siempre nos está esperando y amando.

Debemos vivir recordandolo y pensar cada vez que actuamos: ¿Qué haría Jesús en esta situación, qué le dictaría su Corazón? Y eso es lo que debemos hacer (ante un problema en la familia, en el trabajo, en nuestra comunidad, con nuestras amistades, etc.).
Debemos, por tanto, pensan si las obras o acciones que vamos a hacer nos alejan o acercan a Dios.

Tener en casa o en el trabajo una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, nos ayuda a recordar su gran amor y a imitarlo en este mes de junio y durante todo el año.

Origen de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús

Santa Margarita María de Alacoque era una religiosa de la Orden de la Visitación. Tenía un gran amor por Jesús. Y Jesús tuvo un amor especial por ella.

Se le apareció en varias ocasiones para decirle lo mucho que la amaba a ella y a todos los hombres y lo mucho que le dolía a su Corazón que los hombres se alejaran de Él por el pecado.
Durante estas visitas a su alma, Jesús le pidió que nos enseñara a quererlo más, a tenerle devoción, a rezar y, sobre todo, a tener un buen comportamiento para que su Corazón no sufra más con nuestros pecados.

El pecado nos aleja de Jesús y esto lo entristece porque Él quiere que todos lleguemos al Cielo con Él. Nosotros podemos demostrar nuestro amor al Sagrado Corazón de Jesús con nuestras obras: en esto precisamente consiste la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.

Las promesas del Sagrado Corazón de Jesús:

Jesús le prometió a Santa Margarita de Alacoque, que si una persona comulga los primeros viernes de mes, durante nueve meses seguidos, le concederá lo siguiente:

1. Les daré todas las gracias necesarias a su estado (casado(a), soltero(a), viudo(a) o consagrado(a) a Dios).
2. Pondré paz en sus familias.
3. Los consolaré en todas las aflicciones.
4. Seré su refugio durante la vida y, sobre todo, a la hora de la muerte.
5. Bendeciré abundantemente sus empresas.
6. Los pecadores hallarán misericordia.
7. Los tibios se harán fervorosos.
8. Los fervorosos se elevarán rápidamente a gran perfección.
9. Bendeciré los lugares donde la imagen de mi Corazón sea expuesta y venerada.
10. Les daré la gracia de mover los corazones más endurecidos.
11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón y jamás será borrado de Él.
12. La gracia de la penitencia final: es decir, no morirán en desgracia y sin haber recibido los Sacramentos.

Oración de Consagración al Sagrado Corazón de Jesús

Podemos conseguir una estampa o una figura en donde se vea el Sagrado Corazón de Jesús y, ante ella, llevar a cabo la consagración familiar a su Sagrado Corazón, de la siguiente manera:

Señor Jesucristo, arrodillados a tus pies,
renovamos alegremente la Consagración
de nuestra familia a tu Divino Corazón.

Sé, hoy y siempre, nuestro Guía,
el Jefe protector de nuestro hogar,
el Rey y Centro de nuestros corazones.

Bendice a nuestra familia, nuestra casa,
a nuestros vecinos, parientes y amigos.

Ayúdanos a cumplir fielmente nuestros deberes, y participa de nuestras alegrías y angustias, de nuestras esperanzas y dudas, de nuestro trabajo y de nuestras diversiones.

Danos fuerza, Señor, para que carguemos nuestra cruz de cada día y sepamos ofrecer todos nuestros actos, junto con tu sacrificio, al Padre.

Que la justicia, la fraternidad, el perdón y la misericordia estén presentes en nuestro hogar y en nuestras comunidades.
Queremos ser instrumentos de paz y de vida.

Que nuestro amor a tu Corazón compense,
de alguna manera, la frialdad y la indiferencia, la ingratitud y la falta de amor de quienes no te conocen, te desprecian o rechazan.

Sagrado Corazón de Jesús, tenemos confianza en Ti.
Confianza profunda, ilimitada.

Sugerencias para vivir la fiesta:
  • Poner una estampa del Sagrado Corazón de Jesús, algún pensamiento y la oración para la Consagración al Sagrado Corazón de Jesús.


  • Hacer una oración en la que todos pidamos por tener un corazón como el de Cristo.


  • Leer en el Evangelio pasajes en los que se podamos observar la actitud de Jesús como fruto de su Corazón.
  • miércoles, 8 de mayo de 2013

    Mayo: Mes de María

    Mayo: Mes de María

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    La Iglesia otorga este mes a María para conocerla y amarla más


                    
     
    Mayo es el mes de las las flores, de la primavera. Muchas familias esperan este mes para celebrar la fiesta por la recepción de algún sacramento de un familiar. También, Mayo es el mes en el que todos recuerdan a su mamá (el famoso 10 de Mayo) y las flores son el regalo más frecuente de los hijos para agasajar a quien les dio la vida. Por otro lado, todos saben que este mes es el ideal para estar al aire libre, rodeado de la belleza natural de nuestros campos. Precisamente por esto, porque todo lo que nos rodea nos debe recordar a nuestro Creador, este mes se lo dedicamos a la más delicada de todas sus creaturas: la santísima Virgen María, alma delicada que ofreció su vida al cuidado y servicio de Jesucristo, nuestro redentor.
    Celebremos, invitando a nuestras fiestas a María, nuestra dulce madre del Cielo.

    ¿Qué se acostumbra hacer este mes?
    • Ofrecimiento de flores a la Virgen.
        Este es el mejor regalo que podemos hacerle a la Virgen. Regalar flores es una manera que tenemos las personas para decirle a alguien que la queremos mucho. A la Virgen le gusta que le llevemos flores y, también, si se puede, le podemos cantar sus canciones preferidas como las que te sugerimos más adelante, en la página……..
        Para dar mayor solemnidad al Ofrecimiento, los niños pueden ir vestidos de blanco, símbolo de pureza.
    • Reflexionar en los principales misterios de la vida de María.
        Reflexionar implica hacer un esfuerzo con la mente, la imaginación y, también, con el corazón, para profundizar en las virtudes que la Virgen vivió a lo largo de su vida. Podemos meditar en cómo María se comportó, por ejemplo, durante:
        -
    la Anunciación
        -la Visita a su prima Isabel
        -
    el Nacimiento de Cristo
        -
    la Presentación del Niño Jesús en el templo
        -el Niño Jesús perdido y hallado en el templo
        -las Bodas de Caná
        -María al pie de la cruz.
    • Recordar las apariciones de la Virgen.En
    Fátima
        , Portugal; en
    Lourdes
        , Francia y en el Tepeyac, México
    (La Guadalupe)
        la Virgen entrega diversos mensajes, todos relacionados con el amor que Ella nos tiene a nosotros, sus hijos.
    • Meditar en los cuatro dogmas acerca de la Virgen María que son:
    1.
        Su inmaculada concepción: A la única mujer que Dios le permitió ser concebida y nacer sin pecado original fue a la Virgen María porque iba a ser madre de Cristo.
    2.
        Su maternidad divina: La Virgen María es verdadera madre humana de Jesucristo, el hijo de Dios.
    3.
        Su perpetua virginidad: María concibió por obra del Espíritu Santo, por lo que siempre permaneció virgen.
    4.
        Su asunción a los cielos: La Virgen María, al final de su vida, fue subida en cuerpo y alma al Cielo.
    • Recordar y honrar a María como Madre de todos los hombres.
        María nos cuida siempre y nos ayuda en todo lo que necesitemos. Ella nos ayuda a vencer la tentación y conservar el estado de gracia y la amistad con Dios para poder llegar al Cielo. María es la Madre de la Iglesia.
    • Reflexionar en las principales virtudes de la Virgen María.
        María era una mujer de profunda vida de oración, vivía siempre cerca de Dios. Era una mujer humilde, es decir, sencilla; era generosa, se olvidaba de sí misma para darse a los demás; tenía gran caridad, amaba y ayudaba a todos por igual; era servicial, atendía a José y a Jesús con amor; vivía con alegría; era paciente con su familia; sabía aceptar la voluntad de Dios en su vida.
    • Vivir una devoción real y verdadera a María.
        Se trata de que nos esforcemos por vivir como hijos suyos. Esto significa:
        1. Mirar a María como a una madre: Platicarle todo lo que nos pasa: lo bueno y lo malo. Saber acudir a ella en todo momento.
        2. Demostrarle nuestro cariño: Hacer lo que ella espera de nosotros y recordarla a lo largo del día.
        3. Confiar plenamente en ella: Todas las gracias que Jesús nos da, pasan por las manos de María, y es ella quien intercede ante su Hijo por nuestras dificultades.
        4. Imitar sus virtudes: Esta es la mejor manera de demostrarle nuestro amor.
    • Rezar en familia las oraciones especialmente dedicadas a María.
        La Iglesia nos ofrece bellas oraciones como la del
    Ángelus
          (que se acostumbra a rezar a mediodía)
    Regina Caeli
        Que nos ayudan a recordar el inmenso amor de nuestra madre a nosotros, sus hijos
         
        Fuente: Catholic.net

    martes, 2 de abril de 2013

    ESTE DOMINGO 07 DE ABRIL CELEBRAREMOS EN TODAS LAS IGLESIAS LA FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA

    Promesas de Jesus Misericordioso: “Los que me acojan con amor y con confianza mi generosidad sobre ellos no tendrá limites. Tendrán el triunfo sobre sus enemigos. Protegeré las casas donde se encuentre y venere esta imagen. Protegeré como una madre a su hijito recien nacido,a las almas que durante su vida difunden el culto a mi Misericcordia”

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    LAS PROMESAS DE JESUS MISERICORDIOSO
    Bendiciré a las familias donde se exponga mi imagen.Convertiré a los pecadores que ahí habiten, ayudaré a los buenos a perfeccionarse, a los tibios a volverse fervorosos.Bendiciré sus intereses, proveeré a sus necesidades espirituales y materiales: TENGAN FÉ Y CONFIANZA.Todo lo que hagan por mi será recompensado al centuplo.Esta imágen traerá beneficios espirituales a quienes la propaguen y producirá transformaciones inmediatas y resplandecientes en aquellos que me acojan con amor y agradecimiento.Cualquiera que haya guardado en su casa con devoción y amor mi divina imágen será preservado del castigo, pues , a ejemplo de los antiguos hebreos que habían marcado su casa con la cruz hecha con sangre del cordero pascual y habían sido perdonados por el ángel exterminador, así será en estos tristes momentos para aquellos que me hayan honrado exponiendo mi imagen.”JESUS MISERICORDIOSO TENEMOS CONFIANZA EN TI.TEN PIEDAD DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO.

    El origen de esta devoción es muy reciente y se debe a Sor María Faustina Kowalska. Elena Kowalska, nació en Glogowice en 1905, cerca de Cracovia, en Polonia. Unas pocas semanas antes de su vigésimo cumpleaños, entro a la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de Misericordia con el nombre María Faustina. A partir de 1931 y hasta 1938, año de su muerte, sor Faustina, tuvo una serie de revelaciones de Jesús la cuales dejó por escrito en un diario compuesto por más de 600 páginas. Durante casi veinte años esta devoción estuvo prohibida, pero desde el 15 de abril de 1978 la Santa Sede dio su autorización a la práctica de la devoción. Fue beatificada el 18 de abril de 1993 por S. S. Juan Pablo II y proclamada santa el 30 de abril de 2000. La fiesta de la misericordia se celebra el domingo siguiente al de Pascua de Resurección.

    Oraciones a La Divina Misericordia

    LA CORONILLA DE LA DIVINA MISERICORDIA
    (se reza utilizando el rosario)

    Jesús dijo a Sor Faustina (1, 197): Rezarás este rosario de la siguiente forma:
    Primero, dirás un PADRENUESTRO, un AVEMARÍA y un CREDO. 
    Después, en las cuentas del rosario correspondientes al PADRENUESTRO, dirás las siguientes palabras:
    Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y de los del mundo entero.
    BREVES ORACIONES PARA REZAR A LAS TRES DE LA TARDE
    (Tres de la tarde: hora de la misericordia)
    Expiraste, Jesús, pero Tu muerte hizo brotar un manantial de vida para las almas y el océano de Tu misericordia inundó todo el mundo. Oh, Fuente de Vida, insondable misericordia divina, anega el mundo entero derramando sobre nosotros hasta Tu última gota. (IV, 59).
    Oh, Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús, manantial de misericordia para nosotros, en Ti confío. (1, 35).
    LETANIAS A LA MISERICORDIA DIVINA
    Señor, ten piedad de nosotros.
    Cristo, ten piedad de nosotros.
    Señor, ten piedad de nosotros.
    Jesucristo, óyenos: Jesucristo escúchanos.
    Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.
    Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
    Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
    Santísima Trinidad, que sois Un solo y verdadero Dios, ten piedad
    De nosotros.

    * EN TÎ CONFÎO
    1.- Jesús, Rey de Misericordia, que has redimido el mundo.*
    2.- Jesús, Rey de Misericordia, por quien todas las cosas fueron
    creadas.*
    3.- Jesús, Rey de Misericordia, que nos has santificado.*
    4.-Jesús, Rey de Misericordia, que nos revelasteis el misterio de
    La Santísima Trinidad.*
    5.- Jesús, Rey de Misericordia, que nos manifestasteis la Omnipotencia de Dios.*
    6.- Jesús, Rey de Misericordia, que te manifiestas en la creación de los espíritus celestiales.*
    7.- Jesús, Rey de Misericordia, que nos formasteis de la nada.*
    8.- Jesús, Rey de Misericordia, que abrazas todo el universo.*
    9.- Jesús, Rey de Misericordia, que nos das la vida eterna.*
    10.-. Jesús, Rey de Misericordia, que nos proteges del castigo merecido.*
    11.- Jesús, Rey de Misericordia, que nos libras de la miseria del pecado.*
    12.- Jesús, Rey de Misericordia, que nos concedes la justificación en el verbo encarnado.*
    13.- Jesús, Rey de Misericordia, que nos concedes misericordia por Tus Santas llagas.*
    14.- Jesús, Rey de Misericordia, que brota de Tu Santísimo Corazón.*
    15.- Jesús, Rey de Misericordia, que nos distes a la Santísima Virgen como Madre de Misericordia.*
    16.- Jesús, Rey de Misericordia, por la cual has sufrido Tu encarnación, Pasión y Muerte.*
    17.- Jesús, Rey de Misericordia, por medio de la cual ayudas a todos, en todas partes y siempre.*
    18.- Jesús, Rey de Misericordia, por la cual nos has prevenido con Tus Gracias.*
    19.- Jesús, Rey de Misericordia, la que nos has manifestado revelándonos los Misterios Divinos.*
    20.- Jesús, Rey de Misericordia, la que manifestastes instituyendo Tu Santa Iglesia.*
    21.- Jesús, Rey de Misericordia, que habiendo instituido los Santos Sacramentos, nos abristes
    Los torrentes de Tus Gracias.*
    22.- Jesús, Rey de Misericordia, por la que nos has obsequiado con los Santos Sacramentos del
    Bautismo y de la Penitencia.*
    23.- Jesús, Rey de Misericordia, por la que nos has obsequiado con la Santísima Eucaristía y el
    Sacerdocio*
    24.- Jesús, Rey de Misericordia, que nos has llamado a Nuestra Santa Fe.*
    25.- Jesús, Rey de Misericordia, que la manifiestas por la conversión de los pecadores.*
    26. Jesús, Rey de Misericordia, que la manifiestas iluminando a los fieles.*
    27.- Jesús, Rey de Misericordia, que la revelas por la santificación de los justos.*
    28.- Jesús, Rey de Misericordia, que llevas a los santos a la cumbre de la santidad.*
    29.- Jesús, Rey de Misericordia, la que brota de Tus Santas llagas.*
    30.- Jesús, Rey de Misericordia, la que brota de Tu Santísimo Corazón.*
    31.- Jesús, Rey de Misericordia, que eres consuelo de los enfermos y afligidos.*
    32.- Jesús, Rey de Misericordia, que eres el único consuelo de los corazones afligidos.*
    33.- Jesús, Rey de Misericordia, que das esperanzas a las almas que se hallan en desesperación.*
    34.- Jesús, Rey de Misericordia, que acompañas a todos los hombres siempre y en todas partes.*
    35.- Jesús, Rey de Misericordia, que nos colmas con el torrente de Tus Gracias.*
    36.- Jesús, Rey de Misericordia, que eres el refugio de los moribundos.*
    37.- Jesús, Rey de Misericordia, que eres el consuelo de las almas del purgatorio.*
    38.- Jesús, Rey de Misericordia, que eres la Corona de todos los Santos.*
    39.- Jesús, Rey de Misericordia, que eres el gozo celestial de los que se salvan.*
    40.- Jesús, Rey de Misericordia, que eres la fuente inagotable de los milagros.*
    41.- Jesús, Rey de Misericordia, que eres la salvación del mundo entero.*
    Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Perdónanos Señor.
    Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Escúchanos Señor.
    Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Ten piedad de nosotros.
    Las Misericordias de Dios, son más grandes que todas sus obras.
    Por eso cantaré las Misericordias de Dios para siempre.


    ALABANZAS A LA DIVINA MISERICORDIA
    El Amor de Dios es la flor; La Misericordia el fruto. Que el alma titubeante lea estas consideraciones sobre la Misericordia Divina y recobre la confianza.
    Misericordia Divina, que brotas del seno del Padre, en Ti confío.
    Misericordia Divina, supremo atributo de Dios, en Ti confío.
    Misericordia Divina, misterio incomprensible, en Ti confío.
    Misericordia Divina, fuente que brota del misterio de la Santísima Trinidad, en Ti confío.
    Misericordia Divina, humano o angélico, en Ti confío.
    Misericordia Divina, de donde brotan vida y felicidad, en Ti confío.
    Misericordia Divina, más sublime que los cielos, en Ti confío.
    Misericordia Divina, manantial de milagros y maravillas, en Ti confío.
    Misericordia Divina, abrazando todo el universo, en Ti confío.
    Misericordia Divina, que bajas a la tierra en la Persona del Verbo Encamado, en Ti confío.
    Misericordia Divina, que manaste de la herida abierta en el Corazón de Jesús, en Ti confío.
    Misericordia Divina, enclaustrada en el Corazón por nosotros, y especialmente por los pecadores, en Ti confío.
    Misericordia Divina, insondable en la institución de la Sagrada Hostia, en Ti confío.
    Misericordia Divina, que fundaste la Santa Iglesia, en Ti confío.
    Misericordia Divina, presente en el Sacramento del Santo Bautismo, en Ti confío.
    Misericordia Divina, en la justificación de nosotros por Jesucristo, en Ti confío.
    Misericordia Divina, que nos acompañas a lo largo de la vida, en Ti confío.
    Misericordia Divina, que nos abrazas, especialmente a la hora de la muerte, en Ti confío.
    Misericordia Divina, por quien recibimos el don de la inmortalidad, en Ti confío.
    Misericordia Divina, siempre a nuestro lado en cada instante de nuestra vida, en Ti confío.
    Misericordia Divina, escudo protector de las llamas infernales, en Ti confío.
    Misericordia Divina, por quien se convierte el pecador empedernido, en Ti confío.
    Misericordia Divina, que dejas atónitos a los ángeles; inasequible también a los santos, en Ti confío.
    Misericordia Divina, insondable en todos los misterios de Dios, en Ti confío.
    Misericordia Divina, que nos rescatas de toda miseria, en Ti confío.
    Misericordia Divina, manantial de felicidad y gozo, en Ti confío.
    Misericordia Divina, que de la nada nos trajiste a la existencia, en Ti confío.
    Misericordia Divina, que rodeas con Tus brazos toda obra de Sus manos, en Ti confío.
    Misericordia Divina, que presides toda la obra de Dios, en Ti confío.
    Misericordia Divina, en la que estamos todos sumergidos, en Ti confío.
    Misericordia Divina, dulce consuelo de los corazones angustiados, en Ti confío.
    Misericordia Divina, única esperanza de los desesperados, en Ti confío.
    Misericordia Divina, remanso de corazones, paz en la turbulencia, en Ti confío.
    Misericordia Divina, gozo y éxtasis de las almas santas, en Ti confío.
    Misericordia Divina, esperanza renovada, perdida ya toda esperanza, en Ti confío.

    Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu bondadosa mirada y aumenta Tu misericordia en nosotros para que en los momentos difíciles, no nos desalentemos ni nos desesperemos, sino que, con la máxima confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es Amor y Misericordia.
    Oh incomprensible e infinita Misericordia Divina, ¿quién podrá adorarte como Te mereces. Eres la dulce esperanza del pecador. Uníos estrellas, mar y tierra en un sólo himno y cantad a coro, con vuestra mejor voz, la misericordia Divina, cuya comprensión no se nos alcanza. (11, 296-297).
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    Novena a la Divina Misericordia

    Empieza el Viernes Santo
     

    Sor Faustina escribió en su Diario: El Señor me pidió que rezara este rosario (la coronilla) durante los nueve días que preceden a la Fiesta de la Misericordia, comenzando el día de Viernes Santo. Entonces, me dijo: Por esta novena concederé todas las gracias posibles a las almas (11, 197). También se puede hacer esta novena en otros momentos y por cualquier necesidad.
    Palabras de Nuestro Señor que Sor Faustina tomó por escrito:
    Deseo que durante estos nueve días encamines almas hasta el manantial de Mi misericordia, para que encuentren allí la fortaleza, el refugio y toda aquella gracia que necesiten en las penalidades de la vida, y especialmente en la hora de la muerte. Cada día traerás a Mi corazón un grupo de almas diferentes y las sumergirás en el océano de Mi misericordia y Yo conduciré todas esas almas a la mansión de Mi Padre…   Todos los días implorarás a Mi Padre gracias para esas almas en atención a los méritos de mi amarga Pasión.
    Yo (Sor Faustina) contesté: Jesús, no sé cómo hacer esta novena y qué almas traer al abrigo de Tu Compasivo Corazón. Jesús contestó que El me haría saber qué almas encaminar hasta su corazón cada día. (Diario HI, pp. 57-65)
    Tiene Indulgencia Plenaria, establecida por Juan Pablo II para toda la Iglesia el segundo Domingo de Pascua, tal como pidió Jesús en el Diario de Santa Faustina.

    Junto con la coronilla, cada día se rezan las siguientes oraciones:
    PRIMER DÍA
    Hoy tráeme a todo el género humano, especialmente a los pecadores y sumérgelos en el océano de Mi misericordia. De esta forma me consolarás de la honda pesadumbre en que me sume la pérdida de las almas.
    Oracion
    Misericordiosísimo Jesús, cuya prerrogativa es tener compasión de nosotros y perdonarnos, no mires nuestros pecados, sino la confianza que depositamos en Tu bondad infinita. Acógenos en la morada de Tu Piadosísimo Corazón y no permitas que salgamos jamás de el. Te lo pedimos por el amor que te une al Padre y al Espíritu Santo.
    Padre Eterno, vuelve Tu compasiva mirada hacia todo el género humano y en especial hacia los pobres pecadores, todos unidos en el Piadosísimo Corazón de Jesús. Por los méritos de Su dolorosa Pasión, muéstranos Tu misericordia, para que alabemos la omnipotencia de Tu misericordia, por los siglos de los siglos. Amén.

    SEGUNDO DÍA
    Hoy tráeme las almas de los sacerdotes y religiosos y sumérgelas en Mi misericordia insondable. Fueron ellos los que me dieron fortaleza para soportar hasta el fin las amarguras de Mi Pasión. A través de ellos, como por canales, Mi misericordia fluye hasta los hombres.
    Oracion
    Misericordiosísimo Jesús, de quien procede toda bondad, multiplica Tus gracias sobre las religiosas  consagradas a Tu servicio, para que puedan hacer obras dignas de misericordia; y que todos aquellos que las vean, glorifiquen al Padre de Misericordia que está en el cielo.
    Padre Eterno, vuelve Tu mirada misericordiosa hacia el grupo elegido en Tu viña – hacia las almas de sacerdotes y religiosos -; dótalos con la fortaleza de Tus bendiciones. Por el amor del corazón de Tu Hijo, en el cual están unidos, impárteles Tu poder y Tu luz, para que guíen a otros en el camino de la salvación y con una sola voz canten alabanzas a tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.

    TERCER DÍA
    Hoy tráeme a todas las almas devotas y fieles y sumérgelas en el océano de Mi misericordia. Ellas me confortaron a lo largo del Vía Crucis. Fueron gota de consuelo en un océano de amargura.
    Oracion
    Misericordiosísimo Jesús, del tesoro de Tu misericordia distribuye Tus gracias a raudales entre todos y cada uno de nosotros. Acógenos en el seno de Tu Compasivísimo Corazón y no permitas que salgamos nunca. Te imploramos esta gracia en virtud del más excelso de los amores; aquel con el que Tu corazón arde tan fervorosamente por el Padre Celestial.
    Padre Eterno, vuelve Tu piadosa mirada hacia las almas fieles, pues que guardan el legado de Tu Hijo. Por los méritos y dolores de Su Pasión, concédeles Tu bendición y tenlos siempre bajo Tu tutela. Que nunca claudique su amor o pierdan el tesoro de nuestra santa fe, sino que, con todo el ejército de Angeles y Santos, glorifiquen tu infinita misericordia por los siglos de los siglos. Amén.

    CUARTO DÍA
    Hoy tráeme a los que no creen en mí1 y a los que todavía no me conocen. Pensaba en ellos durante las angustias de Mi Pasión, y su futuro fervor servía de consuelo a Mi corazón. Sumérgelos en el océano de Mi misericordia.
    Oracion
    Piadosísimo Jesús, Tú que eres Luz del género humano, recibe en la morada de Tu corazón lleno de compasión, las almas de aquellos que todavía no creen en Ti, o que no te conocen. Que los rayos de Tu gracia los iluminen para que también, unidos a nosotros, ensalcen tu maravillosa misericordia; y no los dejes salir de la morada de Tu corazón desbordante de piedad.
    Padre Eterno, vuelve Tu piadosa mirada a las almas de aquellos que no creen en Tu Hijo y las de aquellos que todavía no te conocen pero anidan en el Compasivo Corazón de Jesús. Aproxímalos a la luz del Evangelio. Estas almas desconocen la gran felicidad que es amarte. Concédeles que también ellos ensalcen la generosidad de Tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.

    QUINTO DÍA
    Hoy tráeme las almas de nuestros hermanos separados2  y sumérgelas en el océano de Mi misericordia. Durante las angustias de Mi Pasión desgarraron Mi Cuerpo y Mi Corazón, es decir, mi Iglesia. A medida que se reincorporan a ella, Mis heridas cicatrizan y de esta forma sirven de bálsamo a Mi Pasión.
    Oracion
    Misericordiosísimo Jesús, que eres la Bondad misma, no niegues la luz a aquellos que Te buscan. Recibe en el seno de tu corazón desbordante de piedad las almas de nuestros hermanos separados. Encamínalos, con la ayuda de Tu luz, a la unidad de la Iglesia y no los dejes marchar del cobijo de Tu Compasivo Corazón, todo amor; haz que también ellos lleguen a glorificar la generosidad de Tu misericordia.
    Padre Eterno, vuelve tu piadosa mirada hacia las almas de nuestros hermanos separados, especialmente hacia las almas de aquellos que han malgastado Tus bendiciones y abusado de Tus gracias, manteniéndose obstinadamente en el error. También a ellos da cobijo el Corazón misericordiosísimo de Jesús; no mires sus errores, sino el amor de Tu Hijo y los dolores de la Pasión que sufrió y que aceptó por su bien. Haz que glorifiquen Tu gran misericordia por los siglos de los siglos. Amén.

    SEXTO DÍA
    Hoy tráeme las almas mansas y humildes y las almas de los niños pequeños y sumérgelas en Mi misericordia. Son éstas las más parecidas a Mi corazón. Me proporcionaron fortaleza durante Mi amarga agonía, puesto que las veía como Angeles terrestres, velando junto a Mis altares. Derramo sobre ellas gracias torrenciales, porque sólo el alma humilde es capaz de recibir Mi gracia. Distingo a las almas humildes con Mi confianza.
    Oracion
    Misericordiosísimo Jesús, que dijiste: Aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón. Acoge en el seno de Tu corazón desbordante de piedad a todas las almas mansas y humildes y las de los niños pequeños. Estas almas son la delicia de las regiones celestiales y las preferidas del Padre Eterno, pues se recrea en ellas muy particularmente. Son como un ramillete de florecillas que despidieran su perfume ante el trono de Dios. El mismo Dios se embriaga con su fragancia. Ellas encuentran abrigo perenne en Tu Piadosísimo Corazón, Oh Jesús, y entonan, incesantemente himnos de amor y gloria.
    Padre Eterno, vuelve Tu mirada llena de misericordia hacia estas almas mansas, hacia estas almas humildes y hacia los niños pequeños acurrucados en el seno del corazón desbordante de piedad de Jesús. Estas almas se asemejan más a Tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra hasta alcanzar Tu Trono, Señor. Padre de misericordia y bondad suma, Te suplico, por el amor que Te inspiran estas almas y el gozo que Te proporcionan: Bendice a todo el género humano, para que todas las almas a la par entonen las alabanzas que a Tu misericordia se deben por los siglos de los siglos. Amén.

    SÉPTIMO DÍA
    Hoy tráeme las almas que veneran y glorifican especialmente Mi misericordia3  y sumérgelas en Mi misericordia. Ellas sintieron los sufrimientos de Mi Pasión y penetraron en Mi espíritu más profundamente que ninguna otra. Son vivo reflejo de Mi piadoso corazón, y resplandecerán con esplendor especial en la vida futura. Ninguna de ellas sufrirá el tormento del fuego eterno, porque las defenderé con particular empeño a la hora de la muerte.
    Oracion
    Misericordiosísimo Jesús, cuyo Tu corazón es el amor mismo, recibe en el seno de Tu corazón piadosísimo las almas de aquellos que de una manera especial alaban y honran la grandeza de Tu misericordia. Son poderosas con el poder de Dios mismo. En medio de las dificultades y aflicciones siguen adelante, confiadas en Tu misericordia; y unidas a Ti, Oh Jesús, portan sobre sus hombros a todo el género humano; por ello no serán juzgadas con severidad, sino que Tu misericordia las acogerá cuando llegue el momento de partir de esta vida.
    Padre Eterno, vuelve Tu mirada sobre las almas que alaban y honran Tu Atributo Supremo, Tu misericordia infinita, guarecidas en el Piadosísimo Corazón de Jesús. Estas almas viven el Evangelio con sus manos rebosantes de obras de misericordia y su corazón, desbordante de alegría, entona cánticos de alabanza a Ti, Altísimo Señor, exaltando tu misericordia. Te lo suplico Señor: Muéstrales Tu misericordia, de acuerdo con la esperanza y confianza en Ti depositada. Que se cumpla en ellos la promesa hecha por Jesús, al expresarles que durante su vida, pero sobre todo a la hora de la muerte, aquellas almas que veneraron Su infinita misericordia, serían asistidas por El, pues ellas son su gloria. Amén.

    OCTAVO DIA
    Hoy tráeme las almas que están detenidas en el purgatorio y sumérgelas en las profundidades de Mi misericordia. Que Mi Sangre, cayendo a chorros, apacigüe las llamas en que se abrasan. Todas estas almas me son muy queridas. Ellas pagan el castigo que se debe a Mi justicia. En tu poder está socorrerlas. Saca todas las indulgencias del tesoro de Mi Iglesia y ofrécelas por ellas. Oh, si supieras qué tormentos padecen, ofrecerías continuamente por ellas las limosnas del espíritu y saldarías las deudas que tienen con Mi justicia.
    Oracion
    Misericordiosísimo Jesús, que exclamaste ¡misericordia! introduzco ahora en el seno de tu corazón desbordante de misericordia, las almas del purgatorio, almas que tanto aprecias pero que, no obstante,. han de pagar su culpa. Que el manantial de Sangre y Agua que brotó de Tu corazón apague las llamas purificadoras para que, también allí, el poder de Tu misericordia sea glorificado.
    Padre Eterno, mira con ojos misericordiosos a estas almas que padecen en el purgatorio y que Jesús acoge en Su corazón, desbordante de piedad. Te suplico, por la dolorosa Pasión que sufrió Tu Hijo, y por toda la amargura que anegó Su sagradísima alma: Muéstrate misericordioso con las almas que se hallan bajo Tu justiciera mirada. No los mires de otro modo, sino sólo a través de las heridas de Jesús, Tu Hijo bien amado; porque creemos firmemente que Tu bondad y compasión son infinitas. Amén.

    NOVENO DIA
    Hoy tráeme las almas tibias4  y sumérgelas en las profundidades de Mi misericordia. Ellas fueron las que más laceraron, Mi corazón. Por su indiferencia Mi alma padeció un terrible hastío en el Huerto de los Olivos. Ellas me hicieron gritar: “Padre, si quieres, aparta de Mi este cáliz”. La última esperanza de salvación para ellas estriba en apelar a Mi misericordia.
    Oracion
    Piadosísimo Jesús, que eres la piedad misma, traigo hoy al seno de Tu Compasivo Corazón a las almas enfermas de tibieza. Que el puro amor que Te inflama encienda en ellas de nuevo la llama de Tu amor, y no vuelva el peso muerto de su indiferencia a abrumarte con su carga. Oh Jesús, todo compasión, ejerce la omnipotencia de Tu Misericordia, y atráelas a Ti, que eres llama de amor viva y haz que ardan con santo fervor, porque Tú todo lo puedes.
    Padre Eterno, mira con ojos misericordiosos a estas almas que a pesar de todo, Jesús cobija en el seno de Su corazón lleno de piedad. Padre de Misericordia, te ruego, por los sufrimientos que Tu hijo padeció, y por Sus tres largas horas de agonía en la Cruz: que ellas también glorifiquen el mar sin fondo de Tu misericordia. Amén.

    NOTAS
    1-  Las palabras originales de Nuestro Señor eran aquí, “paganos”. Al subir al Pontificado el Papa Juan XXIII ordenó que se sustituyera esta palabra en las oraciones oficiales de la Iglesia – comenzando cm la Oración Solemne del Viernes Santo, que se reza con esta intención – con la frase que se usa en la oración arriba mencionada. Todos los Papas posteriores confirmaron dicho uso.
    2-  Las palabras originales de Nuestro Señor eran “herejes y cismáticos”,  por ser este en lenguaje de la Iglesia en aquel tiempo.  Posteriormente, el Decreto Conciliar sobre el Ecumenismo (n. 0 3) favoreció el uso de “hermanos separados”. Los papas postconciliares han seguido la misma pauta. La propia Sor Fascina, cuyo corazón latía al unísono en el sentir de la Iglesia, lo habría aprobado también, sin duda.
    3- El texto hace pensar que en la oración primera, dirigida a Jesús, que es el Redentor, se reza por las almas que se ofrecen en holocausto y por las que dedican su vida a la contemplación; es decir, se reza por estas personas que se entregan voluntariamente a Dios por la salvación del prójimo véase Col. 1: 24; 2 Cor. 4: 12). Esto explica la intimidad de su trato con el Salvador y la extraordinaria eficacia que su labor en la sombra tiene para los otros. En la segunda oración, dirigida al Padre, de quien procede “todo don perfecto y toda obra buena se recomienda a las almas que propagan la devoción a la Misericordia Divina y con ella ejercitan todas las otras obras que sirven para elevar – espiritual y materialmente – a sus hermanos.
    4- A fin de comprender las características de las almas que se ofrecen hoy en la novena, y que en el Diario se designan como “tibias”, pero que también se comparan al hielo y a los cadáveres, hay que recurrir a la definición que el Salvador mismo dio, hablando a Sur Faustina de ellas en cierta ocasión: Son almas que impiden mis esfuerzos almas incapaces de amar, sin devoción, almas calculadoras y egoístas, almas orgullosas y soberbias, falsas e hipócritas, almas que a duras penas mantienen la temperatura necesaria para ir con vida. Mi corazón no puede más con ellas. Toda gracia que sobre ellas derrama diariamente les resbala como agua sobre roca. No puedo sufrirlas porque no son ni buenas ni malas. (VI, 59, 73, 74)

    Fuente: http://www.corazones.org

    jueves, 31 de enero de 2013

    ¿Por qué hay Santos?

    Hace más de casi 4 años me consideraba una “católica” de nombre. Ahora lo se, porque estaba “tibia” y tibio es lo que más desprecia el Señor.
    Una de las tantas cosas en que me rehusaba a darle el respeto merecido era a los Santos, por IGNORANCIA y la ignorancia es la enfermedad más grave que el ser humano puede tener porque te resta bendiciones. No hablo de educación, hablo del conocimiento que Cristo nos dejo por medio de la iglesia.
    El Dr. Ricardo Casteñón lo dice así: “Yo le recomiendo a quien se declara ateo o agnóstico, que no se cierre.. El cerebro es como un paracaídas… Solo sirve cuando se abre” 
    Como me pasaba a mí, han de haber muchos en el mundo todavía que hacen de la religión a su conveniencia. Otros que llegan al punto de  hacerla tanto a su modo, siguiendo sus propias reglas (sin obedecer, porque esto es lo que más cuesta) y por eso mismo tomar la decisión hasta de “alejarse” y he ahí tantos hermanos separados.
    Jamás en mí vida leí sobre los Santos, jamás me interese en los Santos, hasta hace 3 años que dentro de mi crecimiento espiritual nos pidieron estudiar a un Santo… y ¿por dónde empezar? si no se nada sobre los ellos. ¿De quién puedo hablar si hay tantos? ¿Cómo inspirarme, si no me interesan?. Tuve que orar y pedirle a Dios que me iluminará y que el Santo que me tocará fuera quién me ilustrara a entender porque existen.

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    San Bernardo de Claraval "Al conocer lo que Dios nos ha dado, encontraremos muchísimas cosas por las que dar gracias continuamente"    
     ¡Dicho y hecho! como el Señor nos trabaja y no se equivoca, al día siguiente, escuchando la radio oí que hablan del “Santo del Día” y hablaban de San Bernardo de Claraval, un Santo con una historia fascinante (se los recomiendo, búsquenlo), pero no fue de él quien hice mi trabajo, al día siguiente no se de dónde escuche hablar de San Juan de la Cruz
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    San Juan de la Cruz "A la tarde te examinarán en el amor; aprende a amar como Dios quiere ser amado y deja tu condición"
    Otro Santo espectacular cuando comencé a saber más sobre su vida… y me di cuenta de TODO lo que había perdido yo en mi vida al carecer de entendimiento de los grandes sacrificios que estas personas han hecho por llevar el amor de Dios al mundo.  Pero tampoco hice mi trabajo sobre él (también les recomiendo leer más sobre éste Santo). Al leer más sobre San Juan de la Cruz, llegue a la Santa que transformó mi visión completa de lo “poco” que se requiere para llegar a ser grande. Santa Teresita del Niño Jesús (Lisieux), Doctora de la Iglesia y Patrona de las Misiones.
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    Santa Teresita del Niño Jesús "El amor puede hacer todas las cosas". "Solo cuenta el amor y la obediencia".   

    Y para no alargar más la historia, recordé un libro que me habían regalado mis pastoras saliendo de mi retiro de iniciación en el Espíritu Santo, donde la citan mucho y cada vez que leía sus citas me emocionaba (sin entender porque); al comenzar a leer sobre ella, me fui dando cuenta del VALOR INCALCULABLE que tienen los Santos, su razón de ser y simple y sencillamente es que son LOS MODELOS DE VIDA a seguir. 

    Entender sus sufrimientos, sus sacrificios, sus obras, sus amor a Dios, sus entrega al prójimo me comenzó hacer latir mi corazón y soñar que nada es imposible y si de verdad me lo propongo podría ser Santa… nunca es tarde para cambiar, para mejorar. Lo que Santa Teresita hizo fue amar al mundo, amar por los que eran despreciados, orar por los misioneros, el poder de la oración y del amor ella lo demostró en cada acto y momento de su vida.
    Al hacer mi presentación sobre Santa Teresita, no pude quedarme hasta ahí y seguí buscando más historias de Santos, cada uno tiene algo magnifico que enseñar al mundo moderno. Están para inspirarnos, para apoyarnos, los Santos son el mejor ejemplo de que Jesús transformó vidas y que lo sigue haciendo después de más de 2000 años.

    Para cerrar este post, les dejo un mensaje que le dio Nuestro Señor Jesús a Santa Faustina Kowalska, Apóstol de la Divina Misericordia

    Santa Faustina, Diario # 1685:
    (Como descansar en el Corazón de Jesús)
    “Hija mía, observa fielmente las palabras que te voy a decir:
    no valores demasiado ninguna cosa exterior, aunque te parezca muy preciosa.
    Olvídate de ti misma y permanece continuamente Conmigo.
    Confíame todo y no hagas nada por tu cuenta y tendrás siempre una gran libertad de espíritu; ninguna circunstancia ni acontecimiento llegará a perturbarte.
    No prestes mucha atención a lo que dice la gente, deja que cada uno te juzgue según le guste.
    No te justifiques eso no te causará daño. Dalo todo a la primera alusión de petición, aunque fueran las cosas mas necesarias;
    No pidas nada sin consultarme.
    Deja que te quiten incluso lo que te mereces; la estima, el buen nombre; que tu espíritu esté por encima de todo esto.
    Y así liberada de todo, descansa junto a Mi Corazón, no permitas que nada turbe tu paz.
    Discípula analiza las palabras que te he dicho”.


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    Santa Faustina y Jesús de la Divina Misericordia "Jesús Yo confío en ti"


    lunes, 29 de octubre de 2012

    Devoción a los siete dolores de María - Promesas para librarnos del Purgatorio

    Quiero compartir con ustedes esta cortita devoción (no te toma mas de 5 minutos) y sin embargo sus promesas son grandes; aprovechemos esta gran misericordia del cielo para con todos y a la vez consolamos y acompañamos a Nuestra Madre Santísima:


     SIETE DOLORES DE MARÍA
    PROMESAS DE LA VIRGEN A LOS DEVOTOS DE SUS DOLORES
    Siete gracias que la Santísima Virgen concede a las almas que la honran diariamente (considerando sus lágrimas y dolores) con siete Avemarías. Santa Brígida.
    1º. Pondré paz en sus familias.
    2º. Serán iluminados en los Divinos Misterios.
    3º. Los consolaré en sus penas y acompañaré en sus trabajos.
    4º. Les daré cuanto me pidan con tal que no se oponga a la voluntad de mi Divino Hijo y a la santificación de sus almas.
    5º. Los defenderé en los combates espirituales con el enemigo infernal, y los protegeré en todos los instantes de sus vidas.
    6º. Los asistiré visiblemente en el momento de su muerte: verán el rostro de su Madre.
    7º. He conseguido de mi Divino Hijo que los que propaguen esta devoción (a mis lágrimas y dolores) sean trasladados de esta vida terrenal a la felicidad eterna directamente, pues serán borrados todos sus pecados, y mi Hijo y Yo seremos “su eterna consolación y alegría”.

    Modo de practicarla.
    Practicamos esta devoción rezando, todos los días, siete veces el Avemaría mientras meditamos los siete dolores de María (un Avemaría en cada dolor).
    María quiere que meditemos en sus dolores. Por eso al rezar cada Avemaría es muy importante que cerrando nuestros ojos y poniéndonos a su lado, tratemos de vivir con nuestro corazón lo que experimentó su Corazón de Madre tierna y pura en cada uno de esos momentos tan dolorosos de su vida. Si lo hacemos vamos a ir descubriendo los frutos buenos de esta devoción: empezaremos a vivir nuestros dolores de una manera distinta y le iremos respondiendo al Señor como Ella lo hizo.
    Comprenderemos que el dolor tiene un sentido, pues ni a la misma Virgen María, la Madre “tres veces admirable”, por ser Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo y Esposa de Dios Espíritu Santo, Dios la libró del mismo.
    Si María, que no tenía culpa alguna, experimentó el dolor, ¿por qué no nosotros?


    LOS SIETE DOLORES DE LA VIRGEN 

    1º. La profecía de Simeón
    (Lc. 2, 22-35) ¡Dulce Madre mía! Al presentar a Jesús en el templo, la profecía del anciano Simeón te sumergió en profundo dolor al oírle decir: “Este Niño está puesto para ruina y resurrección de muchos de Israel, y una espada traspasará tu alma”. De este modo quiso el Señor mezclar tu gozo con tan triste recuerdo. Rezar Avemaría.


    2º. La persecución de Herodes y la huída a Egipto
    (Mt. 2, 13-15) ¡Oh Virgen querida!, quiero acompañarte en las fatigas, trabajos y sobresaltos que sufriste al huir a Egipto en compañía de San José para poner a salvo la vida del Niño Dios. Rezar Avemaría.



    3º. Jesús perdido en el Templo, por tres días 
    (Lc. 2, 41-50) ¡Virgen Inmaculada! ¿Quién podrá pasar y calcular el tormento que ocasionó la pérdida de Jesús y las lágrimas derramadas en aquellos tres largos días? Déjame, Virgen mía, que yo las recoja, las guarde en mi corazón y me sirva de holocausto y agradecimiento para contigo. Rezar Avemaría.


    4º. María encuentra a Jesús, cargado con la Cruz

    (Vía Crucis, 4ª estación) Verdaderamente, calle de la amargura fue aquella en que encontraste a Jesús tan sucio, afeado y desgarrado, cargado con la cruz que se hizo responsable de todos los pecados de los hombres, cometidos y por cometer. ¡Pobre Madre! Quiero consolarte enjugando tus lágrimas con mi amor. Rezar Avemaría.


    5º. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor
    (Jn. 19, 17-30) María, Reina de los mártires, el dolor y el amor son la fuerza que los lleva tras Jesús, ¡qué horrible tormento al contemplar la crueldad de aquellos esbirros del infierno traspasando con duros clavos los pies y manos del salvador! Todo lo sufriste por mi amor. Gracias, Madre mía, gracias. Rezar Avemaría.


    6º. María recibe a Jesús bajado de la Cruz
    (Mc. 15, 42-46) Jesús muerto en brazos de María. ¿Qué sentías Madre? ¿Recordabas cuando Él era pequeño y lo acurrucabas en tus brazos?. Por este dolor te pido, Madre mía, morir entre tus brazos. Rezar Avemaría.


    7º. La sepultura de Jesús

    (Jn. 19, 38-42)Acompañas a tu Hijo al sepulcro y debes dejarlo allí, solo. Ahora tu dolor aumenta, tienes que volver entre los hombres, los que te hemos matado al Hijo, porque Él murió por todos nuestros pecados. Y Tú nos perdonas y nos amas. Madre mía perdón, misericordia. Rezar Avemaría.